Personajes en el Tango
Fecha de Publicación:
Fifi
Del Libro Personajes en el Tango – Roberto Bongiorno – Editorial Unilat – 2010
Fifi

De una manera similar al compadre que tenía su caricatura en el compadrito, el “niño bien” padecía el riesgo de ser confundido con un “fifí”.

Se trataba de un personaje que a primera vista, semejaba un cajetilla o un bacán; pero había algo en él, que sin llegar a la impostura, le quitaba naturalidad. Podían ser, los modales exageradamente cuidados, “finos”. La forma de modular la voz, el lenguaje, pero sobre todo la indumentaria. Siempre a la moda, obsesivamente detallista y luciendo prendas en general, caras y exclusivas. El conjunto delata una figura acartonada, que además de ser tildada de “fifí”, también se lo conocía como “tirifilo” y hasta “tilingo”.

El  fifí no alardeaba de guapeza ni necesariamente explotaba mujeres, aunque habría quienes vivían de la prostitución; toda la gloria de este personaje residía en mostrarse siempre bien, en gustar y ser aceptado o por lo menos envidiado por sus congéneres y deseado por las mujeres.

Cruzó por la historia del arrabal porteño, como una curiosidad arribada desde ese mundo soñado que era el Centro. Pleno de promesas y símbolo del triunfo individual, El Centro era La Meca, el sueño secreto de muchos orilleros que vegetaban en el barrio y el almacén de la esquina. El fifí simbolizaba ese mundo añorado. Pero no siempre habitaba en el asfalto, sino que en muchos casos, era hijo de una naciente clase media que ya se insinuaba en los barrios llamados “nuevos”, en la primera mitad del siglo XX. En esos casos, el muchacho, ya que en general era un joven, se exponía a sufrir las pullas y burlas de los que aún gastaban alpargatas, “funyi”(el infaltable sombrero requintado) y pañuelo al cuello.

Pero como lo delatan algunos tangos, haciéndose eco de la realidad, las chicas de barrio aparentaban despreciar al fifí; ahora si éste era un puente con El Centro, más de una “milonguita” lo habrá utilizado como medio para abandonar el suburbio.

Ilustración de Miguel Lucero – 2010

Mama… Yo Quiero un Novio

Cansada de las gominas,
los niños bien y fifí,
ayer oí que una piba
con bronca cantaba así.

Mama, yo quiero un novio
que sea milonguero, guapo y compadrón.
Que no se ponga gomina
ni fume tabaco inglés,
que pa’ hablar con una mina
sepa el chamuyo al revés.
Mama, si encuentro ese novio
juro que pianto aunque te enojés.

Ayer un mozo elegante
con pinta de distinguido,
demostrando ser constante
desde el taller me ha seguido.
Más cuando estuvo a mi lado
me habló como un caramelo
del sol, la luna y el cielo
y lo pianté con razón.

Mama, yo quiero un novio
que al bailar se arrugue como un bandoneón.
Mama, yo quiero un novio
que sea milonguero, guapo y compadrón.
De los gacho ladeado,
trencilla en el pantalón;
que no sea un almidonado
con el perfil de medallón.

Yo quiero un hombre copero
de los del tiempo del jopo,
que al truco conteste «quiero»
y en toda banca va al copo.
Tanto me da que sea un pato,
que si novio precisa
yo empeño hasta la camisa
y si eso es poco, el colchón.

Tango – 1927
Letra: Roberto Fontaina
Música: Ramón Collazo

PBT – 31-07-53
Temas
Comentarios
Dichos y Refranes
Poner los Puntos Sobre las Íes

Poner los Puntos Sobre las Íes

Hubo un período en que la expresión fue aplicada a las personas excesivamente meticulosas y casi maniáticas. Posteriormente, la frase adquirió el sentido que hoy tiene: realizar todo precisa y detalladamente, sin descuidar ningún pormenor.
Lugares y Postales
Café La Humedad, Antes del Tango

Café La Humedad, Antes del Tango

Un día alguien escribió un tango dedicado al café. Mucho después ese tango se hizo famoso, y fueron muchos los que se arrimaron por primera vez a la esquina de Boyacá y Gaona, para conocerlo y disftutarlo. Pero ya no estaba.
Semblanzas
Muñeca de Trapo

Muñeca de Trapo

Se me ocurre pensar que nada es tan casual como parece. El paradigma de mujer (ama de casa, madre y esposa) no incluía ningún tipo de libertad sexual; vírgenes y pacatas era lo bien visto y así lo demostraban los juguetes infantiles.
El Arte de la Culinaria
Semana Santa; Maridamos las Tradiciones con el Vino

Semana Santa; Maridamos las Tradiciones con el Vino

La Semana Santa es una de las celebraciones más profundas del calendario cristiano, donde la tradición, la fe y la simbología se entrelazan de manera intensa. En este contexto, el vino ocupa un lugar privilegiado, no solo como bebida...
- Central -
Impunidad por Omisión

Impunidad por Omisión

Desnuda una falla estructural del Estado en su posición de garante. Como profesionales del Derecho, no podemos permitir que el discurso oficial licue las responsabilidades institucionales bajo el rótulo de "tragedia entre menores".
Columnistas
Más Artículos