Bitácora Humana
La corrupción tiene su origen en la familia, son los primeros cimientos que recibe un infante, educado por un adulto y dependerá de la educación de esta persona para que el infante a través de su desarrollo hasta la adultez sea o no corrupto.

¿De Dónde Viene la Corrupción?
Los primeros cimientos referente a los valores, principios, moral, ética de un ser humano se construyen en el hogar, es allí donde el infante aprende o no la diferencia entre el bien y el mal, el respeto por el otro, el valor de la verdad, la consideración por el más débil y de asumir consecuencias de sus actos. Si esos cimientos llegan a ser sólidos, el niño tiene el piso central para edificar lo restante durante toda su vida, pero si lo carece será un ser vulnerable, utilizable o líder para implementar la corrupción de manera natural y justificable, considerando que la corrupción es desde una simple mentira con ventaja hasta una mafia de Estado, aparece desde nuestro actuar cotidiano hasta lo político institucionalizado.
Pero, existe un detalle que no estoy de acuerdo, a través de mi vida profesional lo recalco una y otra vez, porque en la mayoría de las personas escucho decir: «hay que educar al niño», es cierto, PERO el que educa a ese niño es un adulto, y si ese adulto está mal educado, entonces ese adulto educará al infante de la misma manera; en otras palabras, la corrupción se hereda, por supuesto no hablo de la parte genética, sino por transmisión cultural y familiar.
¿Entonces hay que educar al adulto? La respuesta es sí, puede hacerlo el Estado, empresas, organizaciones sociales, las iglesias, al final todos pueden contribuir. Asimismo, como un segundo punto puede surgir del mismo adulto como una decisión personal, despertando su conciencia y decidir no ser corrupto, incluso si fue educado de otra manera. Pero aquí surge dos problemas: 1) todos dependeríamos del Estado ¿y si este no actúa?, y 2) si el adulto toma la decisión de modificar su conducta, ese cambio no llegaría a la mayoría y con impacto social, quedaría como una excepción en su circulo social.

Un caso concreto que sirve como ejemplo es el caso de Georgia en 2004, un país sumido en una corrupción generalizada pero la más visible era la policía, ningún ciudadano podía transitar libremente sin ser extorsionado, después de la Revolución de las Rosas, Mikheil Saakashvili, asumió la presidencia y tomó una decisión radical, despidió de un día para otro a 30.000 policías corruptos, no espero educación, ni que tomaran conciencia, los echó y luego construyó una nueva policía desde cero, con sueldos más altos y reglas claras, pero también con consecuencias también claras. Este acto logró que la población entienda que la corrupción no sea rentable, porque ocasionaba pérdida del empleo y cárcel. Por lo tanto, despertó la conciencia de otros adultos, en este caso ser honesto era la única forma de sobrevivir en este nuevo sistema.
Con este ejemplo, se puede deducir que no fue todo un estado que cambio un país corrupto a ser honesto, sino fue un adulto con poder que tuvo la voluntad, la formación y la conciencia de cambiar las reglas.
Este es el punto central, se necesita un adulto con poder PARA UN CAMBIO RÁPIDO, alguien que, desde el Estado, tome la decisión de cortar de raíz con la corrupción, sin ese adulto con poder, las buenas intenciones se quedan en discursos y la corrupción sigue su curso, contagiando a las nuevas generaciones.
Otro ejemplo claro de un adulto con poder es el gobierno de Nayib Bukele en El Salvador, Bukele llegó al poder para acabar con la violencia de las pandillas que ahogaba al país y lo logró. Los homicidios pasaron de 106 por cada 100,000 habitantes a menos de 2, transformó a El Salvador en el país más seguro de la región. Esta gestión cuenta con un respaldo de más del 80%, de la aprobación ciudadana.
La corrupción tiene su origen en la familia, son los primeros cimientos que recibe un infante, educado por un adulto y dependerá de la educación de esta persona para que el infante a través de su desarrollo hasta la adultez sea o no corrupto. Por ese motivo es necesario educar al adulto, pero no como un niño o adolescente, al adulto se educa con acciones como en los ejemplos de Georgia que actuó con “mano dura”, de esa manera convirtió la corrupción en una pérdida y la honestidad en rentable, la conciencia del adulto puede despertar. Por otro lado, se tiene a El Salvador, donde un gobierno con “respaldo popular” (no se puede actuar solo) y sin condenas firmes por corrupción ha logrado devolverle a su gente lo más preciado que se tiene: la paz.

Pero, no todos los países tienen ese adulto con poder…
Un adulto con poder no llega del cielo y hasta esperar que llegue la destrucción de la corrupción sigue sin parar, tampoco se puede esperar que otros adultos cambien para yo cambiar, es mejor empezar a cambiar por uno mismo, educar a nuestros hijos con principios, moral y ética, ser ejemplo para otras personas, cambiar mi pequeño entorno de alguna manera, “es la decisión más larga y lentísima que uno puede asumir”, pero es preferible hacer algo a no hacer nada.
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