Las milongas candombes en general, no pasan de ser estampas de situaciones y personajes coloridos, pero están enmarcadas en la revalorización de la cultura nacional que comienza a producirse en los inicios de los años Cuarenta.
Ni una menos. Ni una víctima sin protección. Ni una persona con discapacidad sin acceso a la justicia. Ni una garantía constitucional sin respeto. Ni una denuncia falsa sin investigación. Ni un abuso del derecho sin sanción.
Otro insumo esencial que incidió de manera asombrosa en la historia humana, fue la sal. El “oro blanco” le llamaban los romanos, quienes construyeron carreteras que desde las salinas del Este, permitían transportar el mineral a la capital del imperio.
Con referencia a esa idea que la milonga surge como parodia de los bailes negros, Ventura Linch anota: la milonga solo la bailan los compadritos de la ciudad, quienes la han creado como una burla a los bailes que dan los negros en sus sitios.
La misoginia y la misandria existen y son malas. PERO TAMBIÉN ES MALO NEGAR LA CIENCIA solo por seguir líneas políticas e ideológicas. Es simplemente reconocer que somos distintos, y que gracias a esas diferencias podemos construir una sociedad más completa y justa.