Personajes en el Tango
En los todavía concurridos bailes de carnaval de la década de 1950, eran frecuentes los choques entre barras de muchachos tangueros con los petiteros que mostraban sus habilidades con el rock, el mambo o el fox trot.

La gente más grande seguro conoce el término “petitero”, referido a jóvenes varones tilingos de zona norte porteña. Denominación que surge por el Petit Café,
que estaba en Av. Santa Fe 1826, casi Callao,
Petitero del Petit Café
La lenta evolución de la moda en Buenos Aires apura el peso en la década de 1950. Las profundas transformaciones de todo orden que vive nuestro país en esa época, alcanzan también la vestimenta.
Los jóvenes, que durante muchos años habían imitado a los mayores en sus hábitos y en la ropa en particular, comienzan a independizarse y junto con la irrupción del rock ’n roll se desarrolla una moda que podría denominarse “joven”, ya que es una franja juvenil la que se atreve a diferenciarse de los adultos y de la mayoría de sus pares; son los “petiteros”.
El humor popular denomina así a los muchachos que frecuentan el celebérrimo Petit Café de la porteña esquina de Santa Fe y Callao. La esquina mencionada es un poco el símbolo y la puerta de entrada al Barrio Norte, enclave tradicional de las clases altas y, por entonces, la cúspide de la pirámide social argentina. El petitero es un joven que, además de parar en el Petit Café, deambula por las calles características del Barrio Norte y gasta en los circuitos de consumo tales como la galería internacional y otras bocas de venta reconocidas. En general no vive en la zona sino que se desplaza desde otros barrios de clase media y, en no pocos casos, proviene de los núcleos obreros de mejor pasar. El afán por mimetizarse con la gente adinerada lo obliga, como décadas antes al falso “niño bien”, a una serie de simulaciones que le permitan pasar por morador “puro” del codiciado barrio.

PBT – 10-07-53
El petitero lleva la impronta de lo moderno, de lo trasgresor. Es una combinación de compadrito porteño de épocas pretéritas con “teddy-boy” británico. Lo diferencia de ambos modelos su carácter inofensivo. Lo vincula la vestimenta: pantalón muy ajustado, saco estrecho con dos tajitos laterales similar al denominado “culetero” que usaba el compadrito.
En los todavía concurridos bailes de carnaval de esa década, eran frecuentes los choques entre barras de muchachos tangueros con los petiteros que mostraban sus habilidades con el rock, el mambo o el fox trot.
Pero la penetración cultural acompañada por la presión del mercado, impuso la moda petitera y las sastrerías de barrio en bastiones de solida estirpe tanguera como Nueva Pompeya, La Boca o Barracas, exhibían sin complejos la indumentaria petitera, poco antes resistida y ridiculizada por jóvenes que todavía se vestían como sus mayores.
Cuando la moda se convirtió en masiva, los precursores que cultivan sus ocios en el Petit Café, mudan el estilo y en poco tiempo, el petitero queda superado. Los círculos exclusivos que a la sazón generan las “ondas” en ropas y costumbres, se transforman en “caqueros” peinado achatado, pantalones muy amplios llamados “Oxford” y vuelta a los sacos largos. En cambio pasa raudamente a los petiteros de clase media y de allí se propaga a los barrios, como una ola. El eterno círculo de la moda vuelve a empezar.

Sombrero Tipo Petitero – Creaciones Selecta
Petitero
¡Petitero, con pullover y de saco con tajitos,
con zapatos mocasines,
y con camisa de orión!
¡Petitero, sos el héroe de la moda que acomoda
al girar la licuadora
el latir del corazón!
¡Petitero de elegante naricita respingada
que reduce a una vidriera
la cultura intelectual,
cuando vas por la Gran Vía
quien te ve nunca diría
que viajás siempre en tranvía
y no en auto de papá!…
¡Petitero!
Es el barrio el que te grita
«¿Qué querés con esa pinta
y el peinado a lo Marlon?»
¡Petitero!
Es a vos a quien pregunto
si ese traje tan medido
lo ponés con calzador…
¡Petitero!
Tu melena ensortijada
justo para la cachada
es cordial invitación.
¡Vos te crees que yo no sé
que vivís lejos del centro,
pero andás ancho y contento
en Callao y Santa Fe!…
Petitero, vos sin duda sos héroe del momento
lo demás es puro cuento.
¡Sos campeón del rococó!
¡Petitero, me hacen gracia tus modales adquiridos,
y el inglés desconocido
que aprendés con Nat King Col!
¡Petitero!, al mirarte las mujeres te sonríen,
los muchachos se te ríen
no comprenden tu valor!
¡Ellos no están en la onda
y se burlan de la moda,
Mientras vos tomás con soda
tu cremita con café!…
Tango – 1958
Letra: Armando Libreto (Delfor)
Música: Santos Lipesker
Del Libro Personajes en el Tango – Roberto Bongiorno – Editorial Unilat – 2010
Temas
Comentarios
Columnistas