Tango y Milonga
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La Letra de Tango Desciende del Cuplé
La línea del surrealismo que transitaron Catulo Catillo y Homero Expósito llegó a su esplendor con Horacio Ferrer y su prosa
La Letra de Tango Desciende del Cuplé

¿Qué se cantaba cuando nació el tango? Se cantaba cuplés. Por eso las primeras letras de tango empezaban todas con  el “yo soy…”, como en los cuplés. “Yo soy la Morocha…” La morocha no es otra cosa  que un cuplé  acriollado, un cuplé pampeano.

“José Gobello: La Letra de Tango Desciende del Cuplé”
Discépolo, Manzi y Cadícamo, según el creador de la Academia del Lunfardo José Gobello, creador y secretario de la Academia Porteña del Lunfardo fue redactor de El Pueblo y la Democracia, diario en el participo desde su fundación en 1945 hasta su desaparición diez años después. También trabajó en El Nacional y en agencias de noticias. Diputado nacional (1952-54), estuvo dos años preso cuando los militares se apropiaron del poder en 1955. Lleva escrito doce libros sobre el lunfardo. Es, el tema, la máxima autoridad. La que sigue es una entrevista sobre otro de los temas que lo apasionan: el del tango y sus letristas. En sus respuestas está encerrada la evolución del género y la nómina de los que considera, han ido las mejores. “A partir de Contursi comienza la cosa”, sostiene.

-El tango nació como música, como danza, y recién después se hizo canción.- A su juicio, ¿Cómo y por qué llegan los versos a esa música?
-El tango es descendiente directo del cuplé. Por ahí anda una teoría que pretende acercarlo a la payada. Creo que es un error. ¿Qué se cantaba cuando nació el tango? Se cantaba cuplés. Por eso las que se consideran las primeras letras de tango empezaban todas con  el “yo soy…”, como en los cuplés. “Yo soy la Morocha…” La morocha no es otra cosa  que un cuplé  acriollado, un cuplé pampeano.

-Villoldo como La Morocha seria el punto de partida.
-A partir de Villoldo los letristas hacen cuplés de compadritos. “Yo soy el taita más guapo…”, “Yo soy el mejor bailarín…”. Después aparecen otros tipos de cuplés, los cuplés malevos, los cuplés de cantinfleros, que fueron los temas y las cosas que cantaban el viejo Gobbi, el padre de Alfredo, el violinista. Así como Villoldo creaba los cuplés  de compadritos, Gobbi se dedicaba a los cuplés de cantinfleros.

-¿En qué momento se produce la evolución y la letra se aleja del cuplé?
Todavía dentro de esa forma literaria y métrica hay que ubicar los primeros tangos de Pascual Contursi. Como Matasano que Francisco Canaro estrenó en el año 1914 durante el primer baile del Internado. Esa letra reproduce la letra de los cuplés de Villoldo pero imprevistamente  introduce el sufrimiento. Contursi habla de lo que sufre, de las desdichas de la ida. Sale de la alegría jacarandosa del cuplé y por primera vez  aparecen las penas, el lamento. Es entonces a partir de Pascual Contursi cuando comienza la cosa.

-¿Esta innovación que hace Contursi reconocía algún antecedente?
-Seguro. La piedad, la misericordia, una gran cantidad de acentos y elementos retóricos se pueden detectar muy fácilmente en la poesía de Evaristo Carriego. En Misas Herejes, por ejemplo, que es un libro insoportablemente modernista pero contiene  La Canción del Barrio. Carriego pública luego los poemas póstumos. Se lo editan en Barcelona, en 1913. Ahí está aquello de “la costurerita  que dio aquel mal paso”. Y ahí se encuentran todos los elementos  que van a aparecer enseguida en los tangos de Contursi: el barrio, la esquina, el farol. Acaso la excepción sea el bandoneón. Yo no recuerdo que Carriego hable del bandoneón.

-¿La incorporación del tango de estos temas de Carriego es la más importante en la obra de Contursi?
-Lo más importante es que Contursi cambio la estructura literaria, de lo que pasa hasta entonces se cantaba como tango. Ya dijimos que Matasano estaba escrito en primera persona, como se escribían los cuplés. Pero enseguida Contursi pasa a escribir en segunda persona pasa el apostrofe. “Percanta que me Amuraste”.

“Mina que te manyo de hace rato…” Y profundizando en el cambio introduce el tema narrativo, que algunos llaman argumental, escrito en tercera persona. No se puede decir que Pascual Contursi haya cambado el lenguaje porque el lunfardo ya estaba en las letras de Villoldo. Lo que hace Contursi es cambiar la estructura  literaria al pasar de la primera persona a la segunda y después  a la cosa narrativa.

-¿Ahí es donde mueren las palabras de los que sostienen la influencia de los payadas sobre  las letras de los tangos?
-¡Claro! ¡Minga de payada! ¡Minga de payadores! Contursi es  la bisagra  entre el tango alegre de Villoldo y la tristeza que encierran sus temas. Por ejemplo: “Percanta que me amuraste…”.

Contursi es quien crea el lamento del cornudo como se denigro erróneamente a su poesía. Y digo erróneamente porque el cornudo estuvo desde casi siempre en la literatura. Por lo menos desde que Garcilaso dijo que “todo el que ama es cornudo”.

-¿Y después de Contursi, qué?
-Llega Celedonio Esteban Flores, que tenía una cultura más amplia. Celedonio tiene muchas más letras  de las que hubiera podido firmar Carriego. Letras con reminiscencias de Amado Nervo, de Rubén Darío. Flores versifica muy bien cuando escribe poemas. Ahí es donde se expresa totalmente porque en los tangos el letrista está condicionado por la música.

