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Julio Di Palma: “El Cacique”
Animador, locutor, recitador y actor argentino criado por la poesía y la vocación artística
Julio Di Palma: “El Cacique”

Testimonios recuerda a una figura señera del folclore y la escena de la cultura criolla, tallada en años de incansable labor.

Por su conocimiento del medio y la historia del mismo, tenía esa particularidad de improvisar sobre la marcha en las presentaciones y de tanto en tanto mostrar su maestría como intérprete en los espectáculos, cuando recitaba estrofas que aludían alguna particularidad de quienes actuaban.

Cantor “indisciplinado” en las juntadas de amigos despuntaba el vicio en el tango y como decidor  en la poesía, que acompañaba con sus dotes actorales.

No podemos hablar de imprescindibles, porque la vida nos muestra que estamos de paso, pero sí de necesario, porque desde su profesionalismo y esa “ternura ancestral” que tienen los hacedores de los buenos momentos, nos dejó la enseñanza para realizar nuestros caminos siguiendo y recordando su trayectoria.

Julio Di Palma «El Cacique»
Julio Enrique Di Palma «El Cacique» (Río Segundo, Córdoba; 8 de febrero de 1932 – 2 de octubre de 2021) fue un animador, locutor, recitador y actor argentino criado por la poesía y la vocación artística. Hijo de Tomás y Josefa Di Palma, y hermano de Carlos, José, Roberto y Héctor (los últimos 3 dibujantes y diagramadores de la revista cordobesa Hortensia y el Diario La Voz del Interior). Esposo de María Del Pero con la cual formó una familia de cuatro hijos.

Filmografía
• El Grito en la Sangre (2012)
• Millonarios a la Fuerza (1979)
• De Cara al Cielo (1979)
• Hotel de Señoritas (1979)
• Mi Amor es un Fantasma
• Operación Masacre (1973) es una película argentina filmada en la clandestinidad durante la dictadura de Alejandro Agustín Lanusse en 1972, y estrenada comercialmente el 27 de septiembre de 1973. El argumento se basó en el libro homónimo escrito por Rodolfo Walsh. Fue dirigida por Jorge Cedrón y sus protagonistas fueron Norma Aleandro, Carlos Carella, Víctor Laplace, Ana María Picchio, Walter Vidarte, Miguel Narciso Bruse y Julio Troxler.
• Los Debutantes en el Amor (1969)
• Cautiva en la Selva (1969)
• La Cómplice (1966)
• Ahorro y Préstamo para el Amor (1965)
• Campo Arado (1959)

Con Luis Landrisina – Historia de No Se Donde

Animador, Locutor, Recitador y Actor Argentino Criado por la Poesía y la Vocación Artística

… La Magia comenzó en 1965…
Fue en la Ciudad de Monteros – Provincia del aromado Tucumán –
¡Y esa Magia creció en 1968 y se aumenta hasta ahora cuando mis plantas
se hicieron alas en San Isidro de Lules (Edén selecto también de Tucumán).

Regresaba asombrado de una extensa gira actuando como Maestro de Ceremonias de un espectáculo de Tangos protagonizado por un Músico, Compositor y Director llamado Miguel Caló, ligado estrechamente a la evolución y difusión del Tango. (En ese tiempo me desenvolvía como animador de programas de diversos géneros en el Canal 7 de Televisión, que fue el primero y hasta entonces era el único).

Ya había hecho mi incursión en el Cine, que era mi desvelo desde que inicié muy joven mi carrera artística, originada en Río Segundo, mi lugar natal y luego en la Ciudad de Córdoba donde me desempeñé como Animador de Espectáculos, en diversos locales. Actor y Escritor de Radioteatro y otras actividades relacionadas con la Profesión.

Todo transcurría alentado por el Fuego Azul de la Juventud y las ansias normales del Triunfo. Por eso fue que en el año 1955 partí a Buenos Aires en busca del “Ángel de los Sueños”. Aunque no fue fácil, luché bastante para lograr una ubicación en un medio hasta entonces muy competitivo.

Me favorecía la experiencia de Actor, Poeta, Libretista y Escritor que había desarrollado en Córdoba, pero más que nada llegar a ser “Alguien” para devolver con mi Apellido y mi Conducta el Amor y la Confianza de mis Padres.

Tuve la fortuna de debutar como Actor de Cine, en la primera película que se filmó en el País con el novedoso y celebrado sistema llamado Cinemascope. Y parte de la fortuna fue que mi personaje estaba relacionado con algo que conocía de memoria que era el campo, ya que toda mi infancia la había pasado en él. La película se llama Campo Arado, y en sus surcos florecieron todos mis anhelos.

