Literatura Iberoamericana
Fecha de Publicación:
Cuba y lo Afirmativo de Cuidarse
Que Giraldo Segura Riquenes e Iris Martínez y sus respectivos aportes literarios nos puedan alentar a seguir adelante
Cuba y lo Afirmativo de Cuidarse

Cuando todo parece perdido, la vida siempre nos da una última oportunidad. Es posible que ésta sea una. Solo tengamos un poco de fe y no nos rindamos. En esta vida uno nunca sabe lo que puede pasar, y nos podemos llevar una gran sorpresa.

Por Claudio Valerio

Cuando todo parece perdido, la vida siempre nos da una última oportunidad. Es posible que ésta sea una. Solo tengamos un poco de fe y no nos rindamos. En esta vida uno nunca sabe lo que puede pasar, y nos podemos llevar una gran sorpresa.

Procuremos ayudarnos mucho y a nuestros amigos y afectos, evitando de ser algo fantasiosos. Tal vez, y sólo tal vez, través de mensajes de ánimo y de gestos, consigamos  levantar los ánimos frente a ésa delicada situación que estamos viviendo… ¡Siempre hay una solución! Y, estando juntos, no hay nada que no se pueda superar.

Con fe, esperemos que pronto todo se normalice; y que el tiempo transcurrido nos sirva para valorar este preciado tesoro que tenemos, la vida… Cuidémonosy cuidemos a los nuestros.

Gracias a los poetas Giraldo Segura Riquenes e Iris Martínez por sus respectivos aportes literarios; y que, los mismos, nos puedan alentar a seguir adelante.

Marinero en Tierra

Giraldo Segura Riquenes 
(A mi padre. A R. Alberti.)

Tendré que navegar, pero en lo seco,
porque yo soy un marinero en tierra.
Mi embarcación apenas oye el eco
que teje el mar.   Mi vida es una guerra
constante entre partir y estar en firme.
No sé cómo alejarme de esta orilla
en la que estoy anclado.   Ni la quilla
conoce bien a dónde quiero irme.

El viento me desnuda pero ignora
cuál es el puerto de mi preferencia.
Lo cierto es que no he sido un marinero
a la usanza de otros. Por ahora
lo mío es navegar en apariencia,
aunque yo sé cuál es mi paradero.

Inseparables

 Iris Martínez

¿Porque las maripositas juegan con las florecitas?
Porque se parecen mucho y porque son amiguitas.

¡Cómo el aire y su Vaivén!
¡Cómo la línea y el tren!
Que se buscan y se encuentran,
Uno del otro el sostén

¡Cómo el río y la cascada,
se abrazan en la cañada!
Y se cuentan sus secretos,
arrullados por un Hada.

¡Cómo la abeja y la flor,
que nos brindan su dulzor!
La flor regala su aroma
y la abeja su labor.

¡Cómo el libro y la lectura
que nos regalan cultura!
Y la enseñamos a otros
con amor y con ternura.

¡Cómo el pincel y el pintor
que trabajan con amor!
El pintor pone su mano,
y el pincel pone la flor.

Temas
Comentarios
- Central -
El Día que Ganó Braden

El Día que Ganó Braden

Los sectores dueños del poder mediático, judicial y económico, apoyados por fondos financieros del exterior trajo aparejado lo peor, ganó Macri, ganó la derecha, comienzo de la victoria de Braden.
Anécdotas
Alfonsina y el Libro

Alfonsina y el Libro

Dicen que el mundo va cambiando, que el progreso trae otras herramientas, que los libros van perdiendo terreno y que ahora se lee en la “compu” o en el celular. Pero también dicen que las bibliotecas siguen en pie mientras las ansias de lectura se desvanecen.
Identidades
Del Frigorífico al Mito

Del Frigorífico al Mito

En la ciudad se logró institucionalizar la “fiesta del asado de tira” para que, gestión previa a la legislatura de la provincia de Buenos Aires y posteriormente ante el Congreso, Campana pase a ser "Capital Nacional del asado de tira" y caracterizar así al Distrito.
Testimonio, Conciencia y Reflexión
Los Héroes del Silencio

Los Héroes del Silencio

Son los maestros que abren escuelas bajo techos de lona, los voluntarios que desentierran vidas de los escombros tras un bombardeo y las enfermeras que caminan kilómetros entre puestos de control militar para vacunar a un recién nacido.
Literatura Iberoamericana
El Espejo; Luego de tal Decepción

El Espejo; Luego de tal Decepción

Mientras contemplaba su rostro y sus manos acariciaban su cabello, Ana sintió profundamente que la vida pasaba a toda velocidad. Tras unos instantes de gestos lentos y tiernos, una sonrisa sencilla afloró en sus labios.
Columnistas
Más Artículos