El Arte de la Culinaria
Entendamos a la Navidad como algo más que una fecha en el calendario; no es necesaria la excusa de la Nochebuena para organizar reuniones familiares; para reunirnos con amigos, con quienes amamos y podamos organizar «cenas de gratitud».

Por Claudio Valerio
La Solidaridad Sostenida Esté en Todo Momento y no en las Vísperas de Navidad
Que bello sería que el espíritu navideño esté presente en nuestras vidas con todo el amor y bondad; que el compartir y ayudar a los demás sea una práctica diaria; que podamos dejar de lado nuestros enojos y busquemos la reconciliación… Que valoremos a la familia y a los amigos en cada momento.
Entendamos a la Navidad como algo más que una fecha en el calendario; no es necesaria la excusa de la Nochebuena para organizar reuniones familiares; para reunirnos con amigos, con quienes amamos.
Que nuestra solidaridad sea sostenida y podamos organizar «cenas de gratitud».
Celebrar la vida, ponderar los logros cotidianos es un simple hecho que debe estar en nosotros en todo momento.

El destacado médico, poeta y escritor de Venezuela, Alonso Dávila Sira, nos comparte lo que se siente en su patria al llegar diciembre, mes en el que comienzan los preparativos para la confección del plato navideño típico.

Por Alonso Dávila Sira (Venezuela)
Se comienza comprando los insumos; para ello, harina de maíz pre cocida, mejor la de maíz amarillo.
Las carnes de res, cochino y pollo, este último en pechuga para desmechar, deshebrar o mechar, algo de tocino y tocineta, esto es para el guiso, todo picado en una olla grande.
Seguimos con cebolla en rebanadas, pimentón en tiritas, cocinados en aceite.
Llegan las alcaparras, aceitunas y pasas.
Hojas verdes de plátano asadas.

Y antes de la Navidad, familiares, amigos se reúnen alrededor de una mesa, porque la hallaca une a los venezolanos y como en una fábrica, una persona toma dos hojas de plátano, las unta con aceite, otra coloca la masa y la aplana, otra coloca el guiso, otra la cebolla pimentón, otra el pollo mechado y los niños las aceitunas, alcaparras y las pasas.
Otras manos cierran la hallaca y la amarra con hilo blanco.
La cocción es de aproximadamente dos horas y después a probar.
Ésta es la receta que me enseñó mi ida madre… ¡Que durante todo el año haya una Feliz Navidad!
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un Abrazo, y mi deseo que prosperes en todo, y derrames abundancia de Salud, Paz, Amor, y Prosperidad.
Claudio Valerio
®Valerius
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