A partir de allí, se hizo un poco más grato el camino. Debuté en la Televisión, y en radio, en los llamativos elencos artísticos de ese tiempo donde fulguraban nombres populares y queridos de la Escena Nacional.

Era un “yuyo provinciano” creciendo en un terreno de vértigo y competencia, pero crecía. Ingresé también a los elencos de las entonces tan difundidas “Fotonovelas” en revistas internacionales que circulaban en ese tiempo.

Para entonces, fui elegido para colaborar con una figura del periodismo y la animación de aquel tiempo, para algo que fue llamativo, pero insólito: presentar y difundir durante más de un mes la presencia de “una ballena embalsamada” que deslumbró a Buenos Aires, ya que fue la primera y única vez que se presentaba un espectáculo así en el País. Allí estuve, nutriéndome y difundiendo temas curiosos de un mamífero acuático de más 30m de largo que convocaba Colegios, Organizaciones, Estudiosos y mucho público en general.

Con Horacio Guarany

(Se iban cumpliendo partes de mis anhelos y vocación, el Cine, la Radio, el Espectáculo en general y las ganas de seguir en una inquietud muy íntima que era la investigación de la entonces relativa difusión del Folklore y la resonante del Tango). Dos serias pasiones. Traía de ayuda, mi relación y conocimiento con figuras que había conocido cuando estaba en Córdoba. Algunas residían en Buenos Aires, otras estaban de paso. No olvido mi relación hasta su partida, con Atahualpa Yupanqui, también con Félix Pérez Cardozo, Músico, Compositor y Arpista Paraguayo, creador de temas eternamente populares como “Pájaro Campana”, las Polcas “Llegada” “Carreta Guí” (“Debajo de la Carreta”), “Ángela Rosa”, y tantas obras más. Con Don Manuel Acosta Villafañe, Catamarqueño y creador del que aprendí muchas cosas. Del Cordobés Marcos López, con sus Troperos de Pampa de Achala y asistí a la ceremonia de su casamiento con Margarita Palacios, popular y recordada interprete Catamarqueña muy celebrada en el ambiente folklórico – La ceremonia fue bien al estilo gaucho con una larga cabalgata por diversos senderos de las sierras cordobesas. Carlos Momtbrun Ocampo, pianista, trovador autor entre otras Cuecas “Las dos Puntas”, “Póngale por las Hileras” etc. y de un Programa que en los años 50 conmocionó a los oyentes, cuando Radio Splendid de Buenos Aires transmitía sus “Alegres Fiestas Gauchas”.

Con Goyeneche y Landrisina

Mi relación con los Chalchaleros, cuando iniciaban sus salidas, de Salta, recién formados y llegaron a Córdoba y las autoridades de la Radio me convocaron para que escribiera las glosas del programa. (Siempre recordamos con Juan Carlos Saravia, único sobreviviente de los originales con quién me une una estrecha amistad). Hilario Cuadros, famoso con sus “Trovadores de Cuyo” creador entre tantos temas de “La Monjita” y de uno que fue muy difundido escrito en colaboración con Félix Pérez Cardozo (antes mencionado) titulado “Los 60 Granaderos”.

Conocí y traté hasta sus últimos días con Antonio Tormo “El Cantor de las Cosas Nuestras”, que alcanzó una inenarrable popularidad con canciones como el Vals “Amémonos”, y entre otras obras, una que lo consagró definitivamente “El Rancho e´la Cambicha”, “Canción del Jarillero”, “A unos ojos”, “Mama Vieja”.

Yo tenía 18 años cuando lo conocí y lo presenté en Córdoba. Él había participado en “La Tropilla de Huachi Pampa” creada por el Sanjuanino Buenaventura Luna, que hizo furor en inolvidables programas radiales. Tormo, integraba la Tropilla, cantando a dúo con  Diego Manuel Canale. Participaba entonces en la agrupación Don Fernando Portal (que era Salteño) pero que se había afincado en Tucumán, después, donde vivió momentos muy gratos y tuvo un enorme racimo de amigos.

De esa famosa “Tropilla” había surgido también en el último tiempo  Eduardo Falú, con el que mantuvimos una respetuosa amistad. También formó parte del elenco Don Mario Arnedo Gallo, con el que compartíamos una grata comunicación Autor  entre otras obras de la Zamba “La Amanecida” con letra de mi inolvidable hermano del alma: el poeta Hamlet Lima Quintana.

A Buenaventura Luna no lo alcancé a conocer, falleció en Buenos Aires,  el 29 de Abril de 1955 (antes que yo llegara, que fue por Septiembre). Su verdadero nombre era Eusebio de Jesús Dojorti. Había nacido en Huaco, departamento Sanjuanino de Jáchal, el 19 de Enero de 1906. Se lo recuerda a través de obras como “Zamba de la Toldería”, “Puentecito de mi Río”, “Vallecito” y muchas canciones más.

