Serie Fantástica
Fecha de Publicación:
Jaque Mate a la Lluvia
Del libro " Cuentos de Estación" 2016- Ediciones - Tahiel
Jaque Mate a la Lluvia

¿El perfume cuenta? Seguramente no es eso, es el pelo enredado y vaporoso como una nube inflada sobre la cabeza, pensó la muchacha, mientras se miró de reojo en la vidriera. Puajjjjjj qué ojeras, se nota que no pegué un ojo en toda la noche.

Jaque Mate a la Lluvia
Me gusta caminar bajo la lluvia, le dijo a él, con tono profundo de culebrón. El muchacho la miró con ternura y luego la tomó de la mano, pensativo comenzó a patear charcos y continuó por el sendero embaldosado de la plaza sin decir una sola palabra.

Martín nunca había sido un pibe de mucho hablar, pero ya habían hecho más de quince cuadras en absoluto mutismo. Soledad comenzó a incomodarse, tal vez Martín ya no estaba enamorado de ella, o quizá él se había percatado del olor a leños mojados que emanaba de su ropa. Es que no es fácil permanecer en un centro de evacuados varios días y encima tener olor a rico perfume.

¿El perfume cuenta? Seguramente no es eso, es el pelo enredado y vaporoso como una nube inflada sobre la cabeza, pensó la muchacha, mientras se miró de reojo en la vidriera. Puajjjjjj qué ojeras, se nota que no pegué un ojo en toda la noche. Además estas botas de goma son dos números más grandes, las ampollas en los talones me están matando. Bueno, como sea hice bien en venir hasta la plaza del centro, al menos lo mejor del mundo está acá al lado mío. Pero, me preocupa su mudez. Se lo ve tan hermoso con esas botas inmensas y ese buzo color gris desteñido.

El pelo está un poco pajoso y eso lo hace más seductor aún. Seguro que me ve fea, yo me mando de una y le saco de mentira verdad.

— ¿Che Martín, te pasa algo?
— No, bah si, más o menos…
— Ya lo sabía, hay otra. Seguro que esa no tiene olor a ropa mojada, y que además debe ver por la Tv que nos quedamos sin nada, y seguro tiene la pilchita a mano para envolver a tipos como vos. Si me mirás a mí estoy hecha un desastre —dijo llorando—pero yo te amo y ella… no sé.
— ¿De qué hablás Sole? Yo no quería caminar con vos con estas botas ridículas haciendo ruido a explosión de chicle, además no digás boludeces que anoche estuvimos hasta tarde con la puta carpa que se desarma por todos lados, y mis hermanos de acá para allá. Perdimos todo

Sole… Estamos parando en la sala de estar de la estación, hasta que veamos qué hacer o a dónde ir.
— ¡Y entonces por qué no hablabas tarado!
— Porque me quedé pensando que al menos no te perdí a vos.

Del libro » Cuentos de Estación» 2016- Ediciones – Tahiel

Temas
Comentarios
Miscelaneas
Carga Gaucha en el Río

Carga Gaucha en el Río

Los caballos pecharon al río color de león bufando y relinchando, y mientras sus jinetes cargaban con tacuaras, cuchillos y sables en mano, desde la Justina respondían más de 100 fusileros y marineros. Güemes y los suyos llegaron hasta el buque atacándolo por todos lados.
Entre Caminos y Estrategias
Junín de los Andes

Junín de los Andes

Junín de los Andes tiene una piel más profunda que la aventura. Es un destino de espiritualidad única. El Vía Christi, en el cerro de la Cruz, es una obra maestra que funde la fe cristiana con la cosmovisión mapuche en esculturas que conmueven.
- Central -
El Día que Bombardearon Buenos Aires

El Día que Bombardearon Buenos Aires

El saldo de víctimas todavía hoy, estremece; se estima en más de 330 muertos y los heridos superarían el millar. Buenos Aires tiene el triste privilegio de ser la gran ciudad bombardeada por sus propios compatriotas, a traición y en tiempo de paz.
Bitácora Humana
Rasgos de Personalidad y Trastornos

Rasgos de Personalidad y Trastornos

Es importante que todo país tenga políticas en salud mental, no se puede construir un país con personas estresadas, con ansiedad, bajo control emocional o depresivas, su productividad socioeconómica disminuye y peor si estos problemas desembocan en trastornos.
Lugares y Postales
Plaza “Primero de Mayo”: ¿Un cementerio en Balvanera?

Plaza “Primero de Mayo”: ¿Un cementerio en Balvanera?

La epidemia de fiebre amarilla que provocó la muerte de 14.000 personas, y otras circunstancias igualmente dolorosas, persuadieron a las administraciones a discontinuar las pequeñas necrópolis, y pasar a concentrarse en cementerios grandes.
Columnistas
Más Artículos