Historietas
Fecha de Publicación:
Pochoclo el Extra
Personaje de Historias Tangueras – Ediciones Torino
Pochoclo el Extra

En el universo tanguero de la revista dirigida por Goyo Mazzeo, Pochoclo El Extra es uno de los pocos que escapa al influjo del dos por cuatro, presente en casi todas sus páginas. Pochoclo es un soñador. Sueña con ser un actor famoso, respetado por los productores e idolatrado por multitudes.  Vive sólo en una humilde pieza de pensión,  con una cama ruinosa y un cajón por mesa de luz;  con un cabo de vela por toda iluminación. Sus largas siestas suelen ser interrumpidas violentamente por la dueña de la pensión, una mujerona feroz que le exige el pago de los largos meses de alquiler que adeuda el personaje.

El joven Pochoclo está convencido de su talento, sólo le falta un empujón de la suerte y el apoyo del director  del estudio de cine donde merodea eternamente en busca del papel protagónico que lo lanzará a la fama, o al menos la obtención de un papelito  que le permita comer ese día. El director es la versión masculina de la matrona de la pensión; despótico, inescrupuloso y brutal, siempre le encuentra algún lugar al protagonista luego de hacerse rogar mucho. Cuando Pochoclo   cree llegada la hora de la consagración,  descubre que su papel es insignificante, lleno de contratiempos y expuesto a alguna golpiza, situaciones que recuerdan a los clásicos del dibujo animado. El desenlace encuentra al héroe de la historia nuevamente en la lúgubre habitación, rumiando la mala suerte.

La trama se desarrolla en Buenos Aires contemporáneamente a la publicación de la revista. El personaje no es gratuito ni fuera de contexto, ya que por esos años, el cine nacional atravesaba un buen momento y las fotonovelas vivían su hora de mayor demanda; nutriéndose en muchos casos de jóvenes aspirantes que a través de esas páginas intentaban ingresar al codiciado mundo del espectáculo.
Personaje de Historias Tangueras – Ediciones Torino – 1962

Temas
Comentarios
Tribuna Inclusiva
Discapacidad en alerta Máxima

Discapacidad en alerta Máxima

Sin nomenclador nacional desaparecería el “piso mínimo” de financiamiento que hoy sostiene miles de centros terapéuticos, hogares, transportistas, acompañantes terapéuticos, profesionales independientes e instituciones de rehabilitación.
- Central -
Carlos Mugica

Carlos Mugica

Carlos Mugica tenía 43 años. Después de descansar un cuarto de siglo en el cementerio de la Recoleta, sus restos fueron trasladados a pulso hasta la capilla de la Villa Comunicaciones en Retiro, acompañado por una multitud.
Cánticos Populares
Doña Victoria Romero de Peñaloza: La Mujer del Chacho

Doña Victoria Romero de Peñaloza: La Mujer del Chacho

Viven, en un rancho tranquilo y respetado, en forma modesta y con un mínimo de necesidades. Guaja es siempre hervidero de gente: ya sea mensajeros, milicianos, personajes políticos, militares, espías o adulones.
Cancionero
¡Bailate un Tango, Ricardo!

¡Bailate un Tango, Ricardo!

Aquel joven Ricardo Güiraldes, ya insinuaba, en su conducta, lo que en años más tarde plasmaría en Don Segundo Sombra: un profundo amor por lo nuestro y un santo respeto por el sentimiento popular y sus tradiciones.
Testimonio, Conciencia y Reflexión
El Pacto Eterno

El Pacto Eterno

A pesar de las advertencias sobre pactos diabólicos y almas perdidas, la literatura comparada nos deja una lección esperanzadora. Si Fausto sigue viajando y cambiando de piel, es porque la humanidad aún se niega a ser definida por una sola cultura o un solo destino.
Columnistas
Más Artículos