El Arte de la Culinaria
Argentina es un mosaico de terroirs capaz de dar vinos de nivel mundial. O como diría yo: “Descubrir un Cabernet Franc argentino es como encontrar la voz poética de un viñedo que siempre estuvo ahí, esperando su momento para brillar”.

Por Claudio Valerio
El Cabernet Franc Argentino y su Gran Presente
Junto a amigos celebramos entre copas y risas; en familia y con afectos, la cena está acompañada con un rico vino… Siempre el vino combina perfectamente ese entorno y lo hace especial.
Un tradicional refrán versa, “El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.” ; y es que «que alegra el corazón del hombre» ¿Qué otras palabras sobre el vino y que refleje más acerca de la visión popular?
Muchas son las curiosidades y anécdotas acerca del vino y que hacen que saber de la historia se torne interesante; pero además de saber sobre la misma, también en bueno saber sobre cómo tratarlo. Desde el simple acto que implica abrir una botella, pasando por su oxigenación antes de degustarlo, saber de vinos implica conocer sobre las variedades de uvas con las que se elabora, para complementar reuniones y comida.
Un buen vino profundiza la experiencia de un encuentro y amplifica las vivencias sobre el mismo; la exquisitez de un plato en ocasiones puede verse opacada por una mala elección del vino con que se acompaña. Y no nos olvidemos del proceso de maridaje, con el que el vino realza los sabores de una comida.

Muchísimo se puede decir sobre vinos; desde más amplias categorías como ser espumoso, blanco, tinto, etc., a los que están hechos principalmente con una sola uva, una sola variedad, «Varietal»… Hoy, el SommelierColombiano Mauricio Tamayo, “Mauricio El Sibarita”, nos cuenta acerca de esta variedad de uva, de origen bordelés, y que en Argentina está experimentando un gran crecimiento en superficie plantada, como en producción para satisfacer la creciente demanda.
El Auge de la Cabernet Franc Argentina; de Actriz Secundaria a Protagonista

Por Sommelier Mauricio Tamayo (Colombia)
Durante décadas, Argentina fue identificada casi exclusivamente con la Malbec, una cepa que conquistó al mundo y se convirtió en insignia nacional. Sin embargo, en los últimos quince años, calculo yo, una nueva estrella comenzó a brillar con fuerza en el firmamento vitivinícola argentino: La Cabernet Franc.
Lo que en un principio se plantaba como un “complemento” para cortes bordeleses (mezclas con Malbec, Cabernet Sauvignon y Merlot), hoy se ha transformado en una variedad protagonista, capaz de expresar con elegancia, frescura y tipicidad los distintos terroirs argentinos.

1. Expresión Única del Terroir Argentino
La Cabernet Franc argentina se ha ganado reconocimiento internacional gracias a su perfil aromático distintivo: notas de pimiento rojo asado, hierbas frescas, flores y frutos rojos vibrantes, con una mineralidad marcada cuando proviene de zonas de altura como el Valle de Uco en Mendoza.
En Paraje Altamira y Gualtallary, alcanza niveles sorprendentes de frescura y precisión, con taninos sedosos y un carácter floral que lo acerca a los mejores exponentes del Loira.
En regiones más cálidas, como Luján de Cuyo o el norte argentino (Salta, Catamarca), desarrolla un perfil más maduro, con fruta negra, especias y estructura potente, sin perder su identidad varietal.
2. La Revolución Enológica y el Cambio de Mirada
Los Enólogos argentinos han aprendido a interpretar a la Cabernet Franc con una filosofía de mínima intervención: cosechas más tempranas para conservar la acidez natural, uso moderado de madera y una búsqueda constante por reflejar el suelo y la altitud. Este enfoque ha posicionado a la Cabernet Franc como una uva con la que se producen vinos de alta gama, no solo como parte de blends, sino también como un varietal estelar.
3. Reconocimiento Internacional
En los últimos cinco años, importantes publicaciones como Wine Spectator, Decanter y The Wine Advocate han otorgado puntajes sobresalientes a etiquetas de Cabernet Franc argentino. Muchos de ellos hoy se consideran coleccionables de clase mundial, a la altura de los mejores de Burdeos o el Valle del Loira, pero con un sello netamente argentino: mayor intensidad frutal, frescura de montaña y taninos envolventes que te enamoran en cada trago.
4. Tendencia de Consumo y Posicionamiento
El auge de la Cabernet Franc responde también a una evolución en el paladar del consumidor global.
Hoy se busca más frescura, elegancia y vinos que acompañen la gastronomía moderna, menos invasivos y más expresivos. La Cabernet Franc argentina cumple con esa expectativa y se está convirtiendo en una de las nuevas cartas de presentación del país, al lado de la Malbec.
5. El Futuro de la Cabernet Franc en Argentina
Lo que comenzó como un experimento en pequeñas parcelas hoy ya es una apuesta estratégica de bodegas grandes y medianas. La superficie cultivada sigue en aumento, y se vislumbra que en la próxima década la Cabernet Franc será, junto a la Malbec, una de los pilares de la identidad vitivinícola argentina en el mundo.

Conclusión Sibarita:
La Cabernet Franc argentina representa la madurez y diversidad de la vitivinicultura del país: no se trata solo de repetir la fórmula ganadora de la Malbec, sino de abrir caminos, explorar nuevos estilos y demostrar al mundo que Argentina es un mosaico de terroirs capaz de dar vinos de nivel mundial. Hoy, cuando se habla de Cabernet Franc fuera de Francia, Argentina se menciona en primera fila. O como diría yo: “Descubrir un Cabernet Franc argentino es como encontrar la voz poética de un viñedo que siempre estuvo ahí, esperando su momento para brillar”.
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un saludo, y mi deseo de que la vida te sonría y permita que prosperes en todo, derramando sobre ti, Salud, Paz, Amor, y mucha prosperidad.
Claudio Valerio
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