-¿Celedonio Flores persiste o se aleja de la temática de Pascual Contursi?
-La poesía de Celedonio Flores tiene un tono sobrador. No deja la puerta abierta. Pero tampoco la cierra. “De noche cuando me acuesto/ no puedo cerrar la puerta”, decía Contursi. Lo de Celedonio es distinto. La filosofía que encierra Mano a Mano no tiene nada que ver con el lamento de Contursi. Yo creo  que a Flores hay que leerlo en sus libros de poemas, en Cuando Pasa el Organito, por ejemplo. De todos modos no hay duda que Mano a Mano es el más representativo de sus temas aunque a mí me parece más hermosa la letra de Viejo Smoking. Las letras de Celedonio son más bien conversadas, chamuyadas.

-Quedamos  en que Contursi cambia la estructura literaria  que Celedonio Flores le agrega una cultura más amplia.- ¿Cómo sigue la evolución del tango – canción?
-Existen otros letristas válidos, como José González Castillo, el padre de Catulo. José González Castillo no tiene una obra tanguera numerosa pero si  algunos temas bellísimos, como Griseta. Y otros que fueron escritos sobre la música, como Silbando y Sobre el Pucho. Pero ninguno de estos temas tienen el candor agreste de los Contursi y Celedonio.

Esto fue así hasta que a mediados de la década del veinte comienzan a escribir, casi a un mismo tiempo. Enrique Santos Discépolo, Enrique Cadícamo y Homero Manzi.

Enrique Santos Discépolo fue totalmente original. Lo suyo hay que vincularlo al grotesco de su hermano Armando. Enrique tenía un temperamento tremendista. Golpeaba al oyente: “La gente que es brutal cuando se ensaña”, decía. No hizo tango ideológico. Fue una especie de profeta bíblico del suburbio, con gran riqueza de metáforas que no le brotaban fácilmente. Por el contrario le constaban un gran esfuerzo. De ahí lo tragicómico de sus letras. Pienso que no se puede entender a Enrique sin leer las piezas fundamentales de su hermano Armando escribió para el teatro.- Me refiero a Mateo, a Stéfano e incluso a El Organito, que les pertenece a los dos.

-En la poesía de Homero Manzi están todos los elementos recogidos por Jorge Luis Borges en sus tres primeros libros, los de su etapa ultraísta: Fervor de Buenos Aires, Luna de Enfrente y Cuadernos de San Martin. Hasta  “la luz del almacén” está en Borges.- Manzi fue amigo de Borges.

– Los dos eran yrigoyenistas.- Homero aporta al tango cultura, leguaje, imaginación y capacidad para escribir. Va idealizando y sus vivencias las convierte en pasado. En la poesía de Manzi todas las mujeres pertenecen al ayer.- En cambio a Discépolo ellas lo estaban mordiendo mientras escribía.

– De Manzi se dijo alguna vez que renuncio a la gloria de un destino grande.
– Se referían a la  gloria literaria. Y no sé si tenía alas para eso.- Lo que si se es que die el más importante de los poesías menores que es tan importante como ser el menor de los mayores.

Enrique Cadícamo tiene un extraordinario oficio de letrista con incursiones felices en la poesía. Tiene metáforas, figuras. Es además grande por la diversidad de temas que toca. Puede hacer todo. En 1926 escribió Canciones Grises, donde mostró una clara influencia  de Carriego y de Verlaine. Después volvió a la poesía  de tono coloquial porteño, sin esas reminiscencias de Verlaine que le quedaban grandes. Fue un atento lector de los modernistas primero o de los surrealistas, después.

-¿Tras esa eclosión de Discépolo, Manzi y Cadícamo que otros nombres completan, a su juicio, la lista de los más grandes letristas?
Catulo Ovidio Castillo también fue un óptimo letrista. En él se dan muchas cosas surrealistas. Metáforas como “cerrame el ventanal que asoma el sol”; que impusieron una línea donde en forma mucha más avanzada encontramos después a Homero Expósito. La obra de Expósito está siendo revalorizada cada vez más. Acaso porque avanzo demasiado. Expósito fe un retórico, llevó a la retórica a la sensibilidad popular. Era tremendamente auténtico y su mérito es el de haber enriquecido un caudal letrístico medio anquilosado.

Esa línea de surrealismo que transitaron Catulo y Expósito llegó a su esplendor con Horacio Ferrer, que metió las golondrinas en el motor, o que balea con rosas.- Eso venia de Manzi.- Cuando Ferrer dice “baleame con tres rosas” se le pueden encontrar las reminiscencias que se quieran, pero es el estilo de Ferrer y tiene la gran ternura que identifica a la canción popular.-
La Maga – 03-03-93- Por Eduardo Rafael – “José Gobello: La Letra de Tango Desciende del Cuplé”

Del Cuplé al Tango

Año: 1958
País: Argentina
Dirección: Julio Saraceni
Guion: Abel Santacruz
Reparto Música: Tito Ribero – Virginia Luque – Roberto Bordoni – José Comellas – Tito Lusiardo -Osvaldo Miranda
Fotografía. Roque Funes
Compañías. Producciones Patron
Género: Comedia – Musical

Sinopsis
Cuatro pintores argentinos que se encuentran en Madrid hacen una apuesta con una cupletista: el que consiga pintarla más pronto disfrutará de una noche junto a la artista. (FILMAFFINITY):

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