- Central - | Uno y los Otros
Fecha de Publicación:
Discépolo, Discepolín, Mordisquito y Uno
Vos, “el más grande de nuestros poetas populares” o, sin más que agregar, el más grande, el Uno
Discépolo, Discepolín, Mordisquito y Uno

Vos, amargo y dulce, escéptico, pero embanderado no a lo gil cuando llegó el momento, es decir, con la Causa del Pueblo, de los que ya habían perdido la fe… Vos, uno de ellos, que con ellos volviste a encontrar el corazón…

Discépolo, Discepolín, Mordisquito y Uno
Uno te lleva bien adentro, en la sangre, en ese tanto dolor que hace reír, en ese arlequín que canta y baila y yira en la sangre que girará hasta el final adentro de uno…

Uno, el hombre que busca entre espinas la esperanza, que es hijo de sus sueños, que por ese camino busca la promesa que esos sueños le prometieron a sus ansias…

Uno… Vos, Enrique Santos que fuiste escupido en la esquina de la ciudad, Buenos Aires, por peronista… Vos, uno de nosotros-…Vos, que con tu “Mordisquito” le encontraste la llave a la ostra, a la mala conciencia de los que cegados por ésta no veían o no querían ver…

Vos que viste, que habías junado rajando los tamangos detrás del mango que hace morfar en medio de la mishiadura (una rima de millones de argentinos)… Vos que te habías visto secando la yerba de ayer al sol de esa mishiadura…

Vos, Santos, que un día cansado te pusiste a ladrar, pero que también tuviste oído para escuchar el dulce carillón de La Merced…

Vos, amargo y dulce, escéptico, pero embanderado no a lo gil cuando llegó el momento, es decir, con la Causa del Pueblo, de los que ya habían perdido la fe… Vos, uno de ellos, que con ellos volviste a encontrar el corazón…

Vos, “el más grande de nuestros poetas populares” o, sin más, (perdón General), el más grande, el Uno.

Soy un Arlequín

Soy un arlequín,
un arlequín que canta y baila
para ocultar
su corazón lleno de pena.

Me clavó en la cruz
tu folletín de Magdalena
porque soñé
que era Jesús y te salvaba.

Me engañó tu voz,
tu llorar de arrepentida sin perdón
Eras mujer… ¡Pensé en mi madre
y me clavé!

Si he vivido entre las risas
por quererte redimir.
¡Cuánto dolor que hace reír!

Viví en tu amor una esperanza
la inútil ansia de tu salvación.
¡Perdonáme si fui bueno!
Si no sé más que sufrir.

Tango – 1929
Música: Enrique Santos Discépolo
Letra: Enrique Santos Discépolo

Temas
Comentarios
Fuera de Serie
Raised By Wolves

Raised By Wolves

Apela a los fanáticos de la ciencia ficción que buscan historias ambiciosas, repletas de preguntas existenciales. Tal vez todas las respuestas no estén en los capítulos, pero los interrogantes obligaran a los espectadores más curiosos a investigar, a indagar.
- Central -
Abasto: Barrio Tanguero de Ley – 1 de 3

Abasto: Barrio Tanguero de Ley – 1 de 3

Fueron los hermanos Devoto, Antonio, Cayetano, Bartolomé y Tomás, que con gran sentido de los negocios (ahora lo llamaríamos “Real Estate”) compraron los terrenos en la zona en que luego construyeron el Mercado de Abasto Proveedor.
Personajes
Saint – Exupéry en la Argentina

Saint – Exupéry en la Argentina

Estando en Francia, en 1931 se enteró que estaba sin trabajo: Aeroposta Argentina había quebrado. Nunca más volvió a nuestras tierras en donde vivió 15 meses, dejando su marca. Pero al padre del “Principito” aún le quedaba una vida intensa por delante.
Tango y Milonga
El Bandoneón y el Duende de su Son

El Bandoneón y el Duende de su Son

No existe instrumento más identificado con el tango que el bandoneón. Su historia y su ubicación geográfica fueron lejanas, pero por diversas razones se adaptó a esta música, hasta convertirse en la esencia misma del Rio de la Plata.
Por Amor al Arte
Happening en el Di Tella

Happening en el Di Tella

En resumen, los “happenistas” se reunían para desarrollar una actividad que no estaba destinada a producir una obra de arte, sino que la actividad misma, en presente, era la obra que se pretendía crear.
Columnistas
Más Artículos