Literatura Iberoamericana
Hoy, Dios también es un marginado de la vida de la mayoría de los hombres. Igualmente aquí hay que decir que Dios está en todos los inocentes que sufrieron ante esa excepcional guerra de Las Malvinas; y también de la situación bélica presente…

Por Claudio Valerio
Este Mundo que Está en Agonía
¡Que volubles somos los seres humanos! Bruscamente pasamos del amor al odio… Y es esta inestabilidad que se hace mucho más fuerte cuando los individuos entramos a formar parte de una máquina llamada guerra; allí nos hacen renunciar a nuestra autonomía, nos masificamos, nos dejamos conducir, manipular, por nuestros superiores. ¿Cuantos de nosotros alguna vez hemos sido víctima del estrés de un conflicto bélico? ¿Y cuantos estuvieron bajo el cambiante ánimo de las multitudes? Esas multitudes que, al principio, acogieron con sus cantos y gritos a algún que otro combatiente. Pero, ¿el hoy? Hubo algún gobernante, o bien algo actual como “el colectivo” que observó con preocupación este fenómeno político y social.

No faltará el día en que podremos reconocer a alguien y acogerlo como si fuera una estrella pop; una muchedumbre se agolpará tras él; gritará y hasta habría algunas personas la multitud que se atropellarán durante una buena oratoria. Pero qué extraño nos resulta si, con dolor, al tiempo se constata que muchos de los que habían proclamado a esa persona como héroe, más adelante y en el tiempo, como dementes le gritaron: “¡Que se vaya!”
Cuántos lamentos y cuántos angustiados del corazón hay en nuestra ciudad y en otras ciudades. A diario, y hoy no tan frecuentemente, oímos tragedias que se consuman en nuestra propia ciudadela y a veces en el propio distrito… No dejemos solos a los que, por heridas internas, están dentro y aislados. No vaya a ser cosa que una tragedia suceda en la puerta de enfrente, y que no haya quien se percate de ello.
Hoy, Dios también es un marginado de la vida de la mayoría de los hombres. Igualmente aquí hay que decir que Dios está en todos los inocentes que sufrieron ante esa excepcional guerra de Las Malvinas; y también de la situación bélica presente… Es justamente en nuestra sociedad los que, anticipadamente, expían todo el ateísmo que existe en el mundo; son muchos los ateos prácticos, aquellos que viven «como si Dios no existiera», relegándole al último lugar en su propia vida.
Para los que sólo son ateos declarados, como los que así se manifiestan, este es el mensaje…
Dios está con los enfermos graves; está presente con los que emocionalmente están mal, en las injusticias se cometen con los pobres. Dios está, en palabras del papa Juan Pablo II, “presente en cada persona, y en el matrimonio y en la capacidad generadora de la pareja, existe un reflejo del Creador”… Que éste sea el último día para el ateísmo porque Dios está presente en esosjóvenes cargados de vicios y que, levantándose de los escombros, apuestan a vivir; Dios está en esas personas que padecieron las atrocidades de la guerra y a ellos convoca a vivir… Cada cosa tiene su tiempo; y es Hoy el tiempo de encuentro con nosotros mismos y con nuestra familia…
El baile, la comparsa, será para otro momento.
Desde la ciudad de Campana, Buenos Aires, envío un abrazo y mi deseo que Dios te Bendiga y prospere en todo lo que emprendas; y derrame sobre ti Salud, Paz, Amor y mucha Prosperidad.
Claudio Valerio
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