Literatura Iberoamericana
El amor entre personas se entiende como una compleja mixtura de un intenso afecto, respeto humano, apego y compromiso. Es más que un sentimiento, es una conexión y fuerza vital que impulsa intimidad, bienestar y protección mutua.

Por Claudio Valerio
Su Amor no es…
¿Es condicional o completamente incondicional?… Es amor incondicional por nuestros hijos; es amor incondicional el que Dios tiene hacia nosotros, porque nos quiere como un padre; y qué lindo es sentir ese amor… Entendiendo que el amor de Dios hacia nosotros es incondicional, es inmenso, es eterno y supera todo conocimiento humano; los tiempos de Dios son atinados y la voluntad de Dios es perfecta. Él hace que las cosas que nos suceden sean inigualables y, además, hará que no nos pongamos ansiosos y seremos siempre felices.
El amor entre personas se entiende como una compleja mixtura de un intenso afecto, respeto humano, apego y compromiso. Es más que un sentimiento, es una conexión y fuerza vital que impulsa intimidad, bienestar y protección mutua. El amor garantiza nuestra existencia y es el motor fundamental que impulsa la unión humana; porque, a menudo, no se trata de una línea recta de constante felicidad. Pero, y en su complejidad, el amor es desilusión dando paso a la aceptación de lo otro, lo real… A veces, el amor se convierte en un recuerdo que, si bien puede resultar doloroso, es necesario, persistiendo la añoranza y la tristeza; no significando esta última el fin.

El amor maduro se manifiesta como el deseo de volver a encontrarse para, desde la realidad y no desde la fantasía, edificar un nuevo lazo, reparar el vínculo.
En esta ocasión, la poeta y escritora Yvonne Camacho Tello, de México, nos ofrece, a través de su obra, una perspectiva sobre cómo el amor funciona como pilar motivacional de supervivencia y elemento esencial para la conexión humana.
Poema a mi Amor Trascendental

Por Yvonne Camacho Tello
Cuando volvamos a encontrarnos, amor, sabrás cuánto te he esperado.
Cuando volvamos a encontrarnos, sabrás cuánto te amo.
Cuando volvamos a encontrarnos, acariciaré tus hermosas sonrisas, mi amor.
Cuando volvamos a encontrarnos, sabrás que también me buscabas, solo imagino tu cara, sé que existes aquí, en este espacio, mi amor, y volverás a mí otra vez.
Cuando volvamos a encontrarnos, mi amor, podré descansar en tu regazo y tú en el mío, y tendremos paz mutua.
Seremos uno solo y seguiremos amándonos como siempre, ahora en esta vida y en todas las vidas que hemos vivido.
Otra vez te encontraré, tarde o temprano, te volveré a ver en esta vida, antes de irnos, nos volveremos a encontrar y nuestro amor se fundirá eternamente.
No sé si ahora es para siempre o seguiremos viajando por otras vidas hasta alcanzar esa belleza espiritual y pureza en nuestro ser, donde se haya purificado y limpiado nuestra alma y podamos unir nuestro amor y ser solo uno en energía, ya juntos para siempre, amándonos eternamente.
Nos tenemos que encontrar, amor, ya aparece.
El amor debe ser íntegro; necesita ser verdadero, honesto y sincero en cualquier situación. Debe tener personas que tengan una vida que debe ser ejemplo por su brillo y, por su conducta, que sean diferentes de las otras… Los enamorados se deben destacar por donde transiten.
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un Abrazo, y mi deseo que Dios te bendiga, te sonría y permita que prosperes en todo, y que derrame sobre ti, muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, y Prosperidad.
Claudio Valerio
®. Valerius
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