Al Pie de la Letra
Fecha de Publicación:
Un Despertar Minimalista
Carlos Balbi: Relato y Cuento Sobre Soñar y Despertar
Un Despertar Minimalista

Soñar, soñar. Mucho se ha escrito sobre el sueño, esa extraña vivencia que transforma la realidad en fantasía.  He aquí unos pocos ejemplos.

La vida es sueño, sentenció Calderón de la Barca en el título de su opera magna.

Soñar, soñar. Mientras que Ambrose Bierce en Visiones de la noche menciona su convicción de que el don de los sueños es un valioso obsequio literario.

Soñar. Soñar. Por otro lado, se cuenta que Chuang Tzu (filósofo chino del siglo IV a.C.) soñó que era una mariposa, pero al despertar ignoraba si era él que había soñado ser una mariposa o era una mariposa que había soñado ser Chuang Tzu.

Soñar. Soñar. También tenemos como ejemplo el sueño del Rey creado por Lewis Carroll (en Throug the looking glass), sueño que, mientras persistiera, daba realidad a un personaje, el cual desaparecería si el Rey despertara.

Soñar, soñar despierto. Infinitas veces se ha oído esta expresión en las conversaciones.

Y ni hablar de todo lo que escribió Freud sobre los sueños. Pero esa no es una cuestión literaria. Así que por el momento la dejamos de lado.

En fin, soñar, soñar y soñar. Bien sabemos que en los sueños pueden pasar cosas extraordinarias, “raras”, fuera de la lógica. Podemos imaginar entonces un sueño que no termine en un simple despertar, sino un sueño que contenga a otro, como las Mamushkas rusas, y que de éste nazca otro, y de éste muchos otros más, produciéndose  así innumerables despertares; como un planta que da numerosos frutos a partir de una semilla. Y también por qué no crear un sueño semejante a las infinitas imágenes que se generan entre dos espejos al ubicar uno frente al otro. Habría también en éste sueño, infinidad de despertares.

Estaba yo paseando cierto día por un parque rodeado por estos pensamientos, cuando de pronto noté que una musa se había implantado en mí. Así que haciéndome cargo de su presencia aproveché la circunstancia, me senté en un banco y escribí:

Despertar
Soñé que estaba soñando, y desperté.
Pero al soñar que estaba despierto, desperté.
Sin embargo ese despertar fue sólo un sueño, del cual, desperté.
¿Podré por fin despertar un día, y anunciar, despierto? ¡Desperté!

Carlos A. Balbi

Temas
Comentarios
Tango y Milonga
El Tango Social en el Siglo XX

El Tango Social en el Siglo XX

Otras generaciones con otros ritmos, se hicieron cargo de reflejar en sus canciones también la problemática social. Hoy, existe un renacimiento del “dos por cuatro” a cargo de una juventud tanguera cuyos compositores, no esquivan el lado más oscuro del presente.
Identidades
El Arte de Asar Carnes

El Arte de Asar Carnes

Que la "técnica parrillera" fortalezca nuestra identidad personal y nos haga valorar nuestras habilidades culinarias; y que, con la "ciencia del fuego", cultivemos la paciencia de alcanzar los logros devenidos de los desafíos actuales.
Bitácora Humana
La Educación Humanista

La Educación Humanista

La educación humanista también se refleja en las prácticas pedagógicas que buscan personalizar la enseñanza. Esto incluye métodos como el aprendizaje basado en proyectos, donde los estudiantes exploran temas de su interés de manera profunda y práctica...
Notas de Opinión
Los Argentinos y las Redes

Los Argentinos y las Redes

Abrumados, pero Adictos. Aunque muchos manifiesten sentirse abrumados y con estrés, también crece el vínculo entre televisión y redes, siendo una parte importante del público que accede a ambos medios en forma simultánea.
- Central -
Pompeya y más allá … la Inundación 1 de 3

Pompeya y más allá … la Inundación 1 de 3

El 14 de mayo de 1896, actualmente “día del barrio” se coloca la piedra fundamental de la que actualmente es la Parroquia Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Nueva Pompeya, a instancias del párroco italiano Darío Broggi.
Columnistas
Más Artículos