Muchas son las veces que juzgamos ser capaces de encontrar la seguridad que tanto necesitamos. Casi siempre no aceptamos la opinión de nadie y solo reconocemos nuestro error cuando no nos es posible aguantar las aflicciones y angustias.
En su alegoría de la caverna, Platón trata de explicarnos la diferencia entre lo que sabemos y lo que creemos saber. Fue el quien sacudió los cimientos de la filosofía, la ciencia que ya respondió muchas preguntas pero le faltan otras tantas.
Los diarios y revistas desbordaban los kioscos y las tapas coloridas de las publicaciones, eran una sinfonía de colores. Pese a la competencia de la radio y el avance de la televisión, era extraño que en una casa no hubiera diarios o revistas.
La filosofía de este profesional ha sido inquebrantable: poder hablar a través de sus platos, mantener un respeto absoluto por el oficio y demostrar que la grandeza gastronómica se construye con silencio, constancia y pasión.
Este reconocimiento supone un gran estímulo para continuar con mi modesta labor: preservar el patrimonio, promover la paz y abogar por la dignidad. Dedico este honor a todos aquellos que trabajan silenciosamente por un mundo mejor para todos.