Literatura Iberoamericana
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El Chocolate y la Sexualidad
La escritora y poeta Irma Gaibor García, le rinde tributo al chocolate que, en definitiva, es un tributo a la dulzura
El Chocolate y la Sexualidad

En las mujeres el chocolate puede impactar de varias formas; su estado de ánimo, como la libido, por tratarse de un ansiolítico natural que contribuyen a la alegría ayudando además al normal funcionamiento del cerebro.

Por Claudio Valerio

Las estadísticas muestran a la mujer en creciente participación social, como también asumiendo papeles de liderazgo tanto sea en el ámbito privado, como también en el sector público. Es este, sin lugar a dudas, el mejor momento de la historia para las mujeres. Incluso lo hacen sin descuidar lo familiar, con roles compartidos.

Independientemente del gusto de cada persona, no hay nada mejor que estar con ésa persona que amas y, además, deleitar el paladar con chocolate… La pasión por el chocolate por parte de las mujeres es una realidad; por lo que, qué mejor forma de agasajarlas si no es con chocolate.

La ingesta de chocolate puede inducir poderosamente la liberación de adrenalina, dado que contiene pequeñas cantidades del aminoácido tiramina, que tiene un papel importante en la funcionalidad del sistema nervioso central, regulando también de la presión arterial.

En las mujeres el chocolate puede impactar de varias formas; su estado de ánimo, como la libido, por tratarse de un ansiolítico natural que contribuyen a la alegría ayudando además al normal funcionamiento del cerebro.

El chocolate en un símbolo que ha trascendido el papel culinario, dado que evoca pasión, sensualidad, riqueza, misterio y exotismo o y se ha convertido…

Hoy la escritora y poeta Irma Gaibor García, con su trabajo, le rinde tributo al chocolate que, en definitiva, es un tributo a la dulzura.

DE PASIÓN Y CHOCOLATE

Irma Gaibor García

Soy mujer voy vestida con atuendos
de todos los colores, están hechos
de grama y de pasión, de paja y chocolate.

Manso bosque me envuelves de poemas
verdes, dulces ―aroma de eucalipto―,
siento ritmos de versos en mi vida,
llevo rimas extrañas en mi pluma.

La noche con sus luces y sonidos
apacigua mi pena y mi abandono,
hay un puma salvaje que acaricia
mis promesas de amor,
en la selva morena el pavo real
me presta su equipaje, me viste de princesa.

Suavidad de pistilo ―estrella dócil―,
para explorar mi piel que está tejida
con los hilos que tiene la azucena.
Unas notas serenas me estremecen,
y yo muerdo tu boca con ternura,
busco el agua que calma esta sed de sirena.
Hoy quiero embelesarme, ser tu fiesta,

y si quieres mañana, suavemente,
me dejas junto al mar, sobre la arena
cubierta por el sol y las gardenias…

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