Se lo utiliza con el sentido de hombre poderoso, elegante y habituado a la buena vida, en éste caso bien vale compararlo al “jailaife”, el hombre dedicado a la “high life” , la vida sin privaciones, aquel que se da todos los gustos.
Si ante el huésped ilustre pasaran éstos con carritos y perchas, cajas de cestos, cargados de verdura, de carne y peces y otras cosas que vemos llevan a veces, sería ese desfile por la Avenida la "fiesta del olfato", la más lucida.
La próxima vez que estés en Cusco, tómate un tiempo para visitar este rincón del Perú, siéntate en una banca, escucha el murmullo de la ciudad, y deja que la magia te envuelva. Porque en la Plaza de Armas, cada pan tiene algo que decir… y tú estás invitado a escuchar.
Hay que resaltar que cuando un ser humano tiene un autoestima adecuada o equilibrada, es capaz de amar a su país y esto sucede, porque la autoestima le otorga valoración de sí mismo y por extensión de esa valoración, valora a la comunidad que pertenece.
Patológicos o no, los celos son un revoltijo de asco. Para cualquier sexo. Y en cualquier estación del año. Donde hay un celotípico (o celotipica) cuenta por lo menos una víctima. Y es curioso, se actúa en nombre del amor.