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A Cuarenta Años de Malvinas
¡GLORIA Y HONOR A NUESTROS HÉROES! - ¡LAS MALVINAS SON ARGENTINAS!
A Cuarenta Años de Malvinas

“Veinte años no es nada…”, sentenció Alfredo Le Pera en su tango “Volver”, inmortalizado por Carlos Gardel. Parafraseando al poeta, podemos agregar que en el devenir histórico “cuarenta años no es nada”. Pero en la sufrida memoria de nuestra Patria, a veces lo sucedido en mucho menos que una década fue suficiente para dejarnos marcas imborrables.

Ese pedazo de tierra argentina que son las Islas Malvinas, con su suelo avaro de turba y aridez, en 1982 fue abonada con la generosa sangre de muchos jóvenes compatriotas y cuarenta años después, nos sigue quemando dolorosamente. Porque con el paso del tiempo las emociones se serenan y los recuerdos se van ordenando, pero no se pierden. Se agigantan en la memoria y van ingresando a ese arcón infinito que es la remembranza de la épica nacional.

Las Malvinas nos siguen doliendo y ese dolor no es postrante, por el contrario se transforma en fuerza solidaria y movilizadora, enaltecida por los nombres de nuestros héroes; los que quedaron allá en la turba, los pilotos derribados sobre el mar, los que encontraron su destino dentro del sarcófago de acero en que se transformó nuestro A.R.A. General Belgrano, los ilustres muertos que yacen en el continente y los que volvieron. Esos miles de veteranos que retornaron del combate militar y debieron enfrentar en nuestra sociedad toda clase de desaires y olvidos. Porque la campaña desmalvinizadora la inició la misma dictadura, cuando escondió a nuestros soldados impidiendo la recepción cálida y generosa que nuestro pueblo le hubiera tributado. Le siguieron gobiernos civiles que torpemente pretendieron desmalvinizar, ignorando a los veteranos y creyendo que con borrar una fecha alcanzaba para eliminar semejante marca de la conciencia colectiva.

Pero todos esos esfuerzos fueron inútiles. Los veteranos de guerra de Malvinas que con justa razón, a muchos de ellos les molesta el calificativo de “ex combatientes”, se convirtieron en la columna vertebral que mantuvo erguido el recuerdo de la Gesta del Atlántico Sur durante éstos cuarenta años.

Brindando charlas en escuelas, conferencias en plazas e instituciones barriales y en los años de mayor indiferencia, hablando en el transporte público mientras ofrecían calcomanías recordatorias a los pasajeros. Y en ese camino de recuperar reconocimiento y derechos, muchos dejaron la vida, agobiados por necesidades económicas y falta de contención por parte del Estado y gran parte de la sociedad. Pero ellos no aflojaron. ¿Con qué cara entonces, llamar “ex combatientes” a aquellos que nunca abandonaron la lucha?

Los veteranos siguieron durante muchos años en esa pelea despareja y hoy podemos asegurar, que tienen el sitio que les corresponde después de mucho tiempo perdido. Si bien es un lugar común decir que las derrotas carecen de padres y sólo visualizamos las consecuencias de aquella batalla perdida, ignorando la fibra íntima que la dictadura genocida se atrevió a tocar abriendo la caja de Pandora, Malvinas es una reivindicación nacional que desde hace casi doscientos años, atraviesa transversalmente todas las generaciones y capas sociales.

Pero es un tremendo error ignorar que el conflicto de fondo es la dominación colonial padecida por “la hermanita perdida”, que algún día retornará al seno de la familia argentina y en el mientras tanto, en manos británicas, se transformaron en una amenaza militar permanente para la paz en toda la región suramericana.

Son cuarenta años. Y aquellos pibes de dieciocho años hoy son hombres completos, con familiares, amigos y conocidos que se enorgullecen de contar con un veterano entre sus relaciones. Los escolares hacen dibujos alusivos a la fecha, las entidades intermedias los invitan a dar charlas concientizadoras, ellos colaboraron durante el pico de la pandemia covid – 19 ofreciendo en varios distritos, los Centros de Veteranos para instalar postas vacunatorias. Entonces, reiteramos: ¿De qué “ex combatientes” hablamos si siguen combatiendo todos los días, codo a codo con nuestro pueblo?

Vaya entonces, desde éste humilde espacio de comunicación, el sincero homenaje a nuestros Veteranos de Guerra de Malvinas, a los presentes y a los caídos allá y también acá, después de 1982.

Las fechas “redondas” suelen estimular la reflexión. En éste 2 de abril y con cuarenta años de por medio, es inevitable pensar en las causas justas y las injustas, en el respeto a nuestros caídos y a quienes tenemos la alegría de tenerlos vivos, en el necesario consenso democrático que avale las grandes decisiones que comprometen a nuestro pueblo y a sus hijos; por esto y algunas pocas cosas más, acompañemos a nuestros veteranos en los actos escolares, municipales, callejeros, en las vigilias ante las placas o monumentos en cada pueblito o ciudad de la Patria.

¡GLORIA Y HONOR A NUESTROS HÉROES! – ¡LAS MALVINAS SON ARGENTINAS!

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