Semblanzas
Fecha de Publicación:
Humildad: Juego de Niños
Pecados capitales Versus virtudes no capitales
Humildad: Juego de Niños

Parece que la humildad en las sociedades actuales no está bien vista. El mundo actual se regla con el verbo en singular, y el amor propio encabeza la lista de objetivos a lograr en este siglo.

Aprovechar el tiempo, el día, el instante en el propio disfrute. Bien o mal, es lo que hay. Soltar relaciones que no sirven, y ser cada día mejor hacia dentro de sí mismo. Ahora bien, para qué o para quién es harina de otro costal. Se supone que, en ese estado de situación, la humildad como virtud que se aleja de los bienes materiales y se aproxima al bien común, está en decadencia.

El “pagado de sí mismo”, el engreído y presuntuoso no solo tiene adeptos, sino que además suele ser aplaudido por su catastrófico éxito, y digo catastrófico, porque la conveniencia personal es un camino corto, plagado de falsías, donde el amor no tiene cabida y a ojos vistos las sociedades no crecen en la desunión de sus miembros. Se supone que para crecer colectivamente colectiva…mente todos necesitamos de todos, no hay quien se salve solo, por más que bregue en volar alto y a destajo hacia sus metas u objetivos personales. Más tarde o más temprano, el egoísmo muere a los pies de la propia necesidad y cuando digo necesidad me refiero incluso a la necesidad de reír en compañía, tomar un mate con alguien más, comprender el estado de enfermedad propia o ajena, ahogar las penas porque hasta donde sabemos, todos somos frágiles y mortales y quien se vanaglorie de no necesitar de una mano, una voz, una oreja, un estímulo de otro ser humano sin duda olvidó algunas piezas humanas en el camino.

Más allá del catolicismo y sus dogmas, no sé si por ser humilde se es virtuoso, lo que sí estoy segura es que se es mejor ser humano cuando hay capacidad de dar amor a los demás, con o sin oración de por medio. Me niego a creer que la humildad esté emparentada con la debilidad o la sumisión, sí con la nobleza de sentimientos. Ser noble de sentimientos para comprender, asistir y gestar proyectos que nos permitan crecer socialmente alejándonos de los pequeños monstruos que ensalzados de soberbia creen ser poseedores de todas las respuestas al misterio de vivir. A veces pienso que nunca habrá demasiados niños para enseñarnos a jugar con reglas, pero sin perder la alegría del juego. En fin, en la ironía del presente, donde incluso cabe la propia muerte por tener un seguidor más en una red social, no dejo de sentir que la humildad de una sociedad es la más grande de las ilusiones e incluso de las utopías. Plauto afirmaba «lobo es el hombre para el hombre» (en latín, lupus est homo homini) pero después llegaron nuevos filósofos y otros, y muchos más, y sin embargo el lobo sigue existiendo y para nuestro beneplácito, el amor, también.

Temas
Comentarios
Tribuna Inclusiva
Desalojos en Barrios Populares

Desalojos en Barrios Populares

El proyecto de ley que promueve la aceleración de desalojos en villas y asentamientos informales no solo reabre un debate político: coloca al sistema jurídico argentino frente a un posible escenario de inconstitucionalidad y responsabilidad internacional del Estado.
Testimonio, Conciencia y Reflexión
El Palimpsesto de Buenos Aires

El Palimpsesto de Buenos Aires

Elara desapareció entre la niebla de la Avenida Corrientes, dejando tras de sí un mensaje profundo: la mujer no necesita un aula para enseñar; solo necesita la valentía de habitar su propia historia, aunque el mundo la llame delirio.
- Central -
Pompeya y más acá… el Pasaje Colmo – 2 de 3

Pompeya y más acá… el Pasaje Colmo – 2 de 3

Como cada barrio que se precie de tal, debe contar con pasajes que confirmen su identidad, en Pompeya destacaremos el pasaje Colmo. A cuatro cuadras del Puente Ezequiel Demonty, sobre el Riachuelo, que marca el límite de la ciudad y la provincia de Buenos Aires.
Fuera de Serie
Six Feet Under

Six Feet Under

Los sesenta y tres episodios, divididos en cinco temporadas, marcaron un hito televisivo casi inédito. Los premios cayeron sobre la serie como una lluvia fresca. Emmys y Globos de Oro por igual. Los medios de comunicación escribieron kilómetros de alabanzas.
Costumbres
El Hincha

El Hincha

Lo de “hincha”, se les ocurrió, allá por 1910, a los adictos del club Nacional de Montevideo. La entidad tenía un utilero de apellido Reyes, encargado de inflar, hinchar los balones de futbol. Dueño de potentes pulmones.
Columnistas
Más Artículos