Genéricos
Fecha de Publicación:
Tramontina
Están los que sólo Compran Tramontina Auténtico
Tramontina

El cuchillo hace años que circula en nuestro país. Lo identifica la hoja aserrada y aunque puede provenir de Asia, Brasil o ser de industria argentina, para el usuario es un “tramontina”, sinónimo indiscutible de cuchillo – sierra, independientemente de su verdadera marca, ya que el nombre del Tramontina original se transformó en genérico.

De su popularidad en nuestro país, habla el uso inesperado y macabro que en muchas ocasiones se le dio al utensilio. Los medios de comunicación periódicamente, nos informan de hechos de sangre en que aparece involucrado un “tramontina”; es decir, un cuchillo aserrado que puede ser o no Tramontina. Pero la identificación prima facie asocia al inocente y útil elemento en un arma con nombre propio, aunque no le corresponda.

La razón es que el cuchillo en cuestión es de uso masivo en los hogares argentinos; ya sea el legítimo Tramontina brasileño, o un símil fabricado en cualquier lugar del mundo.

La empresa Tramontina fue fundada en 1911 por el brasileño Valentín Tramontina en su país. Hijo de inmigrantes italianos, el pionero se instaló con una herrería en el estado de Río Grande do Sul.

El emprendimiento fue el núcleo del poderoso complejo fabril que en 2021 sostiene la marca. En 1930 la firma produce el primer cuchillo, marca Santa Bárbara. Y en 1939 fallece Valentín Tramontina. Luego de ser administrada durante 22 años por Elisa Tramontina, viuda del fundador, en 1961 al fallecer ésta la empresa se transforma en sociedad anónima. Dos años más tarde es inaugurada la primera planta de herramientas en la ciudad de Garibaldi y antes que finalice la década, registra la primera exportación de sus productos a Chile.

En 1971 comienza a producir la planta de vajillas de acero inoxidable y cinco años más tarde, la unidad fabricante de materiales eléctricos se pone en marcha. Por entonces Tramontina S.A. incorpora a su ya extenso catálogo, herramientas agrícolas, sillas y mesas plásticas y de madera; además de una serie de útiles para todo tipo de tareas.

En el año 2009, Tramontina S.A. exportaba a nuestro país unos diez millones de dólares anuales.

Por la calidad del acero inoxidable de los utensilios y el diseño característico, la línea Tramontina se impuso en el mercado argentino. Pese a algunos conflictos arancelarios entre Argentina y Brasil por la elevación de los aranceles de importación aplicados a Tramontina, que competía en el mercado local con precios denunciados por empresas nacionales como dumping, fueron finalmente superados. Medidas similares se aplicaron a utensilios de origen asiático que ingresaban masivamente al país con precios ruinosos para la industria local y de calidad inferior a los argentinos y brasileños.

De la popularidad alcanzada por los “tramontinas” en nuestro país, da cuenta el hecho que un conocido semanario de actualidad en el año 2006, ofrecía con cada ejemplar un cubierto de la colección de 15 piezas marca Tramontina más dos juegos individuales, con la leyenda “Isla Caras” alusiva a un emprendimiento turístico vinculado a la publicación, estampada en el acero de los cubiertos.

Entre los numerosos productos que llevan la marca Tramontina, los argentinos destacan en especial la cuchillería, además de otros cubiertos indispensables para la mesa. Los cuchillos de mesa de hoja dentada, se adquieren sin dificultad en nuestro país, pese a las infinitas copias de procedencia desconocida, más algunas nacionales con su respectiva marca que compiten con la producción brasileña. Los argentinos hace décadas adoptaron al “tramontina” dentado (cualquiera sea su marca real) como el cuchillo insustituible para uso doméstico. Por supuesto, están los que sólo compran Tramontina auténtico. Además de bazares y negocios afines, en las casas de camping y armerías, también pueden obtenerse los kit con cuchillería destinada a distintos usos. El clásico es el set para asado, conteniendo una trincheta pequeña y cuchillos de hoja con filo tradicional y dentado, de diferentes tamaños para usos varios.

En la actualidad, Tramontina S.A. cuenta con diez plantas industriales en Brasil y produce 24 millones de unidades anuales. Emplea a 8.500 personas y exporta sus productos a 120 países. En la Argentina, la empresa cuenta con bocas de venta propias y distribuidores independientes.

