Gestión Cultural
El siguiente relato nos enseña sobre la consideración de los puntos de vista, en cómo influyen en nuestros sentidos y la percepción de la realidad; los prejuicios llegan a filtrar lo que tenemos enfrente…

Por Claudio Valerio
Para que Abramos los Ojos
Los seres humanos andamos inquietos, sin esperanzas, sin fe, y sin disfrutar el amor de nuestra compañera o compañero; esta es la realidad de nuestro mundo hoy… La corrupción se ha enquistado en nuestra sociedad y destruido muchos lugares; también ha entristecido corazones e impedido que lleguen cosas maravillosas para todos.
El siguiente relato nos enseña sobre la consideración de los puntos de vista, en cómo influyen en nuestros sentidos y la percepción de la realidad; los prejuicios llegan a filtrar lo que tenemos enfrente…
¡La cazoleta está de cabeza para abajo sobre la mesa!

Durante la Primera Guerra Mundial, ocurrida de 1914 a 1918, el Obispo Taylor Smith, que fuera Capellán general de las Fuerzas, visitó un hospital militar. Cuando dejaba el lugar, pasó por una fiesta de convalecientes que se reunía alrededor de una gran mesa. Sus ojos percibieron luego una cazoleta que estaba colocada de cabeza para bajo. Él dijo a los hombres: «Hay dos cosas dentro de aquella cazoleta. ¿Saben cuáles son?» Y continuó, «¿no saben? Oscuridad e inutilidad». Entonces él la colocó de la manera correcta. «Ahora», él dijo, «está llena de luz y lista para recibir papilla de avena, sopa o cualquier otra cosa que ustedes quieran usar. Es una cazoleta convertida. ¿Qué es lo que ustedes prefieren? ¿La oscura e inútil cazoleta, o la convertida, iluminada y útil, sabiendo que ella fue convertida de la oscuridad para la luz?»
No debe ser ésta nuestra voluntad. No fue para eso que fuimos llamados al crecimiento interior y a la evolución. ¡A la cazoleta la debemos colocar en su posición correcta!
Debemos estar preparados para esparcir una poderosa luz y poder disipar tinieblas, para transformar nuestro entorno. Tenemos que estar con una actitud positiva e inmediata. Y, con nuestra vida espiritual llena, debemos dar nuestro testimonio de esperanza. ¡Tenemos que dar vuelta la cazoleta!

Si no estamos de acuerdo con los engaños de nuestro entorno y amamos verdaderamente a nuestro prójimo, con actitud efectiva debemos aproximarnos a la mesa y… ¡virar la cazoleta!
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un Abrazo, y mi deseo que Dios te bendiga, te sonría y permita que prosperes en todo, y que derrame sobre ti, muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, y Prosperidad.
Claudio Valerio
®. Valerius
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