Por Amor al Arte
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Esculturas Inspiradas en una Poesía de Marechal
El Centauro y los Centauros – La poesía de Marechal y Las Esculturas de Barberis
Esculturas Inspiradas en una Poesía de Marechal

Luis Alberto Barberis nació en Buenos Aires en 1925 y fallecido en 2002 en la misma ciudad. Profesor Nacional de Dibujo egresado de la Escuela Nacional de Bellas Artes “Prilidiano Pueyrredón y siguió los cursos del maestro Alberto Lagos. A quien acompañó en la realización de sus obras.

Se desempeñó como profesor de dibujo en la Universidad de Morón, la escuela “Fernando Fader”  y otros institutos artísticos de la CABA.

Es conocida la serie de su autoría, que cuenta con diecinueve piezas escultóricas de centauros e inspiradas en la poesía de Leopoldo Marechal. Las piezas, de compacta unidad en el uso del material y el diseño, muestran al centauro en sus posibilidades expresivas: el guerrero, el músico, el sufriente y el anciano, entre otras variantes. Leopoldo Marechal escribió sobre estas esculturas: Trovadores australes, almas gloriosas de ayer, sobre cuyas osamentas gravita hoy la pampa, madre de centauros guitarreros. Le respondes con alguna evocación de tus pampas, o con fragmentos del canto naciente que bordonea en tu ser y es ya un elogio de las umbrías provenzales, a cuya sombra tal vez has discurrido ya con un centauro.

El Centauro – 1940 – (Fragmento)

a Maria de los Ángeles

En una tarde antigua
cuyo paso de loba
fué liviano a la tierra
pero no a la memoria,
extraviando el sendero
que ilumina la Rosa,
vi al Centauro dormido
junto al agua sonora.

Esto pasó en otoño,
cuando la selva entorna
sus parpados y olvida
la muerte de sus hojas,
cuando el sol pinta en Aries
el clavel de la aurora,
cuando los vientos gritan
y calla la paloma.

Perdido yo entre zarzas,
desnudo entre las rocas
hollaba la temida
floresta (¡en mala hora
mis pies abandonaron
el norte de la Rosa
por el zarzal doliente,
por las obscuras frondas!)

¿Fué acaso la impaciencia
del alma a que deshoras
ha encendido el aceite
de las vírgenes locas,
y buscando en la noche
mediodías y bodas
halla sólo el semblante
que le muestra la sombra?

Si arte fué de la noche
si navío en zozobra,
¡que lo diga el Centauro!
Yo diré mi congoja;
porque duro es el viaje
y escondida la gloria
de hablar con un centauro
junto al agua sonora.

Ver completo en:
El Centauro – Leopoldo Marechal –
Universidad de Congreso: https://www.ucongreso.edu.ar/

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