Más adelante me vincularía a verdaderos pilares del Folklore Argentino, lamentablemente olvidados por los difusores de de nuestra música. Participé en trabajos y reuniones sociales con Polo Giménez (autor entre otras de “Paisaje de Catamarca”), con Velárdez (autor de “Zamba del Silencio”, “Canta Zamba”, “Un Silbo Cualquiera) y Vergara, creadores del famoso conjunto “Llajata Sumac”.

De mis Pagos con Humor – Quique Dappiagi

Con el Zarco Alejo, con Remberto Narváez, con “Los Musiqueros del Tiempo i´Ñaupa” integrado por Gustavo “el Payo” Solá. Atuto Mercau Soria (autor “Zamba de la Añoranza”) Abel Figueroa y Mario Arnedo Gallo ya mencionado.

Con los Grandes dúos que tuvo el Folklore Martínez-Ledesma. Benítez- Pacheco, Arbóz-Narváez, Linares-Canale y muchos más.

Compartí momentos muy sabrosos con Don Santiago Rocca, legendario autor de la milonga “La Tropilla” y otros temas.

Estas fueron los cimientos con los que fui edificando mi pasión folklórica.

Uno de los obsequios de mi profesión fue la gira a Centroamérica, considerando que era elegido para hablar en países de habla hispana. Incansable buceador de la cultura Incaica, sentí una honda vibración al hallarme en el Perú, visitando esa tierra que era un faro de la cultura.

Luego en México sentí el estremecimiento que me producía el pasado de los Aztecas. En Puerto Rico, con toda la fantasía del Caribe y finalmente Colombia, sus pueblos y ciudades deslumbrándome con su fuerza histórica.

Al regreso, volví a mis actividades actorales en el Cine, Teatros, Radios y Televisión. Fui convocado para escribir y conducir un programa Argentino-Paraguayo, por lo que decidí, primeramente y por mi cuenta, conocer Paraguay su sentir, sus costumbres y su tradición. Regresando a Buenos Aires, fui a reforzar los conocimientos folklóricos del País hermano con un erudito en la materia Don Mauricio Cardozo Ocampo, Músico, Poeta, Compositor, Investigador, autor de la famosa y mundialmente conocida “Galopera” y entre otras obras la Guarania “Regalo de Amor”.

Entretanto reforzaba mi pasión por el Tango donde me encontré con figuras que admiraba desde siempre, Músicos, Directores, Poetas, Bailarines, Cantores cuya fama perdura a través del tiempo.

Fueron surgiendo nuevos nombres, nuevas atracciones, nuevos sitios de difusión y trabajo con los Festivales.

En Monteros – Tucumán con el Chaqueño Palavecino Foto Michelín Andujar

Y allí empezó la Magia cuando fui requerido por Monteros y esta Magia aumentó con “Lules Canta a la Patria”. Apenas llegué a San Isidro de Lules sentí en los ojos una presencia de alas que querían llevar mi mirada hacia la Quebrada. Mis ojos se hicieron mariposas volando hacia el florecido paisaje que en Setiembre ofrecían los Cerros. Un tibio lazo de manos tendidas fue uniendo mis manos a las de los Luleños. Cada apretón en el saludo era una invitación a quedarme. Y de alguna manera, me fui quedando. Los latidos de mi corazón pasaron a integrar los sonidos del Señor Pueblo. Un año, dos, tres, reencuentro con Amigos que como en las antiguas ceremonias de los naturales, compartíamos la sangre y la alegría.

Lules era todo más allá de los Festivales hasta que un día de los años ´70 conocí a María. Conocer a María fue saber que uno puede amar a una Estrella, por más alta que esté, y estaba alta, nos unía mi admiración por Ella y su atención por mí. Fue difícil. Socialmente yo era una figura desconocida que subía a un escenario a realizar una tarea, pero era un desconocido y la normal fortaleza hogareña, ante la duda, mantenía cerrado los portales.

Hasta que las honradas manos del Amor fueron disipando las dudas y la desconfianza y las mismas manos nos unieron para siempre. María Elvira Del Pero se convirtió en la esposa de Julio Enrique Di Palma, que sigue siendo su Estrella y le ha regalado Cuatro deslumbrantes Destellos, como lo son los Cuatro Hijos, nacidos de las bellezas del Amor.

Y sigo en lo mío: Actor, Animador, Poeta, Investigador y un Enamorado de Lules. Con el aliciente, que puedo estar algún tiempo sin caminar por ese querido terreno, porque Lules respira a mi lado, conmigo, con María.

“No soy dueño de nada, pero todo es mío”, como esta alegría que tengo de vivir honrada y disciplinadamente como vivo.

Julio Di Palma
El Cacique

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