El Arte de la Culinaria
La madre es el pilar fundamental de la familia. En España, el Día de la Madre se celebra el primer domingo de mayo; muchos países de Latinoamérica (Colombia, Brasil, Perú, Chile, Ecuador, entre ellos), se celebra el segundo domingo de mayo. (10 de mayo en 2026).

Por Claudio Valerio
El Día de la Madre, un Día Mundialmente Celebrado
Una de las celebraciones más importantes de todo el mundo es el “Día de las madres” y, si bien está identificada como una de las festividades que más importan de todas las del año, es en Latinoamérica donde esta celebración adquiere intensidad y una importancia social y cultural superior.
El Día de la Madre es la fecha a través de la cual celebramos el amor incondicional, el sacrificio y la entrega de ellas, que nos dieron la vida; y, además, les agrademos su protección, dedicación e inagotable ternura que nos dan… En este día honramos la dedicación, cuidado y amor de ellas hacia nosotros, sus hijos.
El Día de la Madre tiene sus orígenes en antiguas celebraciones religiosas y que, en el primer cuarto del Siglo XX, la iglesia católica retoma esta para conmemorar la divina maternidad de María.
La madre es el pilar fundamental de la familia y, por esto, lo honramos… La fecha de celebración moderna varía según el país; pero, en todos los casos, se pretende honrar en vida, y agradecer, la labor materna. En España, el Día de la Madre se celebra el primer domingo de mayo; muchos países de Latinoamérica (Colombia, Brasil, Perú, Chile, Ecuador, entre ellos), se celebra el segundo domingo de mayo. (10 de mayo en 2026).
En Argentina, el Día de la Madre se celebra en octubre (tercer domingo) a raíz de la conmemoración de la «Divina Maternidad de María» (11 de octubre), una antigua tradición católica establecida por el Papa Pío XI en 1931 y que, si bien el Vaticano la trasladó al 1 de enero, en Argentina la costumbre quedó establecida en octubre.
Sea cual sea el día de celebración, es el día en que tenemos la oportunidad de consentir y abrazar a esas personas, las que nos dieron la vida. Sea cual sea el día de celebración, es el día en que tenemos la oportunidad de consentir y abrazar a esas personas, las que nos dieron la vida. ¿Y qué mejor que hacerlo disfrutando de beber un buen vino?…
El sommelier Augusto Tamayo, “El sibarita”, nos acerca un pensamiento y una propuesta para brindar con mamá en su día.
Una Copa de Vino Para Mamá; un Brindis que Sabe a Amor

Por Sommelier Mauricio Tamayo, “Mauricio El Sibarita”
Hay regalos que se olvidan, flores que se marchitan y chocolates que desaparecen… pero una buena copa de vino compartida con mamá se convierte en un recuerdo memorable eterno. Porque sí, el Día de la Madre no se celebra, se saborea.
Elegir el vino perfecto para mamá no es solo cuestión de presupuesto, es cuestión de personalidad. ¿Tu madre es elegante, clásica y sofisticada? Entonces un buen vino tinto, como un Cabernet Sauvignon o un Merlot, será su mejor aliado: estructurado, profundo y con carácter, como esas madres que todo lo saben… incluso antes de que tú lo cuentes.
Pero si tu mamá es fresca, alegre y llena de luz, un vino blanco como un Sauvignon Blanc o un Chardonnay joven puede ser la elección ideal. Son vinos vibrantes, con acidez refrescante, perfectos para acompañar una conversación llena de risas, anécdotas y uno que otro “te lo dije”.

Ahora bien, si estamos hablando de una madre moderna, divertida y que siempre está lista para celebrar la vida, no hay discusión: el vino espumoso es el protagonista. Un buen brut o un rosé burbujeante convierte cualquier momento en una fiesta. Porque hay madres que no solo brindan… ¡ellas son el motivo del brindis!
Y hablemos del vino rosado, ese punto medio encantador. Perfecto para mamás románticas, sensibles y con ese toque coqueto que nunca pasa de moda. Es versátil, gastronómico y tiene ese equilibrio que, curiosamente, también define a muchas madres: dulzura y carácter en la medida justa.
Pero más allá de la etiqueta o la cepa, el verdadero secreto está en cómo se comparte. Sirve el vino en una copa bonita, mírala a los ojos y dile lo que muchas veces se queda en silencio. Porque, como yo: Tomar vino, ayuda a descorchar ideas … y también emociones.
Este Día de la Madre, no regales por regalar. Regala tiempo, conversación, risas y una copa de vino que diga sin palabras: gracias por todo mamá.
Salud por ellas, que son, sin duda, una gran bendición y el mejor maridaje de nuestras vidas.
Las primeras celebraciones del Día de las madres de las que se tienen registro en la humanidad están en la Antigua Grecia; en ellas se le rendía tributo a Rea, madre de los dioses… En la cultura romana, la celebración pasó a ser para las “Hilarias” (en latín, Hilaria, «las alegres») que eran fiestas religiosas romanas que se celebraban el 25 de marzo en honor a Cibeles (la Gran Madre); eran celebraciones de regocijo y alegría; estos rituales simbolizaban la renovación y resurrección, coincidentes con el equinoccio de primavera.
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un Abrazo, y mi deseo que Dios te bendiga, te sonría y permita que prosperes en todo, y que derrame sobre ti, muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, y Prosperidad.
Claudio Valerio
®. Valerius
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