Miscelaneas
Fecha de Publicación:
¿Por qué Asesinan a Peñaloza?
El Asesinato de “Beduino Ángel Vicente” - Hubo Muchos “Chachos”
¿Por qué Asesinan a Peñaloza?

El Asesinato de “Beduino Ángel Vicente”
En los primeros días de 1863, el general Ángel Vicente Peñaloza, el Chaco, vencido en Puntilla del Caucete y en la Pampa del Toro, parajes de la provincia  de San Juan, se dirigió con los restos de sus gauchos a la Costa Baja de los Llanos riojanos, y luego , con una pequeña partida, se fue a esperar una respuesta a su propuesta de paz, a la casa de la familia Oros, levantada en las cercanías de Olta.- El Chacho confiaba en Paunero, en Mitre y en Sarmiento, y en quien fuese, a esa altura de la guerra, cansado como andaba e correr tierra, y desilusionado de Urquiza quien renunciaba a convertirse en el jefe del partido federal.- Le faltaba un dato, claro está: Sarmiento y Mitre necesitaban su eliminación, para lo cual habían recurrido a la “guerra de policía”, suerte de doctrina de la seguridad nacional suministrada al partido liberal de Buenos Aires seguramente por la inteligencia británica.-

Sí, porque la desaparición de Peñaloza y el terrorismo simultaneo sobre los gauchos prisioneros significaba, para las oligarquías locales- ligadas a intereses financieros europeos- y para el sistema central, la garantía del orden, la seguridad, el crédito ante la Bolsa de Londres, el progreso “dado al vie” de nuestra literatura.- Los perturbadores gauchos debían ser eliminados a cualquier precio.- De ahí aquella carta del 15 de marzo de 1862, de Sarmiento a Mitre, en que le aseguraba haber dado orden por escrito al sanguinario Ambrosio Sandes “de pasar por las armas a todos los que encontrase con armas en la mano”.- De ahí también los dichos  del maestro sanjuanino al ministro de guerra , Gelly y Obes: “si logramos encerrarlo en los Llanos , el tratamiento es fácil, y está indicado (lenguaje de Rawson), Sandes es el practicante armado de bisturí”- ¡Qué gran estilo de Sarmiento!.-

Hubo Muchos “Chachos”
En las décadas de 1850 y 1860, el mundo de la periferia fue escenario de guerras diversas, siempre ligadas al conflicto entre pueblos y oligarquías y entre comunidades nacionales  e imperios centrales.- Hubo muchos Chachos en los distintos continentes, con las variaciones propias de cada proceso particular.- Y por supuesto que las historias oficiales de los dominadores les quitaron espacio a sus principales protagonistas: los dominados de la periferia.-

Una figura, casi legendaria, por ejemplo, ocupó al periodismo de 1857 inclusive el de Buenos Aires: hablamos de Nana Sahib, sobrenombre indio de Dandu Panth, hijo adoptivo de Raji Rao, último jefe (peshwa) delos Marathos, y quien encabezo la rebelión de los cipayos hasta fines de 1858.- Nana Sahib, acusado de haber masacrado ingleses en Kanpur, se refugió con sus últimos sepoys en el Nepal, hacia 1859, y se lo creyó muerto; pero resucitó.- En noviembre de 1863 un diario porteño, refiriéndose a él, hablaba de “otro Chacho de la India”, que enfrentaba a los ingleses.-

Durante la presidencia de Julian Castro, en Venezuela, se produjo el levantamiento de los “federales”.- Así se llamaban los liberales populistas de 1859, contrarios a la Constitución sancionada por una oligarquía liberal reinante desde 1846.- Las fuerzas populares fueron lideradas por los generales Juan Crisóstomo Falcón y Ezequiel Zamora.- El 26 de febrero de 1859 se constituyó un gobierno provisional rebelde, de cinco miembros, denominado “gobierno general de la Federación Venezolana”.-

Ezequiel Zamora peleo en la provincia de Barinas, bajo el lema de “Tierras y hombres libres”.- A su paso por la campaña libera a negros, zambos, indios y mulatos, quienes rondaban cantando: “Las tropas de Zamora/ al toque de clarín/derrotan las brigadas/ del dogo malandrín”.- El godo malandrín era la oligarquía extranjerizada al igual que en otro lugares de américa.- El 10 de diciembre de 1859, los federales venezolanos derrotaron a los oligarcas en la batalla de Santa Inés.- Una Universidad de la ciudad de Barinas lleva su nombre.-

