Paredes de Canto
Fecha de Publicación:
Prohibido Prohibir
Eladia Blázquez - Letrista, Poeta, Pianista, Compositora y Cantante
Prohibido Prohibir

Si tuviese el poder de poder decidir/ dictaría una ley… ¡Es prohibido prohibir! Canta Eladia Blázquez en uno de sus tangos más difundidos, que lleva por título esa frase.-

La canción retoma una consigna nacida durante la revuelta estudiantil de 1968, conocida como el mayo francés.- Durante esos agitados días las paredes de las Universidades de toda Francia aparecieron cubiertas de graffitti con reclamos y consignas escritos con una inventiva audaz y llena de humor.- La protesta estudiantil se mantuvo hasta lograr la reforma de los anticuados sistemas de enseñanza que regían en aquel país.-

Prohibido prohibir, que alcanzo pronto gran difusión, embiste contra los nocivos efectos de proscribir sin fundamento.- Un tendencia habitual en todos los tiempos y lugares.-

Casi un siglo antes, el escritor norteamericano Mark Twain había ya denunciado con genial agudeza las consecuencias de impedir: “Si Dios le hubiese prohibido a Eva la serpiente en lugar de la manzana, Eva se hubiera comido la serpiente”.-

Revista Caras- 16/05/1996- Etimología –
Historias de frases; “Prohibido prohibir”.-

Prohibido Prohibir – Tango – 1968

No se puede prohibir, ni se puede negar
el derecho a vivir, la razón de soñar…
No se puede prohibir, el creer ni el crear,
ni la tierra excluir, ni la luna ocultar…
No se puede prohibir, ni una pisca de amor,
ni se puede eludir que retoñe la flor…
Ni del alma el vibrar, ni del pulso el latir,
ni la vida en su andar… No se puede prohibir.

No se puede prohibir, la elección de pensar
ni se puede impedir, la tormenta en el mar…
No se puede prohibir, que en un vuelo interior
un gorrión al partir, busque un cielo mejor…
No se puede prohibir, el impulso vital,
ni la gota de miel, ni el granito de sal…
Ni las ganas sin par, ni el deseo sin fin
de reir, de llorar, no se puede prohibir.

No se puede prohibir, el color tornasol
de la tarde al morir, en la puesta de sol.
No se puede prohibir, el afán de cantar,
ni el deber de decir lo que no hay que callar…
Sólo el hombre incapaz de entender, de sentir
ha logrado, al final, su grandeza prohibir,
y se niega el sabor y la simple verdad,
de vivir en amor y en total libertad…
Si tuviese el poder de poder decidir…
Dictaría una ley… ¡Es prohibido prohibir!

Letra y Música:
Eladia Blázquez
Letrista, poeta, pianista, compositora y cantante
(24 febrero 1931 – 31 agosto 2005)

Foto de Pablo Rapetti
Pedro Goyena 209
Ciudad de Buenos Aires – Mayo 1999

Temas
Comentarios
Testimonio, Conciencia y Reflexión
El Palimpsesto de Buenos Aires

El Palimpsesto de Buenos Aires

Elara desapareció entre la niebla de la Avenida Corrientes, dejando tras de sí un mensaje profundo: la mujer no necesita un aula para enseñar; solo necesita la valentía de habitar su propia historia, aunque el mundo la llame delirio.
- Central -
Pompeya y más acá… el Pasaje Colmo – 2 de 3

Pompeya y más acá… el Pasaje Colmo – 2 de 3

Como cada barrio que se precie de tal, debe contar con pasajes que confirmen su identidad, en Pompeya destacaremos el pasaje Colmo. A cuatro cuadras del Puente Ezequiel Demonty, sobre el Riachuelo, que marca el límite de la ciudad y la provincia de Buenos Aires.
Fuera de Serie
Six Feet Under

Six Feet Under

Los sesenta y tres episodios, divididos en cinco temporadas, marcaron un hito televisivo casi inédito. Los premios cayeron sobre la serie como una lluvia fresca. Emmys y Globos de Oro por igual. Los medios de comunicación escribieron kilómetros de alabanzas.
Costumbres
El Hincha

El Hincha

Lo de “hincha”, se les ocurrió, allá por 1910, a los adictos del club Nacional de Montevideo. La entidad tenía un utilero de apellido Reyes, encargado de inflar, hinchar los balones de futbol. Dueño de potentes pulmones.
Semblanzas
Leer, Leyendo, Leamos

Leer, Leyendo, Leamos

¿La inmediatez nos deja tiempo para la emoción? Preguntas que me gusta hacerme, mientras releo frases que comparto con ustedes, los que están del otro lado del puente por un instante. Instante que vale por mil segundos de mirarnos a los ojos del alma.
Columnistas
Más Artículos