Literatura Iberoamericana
La violencia contra las mujeres no sólo es física; existen otras formas como la económica, la sexual, la psicológica, la emocional; todas estas son ejemplo de ello y, si bien la primera es la más difundida, no hay que restarles importancia a las otras.

Por Claudio Valerio
Soltar es Saber y Querer; es Amar
¡Qué triste es reconocer que nuestra sociedad se está tornando cada vez más violenta! Los hechos de violencia, y es triste reconocerlo, se van sucediendo día tras día y no hay una jornada en la que los medios de comunicación no nos informen de ello.
La violencia social, la violencia familiar y, en el sentido más amplio, la violencia de género, se van sucediendo repetidamente… ¿Por qué la hostilidad de este mundo? ¿Por qué esa ansiedad oscura u obstrucción mental nos domina? ¿Es que no nos damos cuenta que cada día que pasa nos lleva al agobio y a la inmovilidad? ¿No nos damos cuenta que nos sumergimos emocionalmente en la oscuridad?
Atreverse a hablar de la violencia de género no resulta fácil; animarse a romper el silencio requiere de haber realizado un proceso interior y, posteriormente, tener el valor de hacerlo… Bravo por quienes lo han hecho; y también ánimo y perseverancia para las que están en ése proceso.
La violencia contra las mujeres no sólo es física; existen otras formas como la económica, la sexual, la psicológica, la emocional; todas estas son ejemplo de ello y, si bien la primera es la más difundida, no hay que restarles importancia a las otras.
La poeta y escritora Fabiana Saavedra Filippini, de Uruguay, nos comparte su bello trabajo; a través del mismo tendremos el entendimiento de lo sabio que es poder soltar amarras; de que, en definitiva, lo único que vale la pena es vivir y hacerlo de manera positiva haciendo que el amor sea una realidad.
Un Mundo Real

Fabiana Saavedra Filippini (Uruguay)
Un tiempo más en mi barco de sueños dónde la nostalgia me lleva a reconocer un gran mar turbulento una ilusión que hoy desangra, un amanecer con nubes grises donde las lágrimas eran ríos de ausencias.
Amando cómo en silencio una quimera hoy lejana, queriendo ser una luz en un corazón distante en un océano naufrague a la deriva y eso hizo perder el derecho a la razón .Farolas mis ojos quedaron en penumbras ¿Dónde se quedó el amor?
Viví ciegamente en un mundo irreal con incertidumbre de aquel sentimiento iracundo. Perdí en tu mejilla rosa un beso enamorado, rasgue mi imagen descolorida a tu lado y la huella que dejaste, fue un océano sin sonido en mi pecho muerto.
Recuerdos nada más, tristes como ese puerto donde nos despedimos, mi ilusión se apagó y el rubor del viento se llevó tu nombre lejano ya. Te amé sin más lugar para sostenerme en otro pecho, ni más beso que tú beso, hoy en la penumbra de mi vida, te recuerdo.

El Amor existe y se manifiesta de distintas maneras, es esta una realidad. No seamos indiferentes a ellas; si estamos en las sombras sólo veremos sombras; podríamos estar, pero no mucho, porque debemos de aprovechar de ver la luz… De nosotros depende.
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un saludo, y mi deseo de que la vida te sonría y permita que prosperes en todo, derramando sobre ti, Salud, Paz, Amor, y mucha prosperidad.
Claudio Valerio
© Valerius
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