Elara desapareció entre la niebla de la Avenida Corrientes, dejando tras de sí un mensaje profundo: la mujer no necesita un aula para enseñar; solo necesita la valentía de habitar su propia historia, aunque el mundo la llame delirio.
Como cada barrio que se precie de tal, debe contar con pasajes que confirmen su identidad, en Pompeya destacaremos el pasaje Colmo. A cuatro cuadras del Puente Ezequiel Demonty, sobre el Riachuelo, que marca el límite de la ciudad y la provincia de Buenos Aires.
Los sesenta y tres episodios, divididos en cinco temporadas, marcaron un hito televisivo casi inédito. Los premios cayeron sobre la serie como una lluvia fresca. Emmys y Globos de Oro por igual. Los medios de comunicación escribieron kilómetros de alabanzas.
Lo de “hincha”, se les ocurrió, allá por 1910, a los adictos del club Nacional de Montevideo. La entidad tenía un utilero de apellido Reyes, encargado de inflar, hinchar los balones de futbol. Dueño de potentes pulmones.
¿La inmediatez nos deja tiempo para la emoción? Preguntas que me gusta hacerme, mientras releo frases que comparto con ustedes, los que están del otro lado del puente por un instante. Instante que vale por mil segundos de mirarnos a los ojos del alma.