Cancionero
Fecha de Publicación:
Chiquilín de Bachín
Bachín se encontraba en Sarmiento y Montevideo. El niño que vendía flores en Bachín era Pablo González de 11 años
Chiquilín de Bachín

A Bachín se va por dos cosas: a comer y a estar. Más que un “chelibo”, es un meridiano donde todo porteño se iguala. Bachin es una juntada de mesas, con lomo de papel, última rinconada de la merza presidida por la sombra voluminosa del Malevo Muñoz. A lo de Bachín no se va. Se “cae” (…) Este emporio del cuadril, la ensalada de porotos, los tallarines al bóngali, el tomate abierto por la mitad y donde al aceite se lo llama “olio”, merece, por lo que tiene de típico, figurar en la nómina de los motivos que pueden interesar a todo turista. Pero, lamentablemente, ni la estupenda cortada de Carabelas no Bachín figuran en el catálogo; no están en las tarjetas postales que ahora “vienen” en colores. (…)

Comer, en este sitio, es una excusa. Dos que van a Bachin, lo hacen  para conversar.

No de cómo anda el mundo. O, para expresarlo con más propiedad, de como el hombre quiere que el mundo vaya (…) El porteño, ahí, habla de Boca Juniors, que ahora tiene presidente que se da el lujo de “hablarle al país”. Y él está convencido de dos cosas: que el país lo escucha y que… habla.

El turf, el box, el tango y la amistad son las cuatro barajas que el hombre de la ciudad pone sobre el mantel de papel de la tosca mesa, entre tazas de buseca humeante que llegan y platos son restos de bife de costilla que se van. El otro parroquiano de Bachin es el humo.

Por Julián Centeya – (Extracto del tomo XVI de  La Historia del Tango – Ediciones Corregidor) – Revista Veintitres – 15-04-04

Chiquilín de Bachín

Por las noches, cara sucia
de angelito con bluyín,
vende rosas por las mesas
del boliche de Bachín.

Si la luna brilla
sobre la parrilla,
come luna y pan de hollín.

Cada día en su tristeza
que no quiere amanecer,
lo madruga un seis de enero
con la estrella del revés,
y tres reyes gatos
roban sus zapatos,
uno izquierdo y el otro ¡también!

Chiquilín,
dame un ramo de voz,
así salgo a vender
mis vergüenzas en flor.
Baleáme con tres rosas
que duelan a cuenta
del hambre que no te entendí,
Chiquilín.

Cuando el sol pone a los pibes
delantales de aprender,
él aprende cuánto cero
le quedaba por saber.
Y a su madre mira,
yira que te yira,
pero no la quiere ver.

Cada aurora, en la basura,
con un pan y un tallarín,
se fabrica un barrilete
para irse ¡y sigue aquí!
Es un hombre extraño,
niño de mil años,
que por dentro le enreda el piolín.

Chiquilín,
dame un ramo de voz,
así salgo a vender
mis vergüenzas en flor.

Baleáme con tres rosas
que duelan a cuenta
del hambre que no te entendí,
Chiquilín.

Tango – 1969
Música: Astor Piazzolla

Letra: Horacio Ferrer

El origen fue un valsecito infantil, compuesto por Piazzolla. Ferrer le aportó una letra inspirada en los niños de la calle, que vendían flores en los restaurantes de la zona de teatros de la avenida Corrientes. El célebre bodegón Bachín se encontraba ubicado en la calle Sarmiento, casi esquina Montevideo. El niño que vendía flores en Bachín se llamaba Pablo Alberto González y tenía 11 años.
www.cultura.gob.ar

chiquin-argentina.com.ar
Temas
Comentarios
Tango y Milonga
La Vaquita

La Vaquita

En 1972 Osvaldo Pugliese musicalizó La Vaquita, en tiempo de milonga, y la grabó con la voz de Abel Córdoba. Además de Pugliese grabaron temas suyos Víctor Heredia, Mercedes Sosa, Aldo Monges y otros artistas.
Tribuna Inclusiva
El Abandono de los Adultos con Cardiopatías Congénitas

El Abandono de los Adultos con Cardiopatías Congénitas

Existen excelentes cardiólogos pediátricos y excelentes cardiólogos clínicos para adultos, pero muy pocos profesionales con formación específica en cardiopatías congénitas del adulto (ACHD), disciplina reconocida internacionalmente como una subespecialidad propia.
Fuera de Serie
No te Metas con los Gatos

No te Metas con los Gatos

Quienes puedan superar la incomodidad inicial terminarán sumergidos en un viaje tan aterrador como hipnótico, que es relevante para el nuevo milenio en donde la información puede estar al alcance de la mano para quienes opten por mirar con atención.
Lugares y Postales
Bar Varela – Varelita o Simplemente “El Varela”

Bar Varela – Varelita o Simplemente “El Varela”

Con el paso de los años, las nuevas generaciones y la frecuentación de turistas extranjeros renovaron la clientela; pero El Varela no perdió nunca su esencia y tal vez allí reside el secreto de su vigencia: la calidad de la atención que lo viene distinguiendo desde 1950.
- Central -
El Día que Ganó Braden

El Día que Ganó Braden

Los sectores dueños del poder mediático, judicial y económico, apoyados por fondos financieros del exterior trajo aparejado lo peor, ganó Macri, ganó la derecha, comienzo de la victoria de Braden.
Columnistas
Más Artículos