En la década del ´50, en la provincia china de Kwangsi, hizo pie la gran rebelión campesina de los Taiping, liderados por Hung-Sieu-Tsiuan, y quienes tuvieron a mal traer a la casa imperial hasta 1864.- La causa de esa guerra fue el abuso  de los terratenientes, al que se sumaban las exacciones del sistema agrario, bajo el reinado del emperador Hieng Fond.- Los Taiping recién pudieron ser derrotados en 1864, por fuerzas de represión que comandó el mayor inglés Charles George Gordon, al servicio de la dinastía Tsin.- Gordon fue el Ambrosio Sandes de aquella remota contienda, contemporánea a la de los Llanos riojanos.-

El Chacho Peñaloza y sus Asesinos – El MayorIrrazábal
y los Coronels Sandes y Arredondo – Crear – Noviembre 1983

El Asesinato de Nuestro Chacho
En la casa de Pablo Orcos, en Olta, el Chacho ya se veía como “carta de más”, para utilizar una expresión genuinamente hernandiana.- El viejo caudillo de pastores y agricultores del Oeste argentino, resignado a lo veía venir con un proyecto en el cual no iba a tener cabida el pueblo criollo, decidió escribirle, el 10 de noviembre de 1863, una carta al Gral. Urquiza para preguntarle por última vez si se iba a poner o no al frente del partido federal de las provincias.-

Si la respuesta era por la negativa, tomaría el partido de retirarse con su ejército “fuera de nuestro querido suelo Argentino”.- En esa carta- que publique por primera vez en un libro en 1962- refiriéndose a sus huestes, agregaba al jefe llanista: “pues estos me dicen directamente que si V.E, se negase,  con gusto irán conmigo a mendigar el pan del Extranjero antes que poner la garganta en la cuchilla del enemigo”.- Es evidente que el Chacho la veía venir, cabalgando en el mutismo de sus enemigos de Buenos Aires.-

Aquella lluviosa mañana del 12 de noviembre de 1863 favoreció al comandante Ricardo Vera, adelantado del mayor Pablo Irazábal, para que fácilmente  sorprendiera a Peñaloza.-

No alcanzó el aviso que le envió Rosa Guardia, una mujer del paraje de La Chimenea, quien fue a cantarle la cercanía de los “patas blancas” que marchaban hacia Olta.- No bien fue cercado, entrega mansamente el puñal, única arma que portaba.- “Se le ató las manos por la espalda- cuenta Cesar Reyes, voz vicaria de viejos llanistas- ahí mismo donde se lo capturara, sentado como estaba en un catre de madera, o cuja, que se estilaba entonces en campaña, y con el mate en la mano”.-

Rato largo después llegó Irazábal, quien tenía órdenes estrictas del civilizado Domingo Faustino Sarmiento gobernador de San Juan y director de la guerra.- Preguntó quién era el Chacho y, una vez que lo individualizó, corrió hasta él y le dio un golpe de lanza en el vientre.- En seguida ordenó a los soldados que remataran con fuego en de carabinas y, después, uno de los oficiales (quizás el teniente Juan Junt), le cortó la cabeza.- Lo dice en buen estilo el maestro sanjuanino: “Llegando el mayor Irazábal, mandó a ejecutarlo en el acto, y colgar su cabeza en un poste como es de forma en la ejecución de salteadores, puesto en medio de la plaza de Olta, donde quedó por ocho días”.-

¿De dónde había sacado Sarmiento tanta sabiduría seguritaria?- Lo había visto hacer a los franceses en su colonia de Argelia, con los árabes más revoltosos, en su visita de 1847.- Cuando fue recomendado por el mariscal Bugeaud a los jefes coloniales.-

En 1890, Pablo Oros reconstruyó la escena del asesinato, a pedido del coronel Marcelino Reyes, padre del historiador Cesar Reyes ya citado.- Irazábal “le tiro con la lanza , en forma de dardo, y no tomándola del cabo”, decía.- Y hacia 1920, doña Ramona Ascoeta de San Román, que vivía en Rosario Santa Fe, contaba que siempre ella muy jovencita estuvo en un baile, en la capital riojana, durante el cual era mostrada una oreja del Chacho: la que se había llevado el teniente Junt  Hunt.-

La documentación es categórica con respecto a la responsabilidad de Sarmiento en el asesinato.- La memoria del pueblo también dice lo suyo.- Cuando el 1875 los federales de Buenos Aires le quisieron echar el fardo de la muerte a Ricardo Vera, la mujer de este oficial, doña Teodosia Fernández, dijo lo propio y por escrito.- Ella le había oído decir a su marido que le contestaría a Sarmiento agregándole “las ordenes que el mismo le daba en tiempo del Chacho siendo Gobernador de San Juan”.-

