Uno y los Otros
Fecha de Publicación:
Uno con Hambre y Sin Guita
Eso produce una espléndida paz interior y sobre todo quita el hambre
Uno con Hambre y Sin Guita

Cuando siento hambre y no tengo guita, agarro un cuaderno con ganchitos (como los viejos avon) y arranco una hoja sin cuidado, de un tirón. Quedan unos cuantos riachos de flecos presos entre los barrotes. Irlos sacando de a pedazos con las uñas es igual a haber comido un bife de costilla y estar chupando al hueso a todo diente, igual a liberar una boa de una trampa larga y flaca como un gigantesco cubanito (las dos flacas y largas: boa y trampa). Si el hambre apremia, otro método que utilizo es planchar prolijamente un filtro de café y todavía tibio, acomodarlo de manera que me cubra la nariz y la boca. Ya equipado, me anuncio que acaba de empezar la última guerra. Eso produce una espléndida paz interior y sobre todo quita el hambre. La gula es la primera víctima de cualquier guerra justa, o santa, o que sea exigida por el bien de la humanidad, y cada vez vienen más justas y santas las guerras, cada vez contribuyen más a que el hombre alcance su meta suprema. Volviendo al filtro, ese olorcito a café anidado entre los hilos de la tela tosca equivale al de las mesas de alguna cervecería centenaria; recuerdo una en Heidelberg, a orillas del río Neckar, se podía oler cerveza derramada por el canciller Bismarck una noche de octubre de 1914, uno no quisiera salir más de allí, no quiere abandonar la mesa, ninguna, ni la carpita antigases. En fin, cuadernos ya no tengo (me comí cuatro este mes), y la guerra demora. Me voy a preparar un sándwich de pechuga de pollo y apio, beberé un vaso de vino blanco y a dormir la siesta, acunado por la voz de un locutor de Radio Nacional.

Tiempo de Descuento – (Del diario de Ignacio Neuberri)

Temas
Comentarios
- Central -
Matilde Vernet Simplemente Malvina

Matilde Vernet Simplemente Malvina

Falleció en San Isidro, provincia de Buenos Aires, el 24 de setiembre de 1924, a sus 94 años. Matilde siempre fue llamada “Malvina” por su familia y amigos, dado que prefirió utilizar este apodo, en lugar de su nombre de bautismo.
Testimonio, Conciencia y Reflexión
La Yapa: Un Legado de Generosidad

La Yapa: Un Legado de Generosidad

En un mundo cada vez más individualista y materialista, la yapa emerge como un símbolo de resistencia, un recordatorio de que los pequeños gestos pueden marcar una gran diferencia. Recuperar el espíritu de la yapa es reivindicar la generosidad, la empatía, la solidaridad.
Uno y los Otros
Uno con Hipo Según Julio César Castro

Uno con Hipo Según Julio César Castro

Cualquier abombau sabe que el tipo se corta con un susto, pero a Concubino Babero, como buen sufrido y sufridor, ya no había nada que lo asustara. Hasta decretos de gobierno le leyó la mujer, y el hombre seguía con su hipo como si nada.
Tango y Milonga
Ríe, Payaso

Ríe, Payaso

Un payaso interpretado por Pepe Podestá, apodado “Pepino el 88”, había imaginado un espectáculo, basado en las andanzas del gaucho Juan Moreira, el que se desarrollaba entre estilos, milongas y gatos con relaciones.
Hacete la Película
Los Crímenes de la Academia

Los Crímenes de la Academia

Los Crímenes de la Academia es un gran policial de misterio, con actuaciones destacadas y que, durante dos horas, consigue sumergir al espectador en un mundo oscuramente maravilloso, en donde la estética brilla y los horrores se multiplican.
Columnistas
Más Artículos