Textos a la carta
Fecha de Publicación:
La Relación Entre Rosas y San Martín
También paso por alto el legado del sable, obviamente otorgado al Restaurador por la excelencia de su gobierno
La Relación Entre Rosas y San Martín

Cartas de Lectores
Señor Director:
“La ciudad de Buenos Aires está en deuda con los deseos manifestados por el general San Martín. Cuando nuestro Libertador, el 6 de mayo de 1850, le escribió la que sería su última carta. Así -amigo y compatriota-Juan José de Rosas, le manifestó:

” ¿Cómo argentino me llena de un verdadero orgullo ver la prosperidad, la paz interior, el orden y le honor restablecidos en nuestra querida patria; y todos estos progresos efectuados en medio de circunstancias tan difíciles, en que pocos Estados se habrán hallado?

“Por tantos bienes realizados, yo felicito a usted sinceramente, como igualmente a toda la Confederación Argentina. Que goce usted de salud completa, y que al terminar su vida pública, sea colmado del justo reconocimiento de todo argentino, son los votos que hace y hará siempre en favor de usted este su apasionado amigo y compatriota”.

“La actual legislatura, que se niega a considerar y discutir el cambio del nombre de la avenida Monroe por el de Juan Manuel de Rosas, esta contrariado justamente aquel deseo del Padre de la Patria”
D. Norberto J. Chiviló
norbertochivilo@yahoo.com.ar
Carta de Lectores – La Nación – 05-11-05

Sable Corvo de San Martín Obsequiado a Rosas

Señor Director:
“Cuando nuestro país se encontraba en plena guerra civil, en 1820, Santa Fe, que se había enfrentado con la provincia de Buenos Aires, exigió – para firmar la paz- una indemnización por los perjuicios que las tropas porteñas le habían ocasionado a esa provincia durante la contienda.

Como el pueblo de Buenos Aires consideraba humillante ese pedido y Santa Fe la ponía como condición indispensable para el tratado de paz, Rosas, que conocía acerca de la importancia que implicaba para ambas provincias el tratado de paz, ofreció como donativo 25.000 cabezas de ganado de su propia hacienda y gracias a eso se firmó la paz. Este era el gobernante al que días pasados un lector se refirió como el “peor gobernante que tuvo nuestro país”.

“Tan cierto como que los federales fusilaron, enviaron a los opositores al destierro y expropiaron los bienes de sus adversarios, fue que los unitarios también lo hicieron y aun después de muerto Rosas. También lo es que el mismo Rosas murió pobre, desterrado, con sus bienes expropiados y sin lugar a dudas, de haber retornado a su patria hubiera sido fusilado. Con sus errores aciertos, Rosas defendió firmemente nuestra soberanía y por eso el Libertador le legó su glorioso sable, y si bien es cierto que no es bueno cambiarles los nombres a las calles, también lo es que nada mal vendría a nuestros gobernantes de hoy seguir los buenos ejemplos de patriotismo de algunos de nuestros próceres”
Martin Schindler
Pacheco de Melo 1940, Capital
Carta de Lectores – La Nación – 12-11-05

Señor Director:
“En la edición del 12-10 se publicó una respuesta de Luis José Vicent de Urquiza al doctor Norberto Chiviló, sobre Rosas. En ella el autor demuestra una total ignorancia sobre la vida de San Martín en el exilio, al señalar el desconocimiento que el Libertador tenía sobre lo que ocurría en la patria, dado que, después de su fracaso regreso de 1829, se quedó hasta su muerte en Francia.

“Ignora la correspondencia mantenida con el general Guido, con O’Higgins y con otros personajes y hasta con el propio Rosas, en la que demuestra cabalmente su conocimiento sobre los acontecimientos políticos que afectaban a la patria en toda esa ausencia”

“También paso por alto el legado del sable que establece en el testamento de 1844, obviamente otorgado al Restaurador por la excelencia de su gobierno, la defensa de la soberanía de la Argentina, hasta ese momento amenazada por Francia, los unitarios y los corsarios aventureros. La máxima expresión de esa defensa será ejercida en la Vuelta de Obligado y luego en el desarrollo de la guerra del Paraná que reportará acciones bélicas hasta junio de 1846, en la Vuelta del Quebracho. Esta acción militar fue  completada con un éxito diplomático en los tratados de paz consiguientes.

Fue, además, un hecho posterior al legado, lo que demuestra el aprecio favorable de San Martín hacia el gobierno de Rosas”
Dr. Oscar J.C Denovi
Manuel Gálvez 220 – Capital
DNI 5.315.223
Carta de Lectores – La Nación – 18-11-05

Temas
Comentarios
Entre Caminos y Estrategias
Nuevos Mercados Internacionales para Nuevas Empresas

Nuevos Mercados Internacionales para Nuevas Empresas

El mercado ideal no es necesariamente el más grande, sino aquel donde tu propuesta de valor resuene con la cultura local. Ya sea el lujo en Dubái o la sostenibilidad en Berlín, el mundo está listo para los productos con propósito.
Bitácora Humana
La Papa, un Regalo de Bolivia al Mundo

La Papa, un Regalo de Bolivia al Mundo

La papa figura entre los diez productos alimenticios más importantes, por tal motivo las políticas estatales deben asegurar la obtención del agua para la producción de este noble alimento. Bolivia tiene 1500 variedades de papa.
Tribuna Inclusiva
Desalojos en Barrios Populares

Desalojos en Barrios Populares

El proyecto de ley que promueve la aceleración de desalojos en villas y asentamientos informales no solo reabre un debate político: coloca al sistema jurídico argentino frente a un posible escenario de inconstitucionalidad y responsabilidad internacional del Estado.
Testimonio, Conciencia y Reflexión
El Palimpsesto de Buenos Aires

El Palimpsesto de Buenos Aires

Elara desapareció entre la niebla de la Avenida Corrientes, dejando tras de sí un mensaje profundo: la mujer no necesita un aula para enseñar; solo necesita la valentía de habitar su propia historia, aunque el mundo la llame delirio.
- Central -
Pompeya y más acá… el Pasaje Colmo – 2 de 3

Pompeya y más acá… el Pasaje Colmo – 2 de 3

Como cada barrio que se precie de tal, debe contar con pasajes que confirmen su identidad, en Pompeya destacaremos el pasaje Colmo. A cuatro cuadras del Puente Ezequiel Demonty, sobre el Riachuelo, que marca el límite de la ciudad y la provincia de Buenos Aires.
Columnistas
Más Artículos