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Plata Dulce
El ministro Martínez de Hoz sostenía que daba lo mismo “producir acero que caramelos”
Plata Dulce

La dictadura impuesta en marzo de 1976 a semejanza de otros golpes de estado, convocó para el manejo de la economía a un hombre de convicciones liberales. El elegido fue José Alfredo Martínez de Hoz. Miembro de una antigua familia vinculada a la propiedad terrateniente y formado en la escuela económica de Chicago, asumió el cargo de ministro de Economía en abril de 1976. Mientras las Fuerzas Armadas y los grupos de represión clandestinos suprimían toda forma de oposición disciplinando la sociedad para los sacrificios que impondría el modelo, Martínez de Hoz aplicaba una batería de medidas destinadas a terminar con la intervención del Estado en la economía y crear las condiciones para que el país fuera avizorado por los capitales extranjeros, como una plaza conveniente.

Se congelaron salarios, se liberaron precios, se permitió echar y denunciar trabajadores por  ser sospechados de “subversivos”; se prohibió la actividad sindical y las huelgas, se terminó con la protección a sectores industriales y se bajaron o eliminaron aranceles de importación. Estas últimas medidas tuvieron un efecto devastador sobre la producción local. Miles de pequeñas y medianas empresas quebraron, otras tantas se convirtieron en importadoras y una fuerte recesión acompañó el debut de Martínez de Hoz. El índice de desocupación trepó velozmente. El proyecto apuntaba a una transformación estructural de la economía argentina; la “modernización” y “eficiencia” requerida por la dictadura necesitaba el saneamiento financiero. Así es que en enero de 1977 se estrenó la “tablita.” Consistía en un sistema de devaluación gradual de la moneda  –preanunciado- que llevaba implacablemente a la dolarización de la economía. Por esos días, ante la alarmante quiebra de sectores claves de la industria, el ministro sostenía que daba lo mismo “producir acero que caramelos.”

En el mismo año aparece la reforma financiera que libera el mercado del dinero y pone la garantía del Estado para los depósitos a plazo fijo. Los nuevos bancos y financieras florecen por todas partes; grandes avisos publicitarios exhortan hasta a los estudiantes secundarios a poner sus modestos ahorros de viaje de egresados, a plazo fijo. La economía vive una fiesta especulativa; aparece la “bicicleta financiera” y su resultante, la “plata dulce.” Así se llama a la renta obtenida en base a la especulación.

Es la época de la importación de los objetos más superfluos, de los viajes a Miami y la fiebre del “deme dos”, con que los argentinos se hacen irónicamente conocidos en el mundo. Se organizan tours de compradores a Brasil y Paraguay para aprovechar la diferencia cambiaria… pero en la economía doméstica todo se indexa. Aparece la Circular 1050 que lleva a perder sus viviendas a medio millón de familias, ya que la indexación hacía que la cuota pactada subiera mensualmente hasta ser impagable. Pero en no mucho tiempo la situación se volvió insostenible; se desataron la inflación y las tensiones sociales y los bancos hicieron grandes ganancias. La “plata dulce” se volvió amarga y fue a parar al baúl de los malos recuerdos de los argentinos. 

Plata Dulce
Título Alternativo: La Gran Guita , ¡Qué Verde era mi Dólar!
Director: Fernando Ayala
Guion: Oscar Viale y Jorge Goldenberg según una idea de Héctor Olivera
Estreno: 8 de Julio de 1982

Sinopsis:
Un hombre se encuentra con un ex compañero de la colimba que le ofrece un negocio redondo. La plata comienza a venir a raudales, pero las cosas cambiarán de un día para el otro.

Plata dulce es una película argentina de comedia dramática-histórica de 1982 dirigida por Fernando Ayala y Juan José Jusid y protagonizada por Federico Luppi,Julio de Grazia y Gianni Lunadei. Fue estrenada el 8 de julio de ese año y recibió el Cóndor de Plata a Mejor película en 1983. La historia transcurre durante la última dictadura militar argentina (1976-1983). La película brinda una crítica política y social contra el entonces régimen de facto, enfocándose en los años de la denominadapatria financiera. Durante este período se abolieron los derechos sindicales y cayó la industria, mientras los bancos se multiplicaron y la deuda externa aumentó de manera prácticamente exponencial
www.monografias.com

«El resultado de las políticas económicas de esa época, que abogaba por la llamada plata dulce, fue uno de los mayores desastres en la historia del país, provocando un retroceso de la industria y un empobrecimiento tremendo de la población»

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