Testimonios

“Según los pesquisas que trabajaron en el lugar, la víctima estaba muerta en la cocina del departamento, con las manos atadas con un cordón plástico y numerosas puñaladas en distintas partes del cuerpo, principalmente en el cuello. Las heridas fueron efectuadas con un cuchillo Tramontina, que fue encontrado junto al cadáver, añadieron los voceros consultados.»
Crónica – 29-07-04

«Un hombre de 57 años intento ayer suicidarse cortándose la muñeca izquierda u el tobillo con un cuchillo Tramontina en el primer piso de un desolado pasillo de a sede  de la Defensoría de Pobres y Ausentes en la calle Talcahuano al 600.
En el lugar de los hechos Crónica pudo establecer que el suicida se llama Joaquín Fernández que se desempeñó como portero en ese lugar durante 30 años hasta que le llegó el momento de la jubilación.- Además de trabajar allí Fernández vivía junto a su esposa en el lugar en un departamento habilitado para tal fin.»
Crónica – 29-04-06 – “Intento de Suicidio en Defensoría”

“No se sabe exactamente cómo siguió la discusión, lo cierto es que el hombre agarró un cuchillo tipo «Tramontina» de la cocina y atacó a Villarino. La mujer trató de escapar pero sólo llegó hasta el living. Allí recibió una puñalada en un brazo y luego fue degollada. Después del ataque el hombre se escapó.»
Clarín- 10-02- 07- “Violencia Familiar: Degolló a su Pareja Tras una Discusión”

“Carlos sólo pensaba en que no le hicieran nada a los nenes. Se sacó la mochila y la tiró al piso para que se la llevaran los chorros», contó a Clarín Pablo (27), amigo de toda la vida de Monzón. “Esto enfureció a uno de los asaltantes, quien decidió escarmentarlo haciéndole un «corte piola», como le dicen en la jerga carcelaria a un ataque aleccionador. “Vas a aprender a respetar», le gritó el asaltante y le clavó tres veces el cuchillo en el estómago. Lo hizo con tal violencia que la hoja del cuchillo tipo Tramontina se quebró y quedó clavada en el cuerpo de la víctima. Aunque los vecinos llamaron a una ambulancia, Carlos no pudo ser salvado.”
Clarín – 10-12- 08-“Lo Matan Frente a sus Hijos de 6 y 10 años para Sacarle la Mochila”

«El comisario inspector Carlos Galbucera dijo que en el lugar “solo se observa un mango de un cuchillo Tramontina” y “vestigios de sangre en una habitación”, que serán investigados.-
Hasta ayer no había detenidos por el caso y tampoco ninguna pista sobre las circunstancias en las que se produjo el homicidio.»
Diario El Argentino -30-12-08 – “Muerte Mafiosa en un Prostíbulo Cordobés”

Temas
Comentarios
Historietas
Hugo Pratt

Hugo Pratt

Junto a sus amigos e invitados por el editor César Civita de Abril, comienza a trabajar en la entonces poderosa industria editorial argentina. Un año después conoce a Héctor Oesterheld, colabora en Misterix y en Editorial Columba.
La Nostalgia está de Moda
El Aljibe

El Aljibe

Sin embargo, ha habido crónicas tétricas relacionadas con asesinatos y o robos donde la víctima o el motín o las pruebas habían sido arrojadas a esos depósitos.
Costumbres
El Billar

El Billar

A pesar del repliegue del billar como juego destacado en la cultura urbana, en nuestro país todavía cuenta con numerosos cultores, como lo prueba la existencia de la Federación Argentina de Aficionados al Billar.
Hacete la Película
El Misterio de Soho

El Misterio de Soho

Una lectura superficial del film (que es por completo válida) puede ser que El misterio de Soho es una narración de suspenso, sobre un crimen del pasado no resuelto y los problemas que la protagonista encara para poder encontrar paz en ambas líneas temporales.
Ya fué
Renault Gordini

Renault Gordini

“No sé qué rara tristeza aparece cuando uno vende su querido Renault Gordini. Es que hay recuerdos. Esas amables excursiones donde lo cargábamos de cosas y nos íbamos muy cómoda y suavemente a disfrutarlo.
Columnistas
Más Artículos