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¡La Argentinidad…al Pato!
Se Puede Afirmar que el Pato es el Deporte Ciento por Ciento Argentino
¡La Argentinidad…al Pato!

Sin título oficial de ser Patrimonio Cultural de la Nación o de alguna provincia, El Pato, lo es en sí mismo. Un antiguo patrimonio que fue creciendo a medida que se fue desarrollando nuestro país.

Mucho antes de reconocernos como Nación, ya se jugaba, se puede afirmar que es el deporte ciento por ciento argentino. En los tiempos de la colonia se tiene la primera referencia del juego.

Existió un relato de época que daba cuenta de una corrida realizada en Buenos Aires en 1610, con motivo de las fiestas de beatificación de San Ignacio de Loyola.

Nació de la mano de los gauchos que poblaban el amplio territorio de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Salta, Santiago del Estero, Corrientes y Entre Ríos.

Este deporte ecuestre y amateur, está formado por dos equipos de cuatro jinetes que se disputan un balón de cuero con asas y anotan puntos al embocarlo dentro de un aro, para lo que requiere de mucha práctica y destreza y está íntimamente ligado con la vida del campo.

El Pato en sus orígenes fue muy violento y con reglas poco precisas, lo que generó prohibiciones y controversias variadas a lo largo del tiempo. Para jugarlo se mataba entonces un ave doméstica, por lo general un pato (de allí su nombre) y se la colocaba dentro de un trozo de cuero. Se formaba así una pelota, a la que se le cosían tres o cuatro manijas de cuero torcido, de las cuales se aferraban los participantes durante la competencia.

El Pato fue el juego más popular que se practicó durante más de dos siglos, desde el primer registro histórico -1610- hasta el abandono de su práctica de la forma antigua a causa de las diversas prohibiciones y proscripciones políticas y religiosas, que comenzaron en el año 1789.

En distintos escritos del siglo XVIII también aparecen varias referencias a estas corridas que, por su peligrosidad y trágicos resultados dieron lugar a que, en primer término las autoridades religiosas y luego las civiles, trataran de ponerle fin en 1796; un auto eclesiástico dice que se excomulgará y excluirá del templo como miembros corrompidos a quienes participen en corridas de pato y se negará sepultura eclesiástica a aquellos que mueran en el tan bárbaro juego del Pato; Guillermo Hudson, en su libro “El Ombú”, tiene un capítulo titulado, “Las Invasiones Inglesas y el juego de pato”, donde hace referencia a la peligrosidad que lo caracterizaba.

El Juego del Pato – Ángel Della Valle – Óleo Sobre Tela – MNBA

En 1822 el gobernador de Buenos Aires, Martín Rodríguez, en decreto refrendado por su ministro de gobierno, Bernardino Rivadavia, prohíbe en forma absoluta el juego del Pato, aunque no logró impedir su práctica, como toda prohibición, conoció la clandestinidad.

Es Juan Manuel de Rosas, quien durante su gobierno consigue suprimirlo, pero luego de 1852 se vuelve a tener conocimiento de que se está jugando nuevamente a través de una magnífica descripción hecha por el General José Ignacio Garmendia, en su libro “Cartera de un soldado”, quien asume un papel de cronista de época llevando a la imprenta diferentes descripciones e episodios bélicos de la Guerra de la Triple Alianza, (1864-70)
Entre 1937 y 1938 se abrió paso una etapa de transformación del viejo juego hacia un deporte organizado, tras la redacción de su primer reglamento y la consecuente derogación de prohibiciones y restricciones que lo afectaban.

En 1941 tuvo lugar la primera muestra del deporte, ya bajo la denominación de Torneo Abierto Argentino de Pato y nació la Federación Argentina de Pato, con la finalidad de fomentar, dirigir y difundir el juego, organizar torneos, velar por la aplicación de los reglamentos, así como también orientar y promover la crianza del tipo de caballo más apto para este propósito.

En 1953, el Decreto Nº 17.468 del 16 de septiembre de 1953 firmado por el Presidente de la Nación, Gral. Juan Domingo Perón, lo declaró Deporte Nacional de la Argentina, reglamentado más tarde por Ley 27.368 en 2017.

Con los años, el ave fue sustituida por una pelota de cuero, preferentemente blanca, con cámara neumática y seis asas. Su diámetro hoy es de 40 cm de extremo a extremo y su peso máximo es de 1.250 g.

Actualmente se enfrentan dos equipos de cuatro jugadores cada uno, numerados del 1 al 4, que buscan apoderarse del pato mediante pases y combinaciones, eludiendo a sus adversarios y encestándolo en un aro de un metro de diámetro.

Los jugadores pueden recoger el pato cuando se encuentra en el suelo. Quien lo obtenga se lo puede pasar a algún compañero, pero tiene también la obligación de extender su brazo dándole al contrincante la posibilidad de que se lo quite.

El Pato es Mío – Pedro Paessani- ARGRA – UTPBA – Junio 1992

Se puede jugar con caballos de cualquier alzada y la mínima permitida es de 1,50 m. No se admiten animales indóciles que tengan actitudes que pongan en peligro la integridad de los deportistas.

La cancha debe medir entre 180 y 220 m de largo por 80 o 90 m de ancho, con dos aros de 2,70 m de alto en las cabeceras.

Los partidos constan de seis tiempos de 8 minutos cada uno, con intervalos de 4 minutos, regulados por el tañido de una campana. En caso de empate, se suma un tiempo suplementario que termina cuando uno de los equipos obtiene un tanto.

El 31 de mayo de 2017, El Pato fue declarado como Deporte Nacional de Argentina luego de que se publicara en el Boletín Oficial la promulgación de la ley de Declaración Oficial 27.368, sancionada por el congreso nacional.

Esto no fue fácil por el lobby ejercido por la industria del Futbol y su fallido intento por hacer de que este ocupe ese lugar desde el 2010, pese a que El Pato ostentaba ese título desde 1953, la Federación  de Pato y Horseball (FAP) inició una carrera en el Congreso por conseguir también por ley ese reconocimiento.

Ese mismo día se aprobó otra iniciativa del diputado Juan Pablo Tunessi, que declaró a la localidad de Las Heras, en la provincia de Buenos Aires, como la “capital nacional” del Pato.


En la actualidad, el Pato se conforma de un Calendario Deportivo con más de 50 Torneos anuales: Inter campos, Interprovinciales y Nacionales, Exhibiciones y Muestras, Pato de Picadero, y representatividad internacional en la disciplina Horseball (deporte derivado del Pato Argentino, expandido por Europa, América, África y Asia) de la cual nuestra Selección Nacional está considerada entre las mejores del mundo. A nivel institucional estamos representados en 45 Campos de Pato Afiliados en la Provincia de Buenos Aires y 10 Asociaciones Provinciales en el centro y norte de nuestro país.

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