Fuera de Serie
Fecha de Publicación:
Nuevo Sabor a Cereza
ESPECIAL DE HALLOWEEN 7 — DISPONIBLE EN NETFLIX
Nuevo Sabor a Cereza

David Cronemberg construyó una carrera cinematográfica indagando en el rincón más visceral del séptimo arte. Exploró —y explora hasta la fecha— los límites de la carne, encontrando siempre nuevas formas de deformar, mutilar o mutar el cuerpo humano. Cuando uno ve películas como La Mosca o Videodrome sabe que está ante un espectáculo cronenbergniano, el estilo destila en cada fotograma. Y pese a que sus marcas registradas suelen aparecer en casi todas sus producciones, siempre consigue sorprender.

Todd Grimson puede no ser un nombre familiar para los lectores latinoamericanos, pero su novela Nuevo sabor a cereza causó impacto en la escena estadounidense. El hombre trabajó muchos años en unidades de cuidados intensivos en Oregón, y allí fue testigo de los horrores más sangrientos que una persona puede presenciar. Pese a que se sentía atrapado en un trabajo que no le brindaba el futuro que el anhelaba, aquellas largas guardias le ofrecieron material suficiente para escribir su primera novela,

Within Normal Limits, que le valió premios y prestigio.

Sin embargo, Grimson tenía por delante una batalla corporal mucho más compleja. En 1988 fue diagnosticado con esclerosis múltiple, enfermedad de carácter incurable que lo obligó a pasar mucho tiempo en su hogar. Confinado, a medida que su patología avanzaba, los sueños vívidos y surrealistas comenzaron a visitarlo por las noches. El escritor inició un proceso de depuración estilística que terminó derivando en una novela de terror irreal, onírica, repleta de escenas propias de una maratón de pesadillas. Nuevo sabor a cereza fue la respuesta artística a una enfermedad feroz e implacable, que se publicó por primera vez en 1996.

Veinticinco años más tarde, los directores de cine Nick Antosca y Lenore Zion decidieron adaptar parte de la novela en una serie para Netflix, tan innovadora como el material original. Nuevo sabor a cereza es una producción de terror que podría “clasificarse” como el hijo estilístico de David Lynch y David Cronenberg, con el aspecto onírico/perturbador del primero y el boddy horror del otro. Si esto suena como un matrimonio infernal cuyo vástago es una monstruosidad adorable, es porque lo es.

Nuevo sabor a cereza no se parece a nada que hayan visto últimamente.

La trama podría describirse como la pesadilla real que le toca vivir a Lisa Nova (interpretada por Rosa Salazar, uno de los talentos más promisorios del Hollywood moderno). Ella es una directora de cine que encuentra la oportunidad de su vida cuando le ofrecen dirigir su primer largometraje en la anhelada meca de los sueños.

Una vez allí, Lisa sufre en carne propia la traición de los productores. Desilusionada, desolada y quebrada, la mujer emprende un camino de venganza en donde lo sobrenatural se convertirá en un arma letal. Cronenberg y Lynch son una presencia espiritual inapelable en este festival de horrores. Acá todo está permitido. Vamos a ver apariciones fantasmales, zombis y rituales vudú que involucran vellos púbicos para más efectividad del hechizo.

Lisa también vomita fetos de gatos, y en una escena particularmente famosa —o infame, dependiendo quien la vea— tiene un parto monstruoso que deriva en una de las escenas de sexo más extrañas jamás puestas en la pantalla.

Como dijimos algunos párrafos más arriba, Nuevo sabor a cereza no se parece a nada que se haya visto en las producciones mainstream contemporáneas.

Esta serie, de tan sólo ocho episodios, es una propuesta más que interesante para los que disfrutan de experiencias audiovisuales arriesgadas, pero vale la pena aclarar, no va a satisfacer todos los paladares.

Los cineastas han decidido crear un viaje sensorial que apuesta al impacto, que no otorga concesiones a la hora de plasmar las imágenes más viscerales y violentas. Y todo esto lo hace manteniendo un criterio estético preciosista. Nuevo sabor a cereza busca llevar el género de terror a territorios poco explorados, y pese a que no todos los capítulos tienen la misma calidad narrativa, la totalidad de la serie se disfruta desde el comienzo hasta el final.

En una época en donde el terror y lo paranormal han copado la escena cinematográfica junto a los superhéroes, encontrar producciones que intenta encontrar nuevas aristas para narrar sus historias es siempre una agradable sorpresa. Nuevo sabor a cereza es ese producto rupturista, arriesgado, que ha creado una saludable base de fanáticos.

Aún no se sabe si existirá una nueva temporada, pese a que terminó con un final abierto y se sabe que la novela original no fue adaptada en su totalidad. Netflix no ha anunciado nada hasta el momento, y cada día que pasa las posibilidades parecen ir reduciéndose. Pero esta única temporada, final abierto o no, es una gema surrealista que merece una oportunidad. Ya sea que el espectador se termine enganchando o no, Nuevo sabor a cereza es de esas producciones que se pueden ubicar en la categoría “ver para creer”.

Temas
Comentarios
Galería de Arte
Ángel Della Valle: Campo y Tradiciones

Ángel Della Valle: Campo y Tradiciones

Vale la pena destacar esta tarea, ya que además del numeroso alumnado que recibió sus enseñanzas, puso todo su esfuerzo en sentar las bases para la instrumentación y consolidación de la enseñanza artística sistemática del país.
- Central -
Migrantes en la Argentina

Migrantes en la Argentina

La discusión de fondo no es si el Estado puede regular la migración. Puede. Es con qué instrumento y hasta dónde. La Constitución reserva esa decisión al Congreso, salvo emergencia real. Los tratados prohíben discriminar, expulsar sin debido proceso.
Personajes
El Petiso Gigante

El Petiso Gigante

“Carlino es el único poeta argentino que no escribe sus poemas con las manos, como los demás poetas. Carlino escribe golpeando con los puños, como el Mono Gatica. Por esos sus poemas contienen las peleas permanentes de este Pueblo.
Filetes Porteños
Martiniano Arce: “Siempre Pinté, Nunca Trabajé”

Martiniano Arce: “Siempre Pinté, Nunca Trabajé”

Para esta época había dejado de lado aquellos primeros elementos con lo que pintaba las paredes de sus vecinos, el azufre, el ladrillo, el carbón y la tiza, y los lienzos también cambiaron, de aquellas pinturas viejas de paredes a la tela y al óleo.
Lunfardo
Sigfredo Pastor: Un Sentidor

Sigfredo Pastor: Un Sentidor

Supo salvar el peligro de lo ilustrativo. Hizo pies en el “tema de Buenos Aires”, pero superándolo como verdadero pintor. Conservó la imagen, con exasperado realismo, pero la ha castigado, sin embargo. Macerándola hasta devolverla purificada y esencial.
Columnistas
Más Artículos