Anécdotas
Fecha de Publicación:
El Paraguas de Pellegrini
Carlos Enrique José Pellegrini
El Paraguas de Pellegrini

Hallábase Carlos Pellegrini, cierta tarde muy lluviosa, considerando el agua que caía entre el Congreso y la Casa Rosada (el Congreso funcionaba en el edificio de la calle Balcarce y Victoria, ocupado luego por el Archivo General de la Nación). Disponíase a salvar a pie la distancia que mediaba entre ambos palacios, cuando observó que un político de tierra adentro a quien conocía, lo miraba ansiosamente.

-¡Hola, amigo! – saludó Pellegrini.
-¿Se enteró, doctor? – le confesó el amigo – ¡Me dejan fuera de lista!

Al provinciano iban a dejarlo sin una senaduría que ya contaba segura, y ésa era la razón de su ansiedad.

-¡No ha de ser! – repuso decididamente Pellegrini -. ¡Vamos allá! – agregó abriendo el paraguas que llevaba e invitando al otro a que se cobijara para atravesar juntos la calle hasta la casa de Gobierno.

Y, en efecto, el provinciano no quedó sin banca en el Congreso gracias a la influencia de Pellegrini.

La Plaza Carlos Pellegrini es un pequeño espacio público verde en la ciudad de Buenos Aires. Ubicado en el comienzo de la tradicional Avenida Alvear en Retiro

Pasaron algunos años y, en circunstancias en que se procedía a nuevas elecciones, el amigo provinciano topó con Pellegrini.

-¿Qué tal las nuevas elecciones? – le preguntó afablemente el gran político -. Ya sabe, amigo, que tengo siempre un paraguas…
-Gracias, doctor, ahora no llueve – respondió el interrogado. Esta vez aparecía su nombre en las listas de candidatos.

Pero ciertas incidencias propias de tales casos hicieron que cuando él menos lo esperaba, el nombre del provinciano fuera suprimido de dichas listas; y lo grave era que faltaban pocos días para los comicios…

Ante desgracia tan inminente, corrió a ver a Pellegrini.

-¿Qué le pasa, amigo? – le preguntó éste.
– Vengo – respondió el provinciano – a ver si quiere abrir usted nuevamente su paraguas.

Publicado en la Revista PBT – 1950

Temas
Comentarios
Semblanzas
Leer, Leyendo, Leamos

Leer, Leyendo, Leamos

¿La inmediatez nos deja tiempo para la emoción? Preguntas que me gusta hacerme, mientras releo frases que comparto con ustedes, los que están del otro lado del puente por un instante. Instante que vale por mil segundos de mirarnos a los ojos del alma.
El Arte de la Culinaria
Una Culinaria de Tradición Judía

Una Culinaria de Tradición Judía

En nuestra vida, la comida es protagonista y, en el caso de la judía, no es la excepción. En la literatura, en el cine, en las fiestas, y en la cultura en general, la gastronomía judía se encuentra presente para, con ella, traernos recuerdos, anécdotas...
Literatura Iberoamericana
Soltar es Saber y Querer; es Amar

Soltar es Saber y Querer; es Amar

La violencia contra las mujeres no sólo es física; existen otras formas como la económica, la sexual, la psicológica, la emocional; todas estas son ejemplo de ello y, si bien la primera es la más difundida, no hay que restarles importancia a las otras.
- Central -
Discapacidad en Riesgo

Discapacidad en Riesgo

Violación del Principio de Progresividad (Derecho Internacional) La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, con jerarquía constitucional establece en su art. 4 que los Estados deben avanzar progresivamente en la plena efectividad de los derechos.
Testimonio, Conciencia y Reflexión
La Rebelión de la Tinta

La Rebelión de la Tinta

Hoy, cuando muchos vaticinan el fin de la lectura, la historia nos dice lo contrario. Somos seres narrativos. El hilo de plata está en tus manos. Cada vez que abres un libro, o que escribes una frase con honestidad, estás salvando a Gilgamesh, al Cid y a Bécquer del olvido.
Columnistas
Más Artículos