Lunfardo
Fecha de Publicación:
Sigfredo Pastor: Un Sentidor
De lo Popular a lo Trascendente. Leonardo sigue teniendo razón: “La pintura es una cosa mental”
Sigfredo Pastor: Un Sentidor

Leonardo sigue teniendo razón: “La pintura es una cosa mental”. Los datos  de la realidad deben ser captados, asimilados, transformados por el artista, en miras a un objetivo esencialmente pictórico para ajustarse a una idea a un sentido de la pintura.

Sigfredo Pastor – Cuarteto – 1915

Buenos Aires es, indudablemente, un gran “tema”, un asunto apasionante. El mundo del tango, el pintoresquismo de los sobrevinientes corralones; la cercanía de la imagen -huyente ya- de los compadritos de un próximo ayer: el aire popular de los vendedores ambulantes o de los repartidores a domicilio; la fábula -encariñada en el sentir porteño- del organito callejero son motivos que llaman, con emoción humilde, al pincel del artista, lo reclaman desde lo profundo, con el afán de ser testimoniados.

Sigfredo Pastor ha sabido salvar airosamente el peligro de lo ilustrativo. Ha hecho pies en el “tema de Buenos Aires, pero superándolo como verdadero pintor. Al conservar la imagen, con una especie de exasperado realismo, la ha castigado, sin embargo. Macerándola dentro de si hasta devolverla purificada y esencial.

Extraños compadritos de escuálida imagen y piernas llevadas al grado de estliización kafkiana que propone la idea de un insecto de pesadilla arrabalera; el guitarrero remotísimo, inmerso en su grave soledad, con una teoría de casas de suburbios por casi irreal horizonte; el ritual porteño del paso del tango, bailado con sombrero puesto, para respeto del varón, porque, como dicen las Escrituras, “el pelo es desnudez”; las calles prolongadas hasta un horizonte infinito; la hierba porfiada, creciendo, por sobre toda humillación , entre los ladrillos gastados, constituyen formas del mundo exasperadamente real y, por añadidura, casi vecinamente surrealista que se desprende de las telas de Sigfredo Pastor. Convocación o conjuro que solo es posible cuando se siente desde adentro a la contradictoria pero siempre bella ciudad que amamos, “mi Buenos Aires querido”.

Pobre Mi Madre Querida

Pastor es un sentidor hondo de lo lunfardo. Ha ilustrado poemas del género. Ha caracterizado con eficacia singular hombres y mujeres del mundo de la lunfardía. Por último, como su más reciente contribución, es autor del logrado logotipo de El Lunfa, con que la publicación este -con yugo original- a abrir las puertas  de la porteñidad, para ser recibida con los honores que merece.
El Lunfa – Noviembre 1977 – Por León Benarós

Temas
Comentarios
Dichos y Refranes
Poner los Puntos Sobre las Íes

Poner los Puntos Sobre las Íes

Hubo un período en que la expresión fue aplicada a las personas excesivamente meticulosas y casi maniáticas. Posteriormente, la frase adquirió el sentido que hoy tiene: realizar todo precisa y detalladamente, sin descuidar ningún pormenor.
Lugares y Postales
Café La Humedad, Antes del Tango

Café La Humedad, Antes del Tango

Un día alguien escribió un tango dedicado al café. Mucho después ese tango se hizo famoso, y fueron muchos los que se arrimaron por primera vez a la esquina de Boyacá y Gaona, para conocerlo y disftutarlo. Pero ya no estaba.
Semblanzas
Muñeca de Trapo

Muñeca de Trapo

Se me ocurre pensar que nada es tan casual como parece. El paradigma de mujer (ama de casa, madre y esposa) no incluía ningún tipo de libertad sexual; vírgenes y pacatas era lo bien visto y así lo demostraban los juguetes infantiles.
El Arte de la Culinaria
Semana Santa; Maridamos las Tradiciones con el Vino

Semana Santa; Maridamos las Tradiciones con el Vino

La Semana Santa es una de las celebraciones más profundas del calendario cristiano, donde la tradición, la fe y la simbología se entrelazan de manera intensa. En este contexto, el vino ocupa un lugar privilegiado, no solo como bebida...
- Central -
Impunidad por Omisión

Impunidad por Omisión

Desnuda una falla estructural del Estado en su posición de garante. Como profesionales del Derecho, no podemos permitir que el discurso oficial licue las responsabilidades institucionales bajo el rótulo de "tragedia entre menores".
Columnistas
Más Artículos