Personajes en el Tango
Fecha de Publicación:
El Rana
Del Libro Personajes en el Tango – Roberto Bongiorno – Editorial Unilat – Ilustración de Miguel Ángel Lucero - 2010
El Rana

Existía en el Buenos Aires de principios del siglo XX, un barrio muy precario. Se extendía  aproximadamente entre la Avenida Amancio Alcorta, vías del ferrocarril y las calles Colonia y Monteagudo, en el actual Parque de los Patricios, entonces los Corrales Viejos.

Las viviendas eran de lata  y madera, habitadas por desocupados, rateros, prostitutas y gente que utilizaba ese barrio como refugio para eludir a la policía. El legendario nombre del Barrio de las Ranas, provendría de una laguna ubicada en la zona y en la que abundaban las ranas, de las que seguramente se servirían muchos de sus habitantes para alimentarse.

También se lo conocía como Barrio de las Latas, por el material con que estaban construidas la mayoría de sus chozas. Vale recordar que en sus alrededores, se encontraba la quema de basura a cielo abierto que funcionó durante muchos años, dando al conjunto sur de Parque de los Patricios, el mote de “quemero”, como se conoce también al Club Atlético Huracán, emblema del barrio. En esa quema, el “ranero”, como se llamaba al morador del barrio de emergencia, también tenía la posibilidad de recolectar desechos a los que podían vender y obtener algunos recursos.

Si bien se le atribuye al apelativo “rana” como sinónimo de persona avispada, un origen español, en el caso del  rana porteño es inevitable la asociación con la gente del Barrio de las Ranas, cuya astucia para la supervivencia estaba probada en el hecho de mantenerse sin trabajar, o practicando alguna pillería menor y en muchos casos “cirujeando”, revolviendo basura.

Ilustración de Miguel Ángel Lucero – 2010

Lo concreto es que el calificativo se popularizó como sinónimo de tipo vivo, astuto, pasando a ser  un adjetivo que describía a aquel  capaz de vivir sin esfuerzo, de “pelechar”, trepar, en la sociedad o hacerse mantener por una querida, como el “gigoló”. Había ranas de menor valía, como aquellos que se las ingeniaban para pasarla bien en el empleo, en el servicio militar, o en cuanta obligación tuvieran que “agachar el lomo” y no quisieran hacerlo; esta suerte de vivillo, de astuto de poca monta, no opacaba al otro rana que se dedicaba al  “jailaife” es decir,  la buena vida pero con recursos de origen incierto.

En general, el rana era un individuo que más allá de los distintos matices que le otorgaba la “ranada” que practicara, en su accionar se destacaba la viveza, la sabiduría de la calle y un inagotable arsenal de recursos para sobrevivir.

Muchacho Rana

Me da pena contemplarte… ¡che, Pirulo!
qué decís, extravagante, ¡Cómo sos!
La cabeza la tenés para ese rulo,
la “nueva ola” te conquistó.
Ajustados son tus trajes con tajitos,
vos tomás leche con crema, nada más.
Vos le erraste el camino… ¡che, gilito!
Con esa pinta… ¿a dónde vas?

Muchacho rana, sos un payaso
que me da pena, me hace reír.

No te das cuenta, vas contramano
te creés un vivo y sos un gil.
Muchacho rana, bailate un tango,
dejá el bolero, cachá a Gardel.
Hacete un hombre como Dios manda,
dejá ese circo es para tu bien.

Avivate, estás a tiempo, pipistrelo,
aflojá con tu locura, mister Rock.
Dale el raje a ese rulito de tu pelo,
peinate, nene, como un varón.

Muchachito, no te enojes si tu vieja
te aconseja mansamente: ¡Trabajá!
El slogan de los pobres es “paciencia,
la vida es larga, hay que esperar”.

Tango – 1960
Música: Héctor Stamponi
Letra: Tita Merello

Temas
Comentarios
Testimonio, Conciencia y Reflexión
El Palimpsesto de Buenos Aires

El Palimpsesto de Buenos Aires

Elara desapareció entre la niebla de la Avenida Corrientes, dejando tras de sí un mensaje profundo: la mujer no necesita un aula para enseñar; solo necesita la valentía de habitar su propia historia, aunque el mundo la llame delirio.
- Central -
Pompeya y más acá… el Pasaje Colmo – 2 de 3

Pompeya y más acá… el Pasaje Colmo – 2 de 3

Como cada barrio que se precie de tal, debe contar con pasajes que confirmen su identidad, en Pompeya destacaremos el pasaje Colmo. A cuatro cuadras del Puente Ezequiel Demonty, sobre el Riachuelo, que marca el límite de la ciudad y la provincia de Buenos Aires.
Fuera de Serie
Six Feet Under

Six Feet Under

Los sesenta y tres episodios, divididos en cinco temporadas, marcaron un hito televisivo casi inédito. Los premios cayeron sobre la serie como una lluvia fresca. Emmys y Globos de Oro por igual. Los medios de comunicación escribieron kilómetros de alabanzas.
Costumbres
El Hincha

El Hincha

Lo de “hincha”, se les ocurrió, allá por 1910, a los adictos del club Nacional de Montevideo. La entidad tenía un utilero de apellido Reyes, encargado de inflar, hinchar los balones de futbol. Dueño de potentes pulmones.
Semblanzas
Leer, Leyendo, Leamos

Leer, Leyendo, Leamos

¿La inmediatez nos deja tiempo para la emoción? Preguntas que me gusta hacerme, mientras releo frases que comparto con ustedes, los que están del otro lado del puente por un instante. Instante que vale por mil segundos de mirarnos a los ojos del alma.
Columnistas
Más Artículos