Pintadas
Fecha de Publicación:
Desalojo de las Bodegas Giol
Libro Pintadas Puntuales – Roberto Bongiorno – Ángel Pizzorno – Testimonios – 2020
Desalojo de las Bodegas Giol

Las Bodegas Giol fueron en algunas épocas un símbolo de la Argentina industrial. Otro tanto representan los nombres de Cocinas Longvie o calefones y cocinas Volcán.

Estas marcas señeras a pesar de representar cosas tan distintas como vinos o calefones, tienen un denominador común: a mediados de los años noventa sus instalaciones estaban ocupadas por gente que las usaba como vivienda. La misma suerte habían corrido muchos establecimientos que antes ofrecían trabajo y por entonces sólo les quedaba un techo para dar. Giol se convirtió en un caso testigo ante todo, por estar enclavado en una zona de alto valor inmobiliario, en Paraguay y Godoy Cruz de Palermo Viejo.

Palermo – Caba – Octubre de 1994 – Crónica – 05-10-94

Cuando fue ocupado el edificio, a la sorpresa de muchos vecinos siguieron las quejas. Primero se argumento que dicha ocupación, desvalorizaba las propiedades. Luego la creciente ola de delitos en la zona, para mucha gente no tenía relación con el crecimiento de los ilícitos en general, sino que estaba vinculado con los ocupantes de la bodega.

Rechazado por los vecinos, sospechados por la policía y convertidos en un dolor de cabeza para el gobierno porteño, los ocupantes de Giol después de muchas idas y venidas, a principios de octubre de 1994 se enfrentaron al desalojo definitivo. El jueves 4, unos trescientos efectivos de la Policía Federal apoyados por ocho carros de asalto, cercaron el edificio y se prepararon a un eventual asalto en caso de que los ocupantes no desalojaran pacíficamente.

Horas antes abogados de los habitantes de la bodega habían presentado un recurso de  Hábeas Corpus ante el juez correspondiente. El recurso fue rechazado y el juez Aliberti ordenó cumplir el desalojo.

En una tensa negociación que involucró a la Comuna Porteña y a la empresa Ferrocarriles Argentinos (propietaria del predio), finalmente se acordó desocupar el lugar y a cambio, el municipio alojaría a la gente en hoteles particulares durante un mes, con vistas a una solución definitiva.

Los ocupantes en silencio y pacíficamente, abandonaron el edificio cargando sus pertenencias.

Palermo – Caba – Marzo de 1994

“Nunca supimos cuantos vivían ahí”, confesó el entonces secretario de Seguridad Social porteño, Alfredo Agulleiro.

“Somos más de mil”, decían los ocupantes.

Al final se reubicaron algo más de 600 personas, entre ellas 171 familias.

Giol fue un caso muy conocido, pero apenas uno más.

Libro Pintadas Puntuales – Roberto Bongiorno – Ángel Pizzorno – Testimonios – 2020

Temas
Comentarios
- Central -
El Día que Ganó Braden

El Día que Ganó Braden

Los sectores dueños del poder mediático, judicial y económico, apoyados por fondos financieros del exterior trajo aparejado lo peor, ganó Macri, ganó la derecha, comienzo de la victoria de Braden.
Anécdotas
Alfonsina y el Libro

Alfonsina y el Libro

Dicen que el mundo va cambiando, que el progreso trae otras herramientas, que los libros van perdiendo terreno y que ahora se lee en la “compu” o en el celular. Pero también dicen que las bibliotecas siguen en pie mientras las ansias de lectura se desvanecen.
Identidades
Del Frigorífico al Mito

Del Frigorífico al Mito

En la ciudad se logró institucionalizar la “fiesta del asado de tira” para que, gestión previa a la legislatura de la provincia de Buenos Aires y posteriormente ante el Congreso, Campana pase a ser "Capital Nacional del asado de tira" y caracterizar así al Distrito.
Testimonio, Conciencia y Reflexión
Los Héroes del Silencio

Los Héroes del Silencio

Son los maestros que abren escuelas bajo techos de lona, los voluntarios que desentierran vidas de los escombros tras un bombardeo y las enfermeras que caminan kilómetros entre puestos de control militar para vacunar a un recién nacido.
Literatura Iberoamericana
El Espejo; Luego de tal Decepción

El Espejo; Luego de tal Decepción

Mientras contemplaba su rostro y sus manos acariciaban su cabello, Ana sintió profundamente que la vida pasaba a toda velocidad. Tras unos instantes de gestos lentos y tiernos, una sonrisa sencilla afloró en sus labios.
Columnistas
Más Artículos