Mientras tanto el planeta Tierra gira alrededor de ese Sol, que calienta un poquito más que antes y las capas protectoras de ozonos o lo que fuese se relajan y parecieran decirnos...
Humanizar el abordaje del dolor no constituye un acto de compasión sino una obligación científica, ética y jurídica. Comprender el dolor implica reconocer la dignidad de quienes conviven diariamente con una enfermedad muchas veces invisible.
Las redes sociales que inundan de información segundo a segundo a los internautas , la cultura de masas en el siglo XXI se encuentra en plena transición hacia un horizonte insospechado en una asombrada sociedad líquida.
Si hasta las palabras viajaron, se mezclaron y sobrevivieron a imperios, ¿por qué no podemos nosotros?
La paz no empieza en los tratados. Empieza cuando reconoces en el otro una sílaba tuya. Hasta el idioma nos hermana. Y si el idioma puede, nosotros también.