La noticia del asesinato fue confusa en los primeros momentos y hubo errores en los periódicos, posteriormente aclarados.- Así, el diario cordobés El Imparcial, edición del 22 de noviembre de 1863, publicó dos partes de guerra oficiales, del 8 y 13 de noviembre, fechas que fueron rectificadas  dos días después, puntualizando que los documentos eran del 18 y, 19 de noviembre.- Dicho error fue origen de otro, por duplicado, cuando el periodista José Hernández escribió en Paraná sus “Rasgos biográficos” y afirmó que Peñaloza había sido asesinado antes del 12 de noviembre.-

Chacho Peñaloza – Jóvenes Revisionistas -12-11-13

¿Por qué asesinan a Peñaloza?
E 24 de noviembre, el diario liberal La Tribuna, de Buenos Aires, al referirse al contrato para construcción del ferrocarril de Rosario Córdoba, expresaba: “La locomotora es el mejor elemento para acabar con los Chachos”.- Y al di siguiente lanzaba una edición extraordinaria, al recibir la noticia de la muerte del riojano: “¡Hurrah! ¡Cien veces hurrah!, como decimos en la Tribuna de hoy…”

Ese año ´63 había sido el del ferrocarril inglés; el contrato de Urquiza con el Banco de Londres para proveer el mercado británico de productos saladeriles; de los empréstitos del Barón de Maua; del proyecto ingles de cultivar algodón en Santiago del Estero y la infraestructura de navegación por el Salado.- Como el algodón no era rentable, no hubo canalización del rio nombrado, a pesar de haberse hablado tanto del proyecto.-

El país entraba en la división internacional del trabajo, sobre los escombros de una nación de claro perfil cultural, sobre el genocidio de nuestros hermanos del Oeste, sobre la usurpación de la voluntad popular en las votaciones.- “Era el grito poderoso/ Del progreso dado al viento”.-

Sin gauchos matreros y sin payadores.- El 18 de octubre del ´63 escribía la ya citada Tribuna porteña: “El barón de Maua.- Este señor asume las proporciones de personaje político en el Rio de la Plata”.- Y el mismo diario porteño consignaba- el 6 de noviembre- esto otro; “Las testeras.- Van desapareciendo casi totalmente las testeras coloradas que habían dado en usar los carreros”.-

Con una Constitución puro verso en cuanto a los derechos ciudadanos (porque no podía haber proyecto colonial con el pueblo adentro); con “campanas de palo” en las razones del pueblo argentino; con “anarquistas” que se negaban a votar por la lista que mandaba el “comiqué”; con una “guerra de porquería, guerra de bosta”, como llamaría Alberdi a la del Paraguay; con os ferrocarriles garantidos y un saldo suculento del empréstito Baring, lla Argentina empezaba a caminar por los andariveles del modelo neocolonial.- Por supuesto sin Chacho y sin Martin Fierro, beduinos de una gran película oír esta parte del mundo.-
Revista CREAR- Noviembre de 1983- Por Fermín Chávez.

Temas
Comentarios
Cánticos Populares
Pacto de Olivos

Pacto de Olivos

Para obtener de su partido la confirmación de lo acordado con Menem en Olivos, Alfonsín convocó a una convención partidaria, en Santa Rosa (La Pampa), el 04-12-93. Llegaron a ese plenario con un importante disenso interno.
Costumbres
Murgas y Comparsas

Murgas y Comparsas

Remontándonos en el tiempo, en lal Buenos Aires colonial del año 1771. El entonces gobernador español y luego virrey del Río de la Plata, Juan José de Vértiz y Salcedo, autorizó los primeros bailes de carnaval en el Teatro de la Ranchería.
Gestión Cultural
Borges para Tod@s

Borges para Tod@s

Ambos cuentos de El Aleph: Biografía de Tadeo Isidoro Cruz y La Casa de Asterión produjeron en los asistentes al taller el asombro, la intriga y la fascinación hacia ese juego literario-dialéctico que funciona perfectamente.
Fuera de Serie
Monstruo: La Historia de Jeffrey Dahmer

Monstruo: La Historia de Jeffrey Dahmer

No es una serie para gente con estómagos sensibles. Si bien no se muestra nada manifiestamente explícito, hay pasajes en donde los detalles que emergieron en el juicio, pero cuyas imágenes jamás se revelaron, se retratan con el estilo shockeante.
Al Pie de la Letra
Tormenta Conocida

Tormenta Conocida

Finalmente, los gemidos han cesado, y la lluvia... ha caducado de atrevimiento; ese gato gris y blanco que contaba las gotas con sus ojos extraviados de curiosidad, también ha pasado a otro tema, quién sabe, tal vez más importante.
Columnistas
Más Artículos