Creencias, Mitos y Leyendas
Fecha de Publicación:
La Umita
Muchos de los que la conocen no le temen. Hasta afirmar que hacerse acompañar por ella en una travesía nocturna es una protección
La Umita

Quiere decir “cabecita” en quichua. Ser legendario muy conocido en Santiago del Estero, y especialmente en los departamentos de Guasayán y Jiménez. Se lo describe como una cabeza humana  de larga y enmarañada cabellera que vaga sola en la noche, rodando por el suelo o volando a ras de él, y produciendo al desplazarse un ruido suave, como de trigal merecido por el viento. También como una gran cabeza de dura pelambre, o una cabecita como de criatura. Suele aparecerse en las taperas o en los caminos viejos y abandonados en esa indecisa claridad en que culmina el día, llorando y con el rostro bañado en lágrimas. Aunque por lo común reduce su llanto a una simple expresión de amargura, hay veces en que implora piedad, o pide ayuda  para salir de su angustiante situación. Siempre quiere contar al viajero su aflicción, pero sólo logra aterrorizarlo con su presencia.

Sin embargo, muchos de los que la conocen no le temen. Hasta afirmar que hacerse acompañar por ella en una travesía nocturna es una protección eficaz contra los malos espíritus, aunque hay que aguantar, claro, con sus constantes quejas. Di Lullo subraya esta condición de numen tutelar, que advierte a los hombres obre los peligrosos que los acechan. Domingo Bravo nos cuenta que a menudo los paisanos le dejan agua en un sitio apartado para que deba, pues sería la sed lo que le saca de su refugio, llevándola  a merodear los ranchos.

Pero también hay versiones terribles de esta leyenda, que hablan de viajeros que se trabaron en tenaz lucha con ella hasta el amanecer, hora en que la vieron transformarse en toro o ternero, y confesar a pagar. Pero vencedor no salió en esos casos bien librados, pues perdió el habla. O sea, la palabra de la Umita solo suena para privar de su palabra al desventurado oyente.

El alba pone siempre fin a sus andanzas.

Adolfo Colombres – Seres Sobrenaturales de la Cultura Popular Argentina – Ediciones del Sol – 1984 – Ilustraciones de Ricardo Deambrosi

Temas
Comentarios
- Central -
Matilde Vernet Simplemente Malvina

Matilde Vernet Simplemente Malvina

Falleció en San Isidro, provincia de Buenos Aires, el 24 de setiembre de 1924, a sus 94 años. Matilde siempre fue llamada “Malvina” por su familia y amigos, dado que prefirió utilizar este apodo, en lugar de su nombre de bautismo.
Testimonio, Conciencia y Reflexión
La Yapa: Un Legado de Generosidad

La Yapa: Un Legado de Generosidad

En un mundo cada vez más individualista y materialista, la yapa emerge como un símbolo de resistencia, un recordatorio de que los pequeños gestos pueden marcar una gran diferencia. Recuperar el espíritu de la yapa es reivindicar la generosidad, la empatía, la solidaridad.
Uno y los Otros
Uno con Hipo Según Julio César Castro

Uno con Hipo Según Julio César Castro

Cualquier abombau sabe que el tipo se corta con un susto, pero a Concubino Babero, como buen sufrido y sufridor, ya no había nada que lo asustara. Hasta decretos de gobierno le leyó la mujer, y el hombre seguía con su hipo como si nada.
Tango y Milonga
Ríe, Payaso

Ríe, Payaso

Un payaso interpretado por Pepe Podestá, apodado “Pepino el 88”, había imaginado un espectáculo, basado en las andanzas del gaucho Juan Moreira, el que se desarrollaba entre estilos, milongas y gatos con relaciones.
Hacete la Película
Los Crímenes de la Academia

Los Crímenes de la Academia

Los Crímenes de la Academia es un gran policial de misterio, con actuaciones destacadas y que, durante dos horas, consigue sumergir al espectador en un mundo oscuramente maravilloso, en donde la estética brilla y los horrores se multiplican.
Columnistas
Más Artículos