Al Pie de la Letra
Fecha de Publicación:
Silencio
Dije que cierro el libro. ¡Cierro el libro! No hay caso, hace miles de años que lo intento y nunca, nunca lo puedo cerrar
Silencio

Más allá de cualquier inquietud, me dispuse a hojear un viejo libro. Las páginas amarillentas denotan antigüedad, son como hojas de otoño a punto de quebrarse en el aire. Me dije: tal vez, estoy frente a un incunable. Busqué la fecha de impresión en las primeras páginas, pero, en vez de estar datado en el 1500 decía mayo del 4653. Miré mi reloj, me dio un vahído. Claramente marcaba la hora veinticuatro del 10 de abril del 2013. No soy mujer de asombrarme por este tipo de cosas, siempre me he reído del tiempo. El tema es que mi curiosidad literaria me impide permanecer ajena a los orígenes de este libro cargado de polvo. Me senté en la primera silla que hallé en esta biblioteca un tanto singular. No tiene bibliotecaria ni nadie que la atienda. Me serví sola, y en verdad, este libro que sostengo entre las manos llamó mi atención por el aspecto de sus tapas: raídas y poco legibles. Estupefacta he quedado al ver las primeras ilustraciones. Una mujer de nariz trigueña y sonrisa plena parece sonreírme. Debajo de la foto del retrato dice: Constanza.

No me impresioné demasiado, casualidades son casualidades. Pero esa mujer es muy parecida a alguien de mi familia. ¡No alcanzó a descubrir a quién me recuerda! Sigo hojeando. Nuevamente la misma ecuación: casualidades son casualidades; hete aquí que el apellido es muy común, increíblemente es igual a mi apellido: García. Bueno, tampoco me voy a impresionar por esta razón, habrá en el mundo miles con el mismo nombre y apellido. Sigo mirando y las siguientes fotos son idénticas a mi casa paterna. Cierro el libro, cierro el libro, cierro el libro. Dije que cierro el libro. ¡Cierro el libro! No hay caso, hace miles de años que lo intento y nunca, nunca lo puedo cerrar. Soy constante, mañana vendré nuevamente. Eso sí, antes de retirarme de aquí, vuelvo a decir a quien me escuche: jamás le he temido ni a los agujeros negros ni al silencio sepulcral.

Cuento – Del libro “El Infinito en una Lágrima” – Tahiel Ediciones – 2015

www.istockphoto.com
Temas
Comentarios
Galería de Arte
Ángel Della Valle: Campo y Tradiciones

Ángel Della Valle: Campo y Tradiciones

Vale la pena destacar esta tarea, ya que además del numeroso alumnado que recibió sus enseñanzas, puso todo su esfuerzo en sentar las bases para la instrumentación y consolidación de la enseñanza artística sistemática del país.
- Central -
Migrantes en la Argentina

Migrantes en la Argentina

La discusión de fondo no es si el Estado puede regular la migración. Puede. Es con qué instrumento y hasta dónde. La Constitución reserva esa decisión al Congreso, salvo emergencia real. Los tratados prohíben discriminar, expulsar sin debido proceso.
Personajes
El Petiso Gigante

El Petiso Gigante

“Carlino es el único poeta argentino que no escribe sus poemas con las manos, como los demás poetas. Carlino escribe golpeando con los puños, como el Mono Gatica. Por esos sus poemas contienen las peleas permanentes de este Pueblo.
Filetes Porteños
Martiniano Arce: “Siempre Pinté, Nunca Trabajé”

Martiniano Arce: “Siempre Pinté, Nunca Trabajé”

Para esta época había dejado de lado aquellos primeros elementos con lo que pintaba las paredes de sus vecinos, el azufre, el ladrillo, el carbón y la tiza, y los lienzos también cambiaron, de aquellas pinturas viejas de paredes a la tela y al óleo.
Lunfardo
Sigfredo Pastor: Un Sentidor

Sigfredo Pastor: Un Sentidor

Supo salvar el peligro de lo ilustrativo. Hizo pies en el “tema de Buenos Aires”, pero superándolo como verdadero pintor. Conservó la imagen, con exasperado realismo, pero la ha castigado, sin embargo. Macerándola hasta devolverla purificada y esencial.
Columnistas
Más Artículos