Semblanzas
Fecha de Publicación:
La Ira un Camino Destemplado
Pecados y Virtudes III – No me cabe la menor duda de que la ira es también pariente de la soberbia
La Ira un Camino Destemplado

La Ira un Camino Destemplado

De pasiones estamos hechos, parece decir el mundo que vamos pariendo. Con pasión se estudia, se ama, se hace arte, se camina la calle, se defienden ideas, se establecen vínculos, se sueña, etc.

Ahora bien, ¿qué ocurre cuando exteriorizar esa forma de existencia apasionada, en su derrotero in crescendo, se convierte crudamente en ira? ¿En nombre de qué ideas, fundamentos, dioses o metas cabe dar rienda suelta a la iracundia al extremo de lastimar, menoscabar, violentar y todos los extremos que cada uno quiera agregar, a otros seres humanos?

 No me cabe la menor duda de que la ira es también pariente de la soberbia, en ese sentimiento hostil interviene el subyugo a que se les somete a otros, otras u otres seres humanos. El enojo suele amedrentar, el odio envilece.

Las redes sociales son una muestra acabada del camino destemplado de la ira verbal, y que en muchos casos domina la escena del día. Una catarata de palabras que cargada de odio se repite en las “testas”, como si el sentido del raciocinio hubiese perdido todas las batallas. Disentir es saludable, impele a afinar los argumentos que nos llevan a consustanciarnos con una idea, pero cuando en el camino del disenso gravita la semilla del odio, la sociedad en su conjunto pierde. Perdemos todos ante los agravios, perdemos el timón que nos diferencia del instinto animal; camino destemplado si los hay, digo destemplado porque a la intemperie de los instintos primarios solo hallaremos dolor, sufrimientos e involución. Por contrapartida, la templanza es el próximo desafío y me puse a pensar cuántas veces le damos lección a los niños sobre cómo dominar un deseo haciendo uso del razonamiento apelando a la voluntad, sin embargo, pareciese que es una materia pendiente entre muchos adultos.

Vino a mi mente un viejo dicho: “haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”, atribuida a Séneca, como si de un lado de las cosas habita la virtud y del otro lado la acción que puede o no compatibilizarse con el decir. Prefiero pensar en hacer lo que es fiel a mi propia construcción interior que lisa y llanamente se basa en el amor.

Aguirre, la ira de Dios, es una película de Herzog, producida en 1972, con la actuación estelar de Klaus Kinski. Se apertura lo incierto desde lo selvático, recordatorio de la pequeñez humana ante la naturaleza. Bajando las cordilleras vienen los exploradores cargados como las nubes borrascosas, de conquista, de encontrar esa promesa valedera de su andanza andariega

Temas
Comentarios
Al Pie de la Letra
El Narrador del Tiempo

El Narrador del Tiempo

Y allí apareció la magia, varios cuentos, algunos de Alberto, otros de Pilar y hasta cuentos que ambos crearon, se transformó en “escribamos un libro”, una decisión para dejar plasmado un sueño, una ilusión, un hacer historia, en definitiva, escribir un libro juntos.
- Central -
Cuando una Conversación Cambia el Rumbo

Cuando una Conversación Cambia el Rumbo

Antes de viajar a Argentina ya conocía parte del trabajo de Claudio Valerio y tenía muchas ganas de coincidir con él. Finalmente, en Noetinger tuvimos algunos momentos para conversar y descubrir una faceta mucho más sencilla detrás del investigador, escritor y juez.
Genéricos
Rasti

Rasti

A diferencia del legendario Meccano metálico con su batería de varillas, tuercas y tornillos, el Rasti tiene como ventaja la velocidad en el armado, debido a los bloques con su sistema de ejes de acero cromado con puntos plásticos de encastre.
Reportajes
Leandro Raposo y la Creatividad

Leandro Raposo y la Creatividad

En el 2007 estuvo a cargo de la campaña que llevó a Cristina Fernández de Kirchner a la presidencia, y también estuvo en la campaña de Alberto. Clarín lo tiene más o menos apuntado y le dice que es el anti-Durán Barba, entre otras definiciones.
Tradiciones
Parejero

Parejero

Antes, cuando andaba suelto por el potrero, se las daba de arisco. Ni conocer quería. Pero ahora que vive más en el patio que suelto, se muestra mansito cual agua baja. Buscando hacerse amigo si uno lo olvida.
Columnistas
Más Artículos