Entre Caminos y Estrategias
Para una PyME interesada en certificarse, el primer paso es realizar un diagnóstico. ¿Qué prácticas ya están implementadas? ¿Qué áreas necesitan mejora? Luego, se puede contactar con organizaciones como B Lab o Sedex, revisar los requisitos y comenzar el proceso.

Certificaciones de Sostenibilidad y Rentabilidad para las PyMEs: Inversión con Propósito
En el contexto actual, donde los consumidores valoran cada vez más la responsabilidad social y ambiental de las marcas, las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) enfrentan un nuevo desafío: demostrar que sus operaciones no solo son rentables, sino también sostenibles. Las certificaciones de sostenibilidad se han convertido en herramientas clave para lograrlo. Más allá de un sello en la pared, representan compromiso, transparencia y una ventaja competitiva real.
La sostenibilidad empresarial implica adoptar prácticas que minimicen el impacto ambiental, promuevan el bienestar social y aseguren una gobernanza ética. Para las PyMEs, esto puede traducirse en eficiencia energética, reducción de residuos, inclusión laboral, comercio justo y transparencia financiera. Pero ¿cómo demostrarlo? A través de certificaciones reconocidas que validan estos esfuerzos ante clientes, inversionistas y aliados estratégicos.
Dos de las certificaciones más relevantes para PyMEs son Empresa B (B Corp) y SMETA (Sedex Members Ethical Trade Audit). Ambas ofrecen beneficios concretos en términos de reputación, acceso a mercados, fidelización de clientes y rentabilidad.
Empresa B: Negocios con Propósito
La certificación Empresa B, otorgada por B Lab, evalúa el impacto social y ambiental de una empresa en cinco áreas: gobernanza, trabajadores, comunidad, medio ambiente y clientes. No se trata solo de cumplir normas, sino de demostrar que el negocio genera valor más allá del lucro.

Ejemplo práctico: La empresa peruana Shiwi, dedicada a productos naturales, obtuvo la certificación B en 2022. Gracias a ello, logró ingresar a cadenas de supermercados con políticas de compra responsable, acceder a fondos de inversión de impacto y fortalecer su marca entre consumidores conscientes. En solo un año, sus ventas crecieron un 35%.
Costos Estimados:
Evaluación Inicial: gratuita.
Proceso de Mejora: entre S/ 10,000 y S/ 50,000, dependiendo de los ajustes requeridos.
Tarifa Anual: entre $500 y $2,000, según el tamaño de la empresa.
Además, las Empresas B forman parte de una comunidad global de más de 7,000 organizaciones que comparten buenas prácticas, colaboran en proyectos y acceden a beneficios exclusivos. Para una PyME, esto significa visibilidad, networking y aprendizaje continuo.
SMETA: Comercio Ético y Responsable
SMETA es una auditoría desarrollada por Sedex que evalúa prácticas laborales, salud y seguridad, ética empresarial y responsabilidad ambiental en la cadena de suministro. Es especialmente útil para empresas que desean exportar o trabajar con grandes marcas que exigen estándares éticos.
Ejemplo Práctico: Una PyME textil en Gamarra que produce para marcas internacionales obtuvo la certificación SMETA en 2023. Esto le permitió cerrar contratos con clientes europeos que exigen auditorías sociales. En seis meses, duplicó sus pedidos y mejoró sus condiciones laborales, reduciendo la rotación de personal en un 40%.


Costos Estimados:
Auditoría: desde $1,000 por día, más tarifas administrativas (FEE).
Variables: número de trabajadores, ubicación, cantidad de sitios evaluados y pilares incluidos (laborales, ambientales, éticos).
SMETA no es una certificación como tal, sino una auditoría que puede compartirse con clientes a través de la plataforma Sedex. Esto facilita la transparencia y la confianza en la cadena de suministro.
Rentabilidad Sostenible
Invertir en sostenibilidad no es un gasto, sino una estrategia de crecimiento. Las PyMEs que adoptan prácticas responsables pueden reducir costos operativos, acceder a financiamiento verde, mejorar su reputación y fidelizar clientes.
Beneficios Concretos:
Reducción de Costos: eficiencia energética, gestión de residuos y optimización de procesos pueden generar ahorros de hasta 20% en gastos operativos. Acceso a mercados: muchas empresas grandes exigen certificaciones para contratar proveedores. Estar certificado abre puertas.
Financiamiento Verde: bancos como BBVA y Scotiabank ofrecen créditos preferenciales para empresas sostenibles.
Reputación y Marca: los consumidores valoran las marcas responsables. Según Accenture, el 62% prefiere comprar a empresas con propósito.
Además, la sostenibilidad mejora el clima laboral. Los colaboradores se sienten más comprometidos cuando trabajan en empresas que cuidan el entorno y la comunidad. Esto reduce la rotación, mejora la productividad y fortalece la cultura organizacional.

¿Por Dónde Empezar?
Para una PyME interesada en certificarse, el primer paso es realizar un diagnóstico. ¿Qué prácticas ya están implementadas? ¿Qué áreas necesitan mejora? Luego, se puede contactar con organizaciones como B Lab o Sedex, revisar los requisitos y comenzar el proceso.
Es recomendable contar con asesoría especializada, capacitar al equipo y establecer indicadores de sostenibilidad. Muchas veces, los cambios necesarios son más culturales que técnicos: mejorar la comunicación interna, adoptar políticas de equidad, reducir el uso de papel o establecer alianzas con proveedores responsables.
En Conclusión
Las certificaciones de sostenibilidad son una inversión inteligente para las PyMEs. Con ejemplos como Empresa B y SMETA, y con costos accesibles en comparación con los beneficios obtenidos, las empresas pueden demostrar su compromiso, crecer con propósito y construir un futuro más justo y rentable.
José Darío Dueñas Sánchez
Consultor de Negocios
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