Al Pie de la Letra
Fecha de Publicación:
Fondo Blanco
Los adultos nos habían dicho que siempre “los niños primero” ante cualquier circunstancia y eso había que mantenerlo a rajatabla
Fondo Blanco

Desde que el mundo es mundo, siempre me han gustado los misterios, claro que no todos pueden entender a qué punto se puede llegar cuando uno hace de ello un modo de vida.

Desde que el planeta Tierra colapsó, allá por el 3055, mi madre, y yo, que aún estaba en su vientre, fuimos elegidos para habitar la Estación Espacial Supernova. Todo lo que sé, lo sé por ella, más allá de que de tanto en vez me muestra imágenes de mi padre en algún inmenso parque o estando juntos de cara al sol, pero poco he podido indagar acerca del alma de mi padre, sé que él se dedicaba a hacer bunkers bajo tierra con todas las comodidades, e incluso con semillas y alimentos para la próxima Centuria, pero parece que el problema fue el agua, sin agua no hay vida, y peor aún, con poca agua hay guerra y luego, Apocalipsis.

Acá en la Supernova, los pocos festejos que hay son en la cápsula espacial, cuando cumplimos años tenemos acceso a la píldora de la magia, la Aladin IV es una píldora que nos retrae la memoria al punto que queramos ir, claro que cada vez que intento ir a la Tierra para encontrarme, aunque sea una vez con mi padre, no lo logro; será que él no desea encontrarse conmigo o quizá su mundo mutó y la memoria del ADN familiar, colapsó. 

Aquel día que mi memoria olvidará estaba jugando con mi amigo Seres en la huerta orgánica Literals, un pequeño espacio del ala de la Estación Espacial, en la órbita de Marte, que nos habían destinado como lugar de juego verde, a la decena de niños tripulantes.

Los adultos nos habían dicho que siempre “los niños primero” ante cualquier circunstancia y eso había que mantenerlo a rajatabla. El caso es que yo tenía deseos de hacer un paseo espacial, de eso solía hablar con Seres, el robot de última generación que nos enseñaba cómo evitar los agujeros negros que se instalaban en el corazón. La idea me habitó por varios soles y varias lunas e innumerables latidos.  La verdad no sabría cómo explicarlo, no sé si fue un impulso o mi mente o la alienación de mi cuerpo o todo eso junto, pero cuando el módulo central abrió su escotilla para que Seres saliese afuera a reparar una celda de un panel solar, me ceñí a su estructura rígida y caí a un pozo de fondo blanco.

Ahora estoy aquí, viendo como mi padre hace denodados esfuerzos por abrazarme, pero también sé, por mi mamá, que cada uno decide qué mundo habitar, así que finalmente me dejé llevar por Seres que por primera vez derramó una lágrima cuando me depositó sano y salvo en la Supernova.

Desde que el mundo es mundo, siempre me han gustado los misterios, claro que no todos pueden entender a qué punto se puede llegar cuando uno hace de ello un modo de vida, pero esta vez prefiero no preguntarle a Seres sobre el origen del llanto, no vaya a ser que me caiga en algún otro pozo y no exista nadie que me salve.

Temas
Comentarios
Hasta las Manos
Manos Calientes

Manos Calientes

Lo de la mano caliente es verdad. Fidel Castro tenía las manos calientes, Perón tenía las manos calientes, Sartre, Roland Barthes, García Márquez, Vargas Llosa, Torre Nilsson. Que sea peronista, que sea fidelista eso no importa, la realidad es la realidad.
Cánticos Populares
Redrado en el Banco Central

Redrado en el Banco Central

El 8 de enero de 2010 se produjo una importante manifestación en la puerta principal que da a la calle Reconquista en plena “city” porteña. La Agrupación Martín Fierro – solidaria con la actitud gubernamental – expresó de viva voz su rechazo a Martín Redrado.
Personajes en el Tango
Bohemio

Bohemio

Vagamente ligado a la filosofía del “linyera” de los años Veinte, esa suerte de anárquico individualismo, fue una marca de muchos artistas porteños y que recordaba a los poetas “malditos” franceses.
Textos a la carta
Cartas Entre Perón y Sapag

Cartas Entre Perón y Sapag

Mandar es obligar. Gobernar es persuadir. Y al hombre siempre es mejor persuadirle que obligarle. Servir al Pueblo es un derecho pero cuando, como en nuestro caso, la felicidad del Pueblo está de por medio, servirlo es un deber.
- Central -
Envejecer con Derechos – 2 de 2

Envejecer con Derechos – 2 de 2

El mundo se encuentra ante una oportunidad histórica: transformar la longevidad en un verdadero logro colectivo y aprobar un instrumento internacional que reconozca, de manera clara y exigible, que los derechos humanos no tienen fecha de vencimiento.
Columnistas
Más Artículos