Al Pie de la Letra
Fecha de Publicación:
La Soga
Tampoco pienso decirle que hace un par de meses me dieron el diploma de esteticista
La Soga

Mi primera idea es colaborar. Subo la escalera, la policía está allí. Observo el rostro de María Trucco estirado desde los talones hasta los pelos. La boca rígida parece de muerta, pero no, la muerta es Martita Romero, la esteticista. Yo no quiero preguntar mucho, tengo miedo. María debe sentir lo mismo porque no emite sonido. Pobrecita, ¿quedará muda? Vivimos en la misma pensión, nos enfrentamos al desempleo, a las sombras, al confinamiento que nos exigió la policía hasta hallar al culpable de varios asesinatos, pero a pesar del encierro, Martita murió asfixiada con una soga. No es justo, con lo lindas que nos dejaba a todas. Ya quedamos pocos en este hotelucho, los perros y gatos fueron los primeros en morir. La policía dice que el modus operandi es siempre el mismo, la soga asesina es la causante. María Trucco me pregunta cosas con la mirada. Yo no pienso contarle que me comí los perros y los gatos porque tenía hambre de semanas. Tampoco pienso decirle que hace un par de meses me dieron el diploma de esteticista. Trabajo para todas no hay, y así como Martita Romero trabaja con hilos que levantan los pómulos, yo, desde hace meses, trabajo con soga, espero que no se me note la hilacha.

De Ana Caliyuri
Del libro “Historias con Hilván” –

Temas
Comentarios
Dichos y Refranes
Echar el Sambenito

Echar el Sambenito

Una de las costumbres primitivas de la Iglesia, era colocar a los penitentes, una especie de saco de lana previamente bendecido. Se la llamada saco bendito. Con el tiempo se convirtió en San-bendito, para luego transformarse en Sambenito.
- Central -
¡Hay un Niño en la Calle!

¡Hay un Niño en la Calle!

En mayo de 1892, un grupo de 59 vecinos fundó el Patronato de la Infancia. Uno de sus objetivos fue facilitar el desarrollo físico, moral e intelectual de los niños abandonados- comenzó a lograrse con las colonias de veraneo.
Anécdotas
Homero Expósito en París

Homero Expósito en París

“Una noche entré en el Lido de Paris y pedí la consabida media botella de champagne. Al rato arrancó la orquesta con un tango mío y a continuación ejecutó otro. Yo pensé que habría algún músico argentino, integrando el conjunto.
La Nostalgia está de Moda
Los “Muchachos” en París

Los “Muchachos” en París

Pero a quienes tendrían alguna posibilidad debido a su arte, le siguió un malón de “buscavidas” que llegaban con la idea de hacer fortuna exhibiendo sus presuntas dotes de danzarín o cantor, o seduciendo a alguna francesa adinerada.
Bitácora Humana
La Psicología del Abrazo

La Psicología del Abrazo

Para practicar el abrazoterapia no necesitas ser psicólogo o estudiar para ello, simplemente si quieres sentirte mejor y hacer sentir mejor a las personas, para que tus relaciones sociales sean exitosas una alternativa es el abrazo...
Columnistas
Más Artículos