Costumbres
Fecha de Publicación:
Hesperidina
En 1876, fue la Primera Marca Registrada de la Argentina
Hesperidina

Cuesta imaginarse un despacho de bebidas o una pulpería suburbana o rural del territorio argentino, habitada por hombres solitarios de gesto adusto acodados al mostrador, según una pintura clásica de aquellos ambientes, y bebiendo Hesperidina. Pero de acuerdo a distintas fuentes, fue así. Sabemos que comenzó a fabricarse en 1864 en Buenos Aires, por lo tanto la especie es creíble. En la preferencia del paladar criollo, esta bebida estaría sólo detrás de la ginebra (entonces importada) y por delante del vino tinto, cuyo consumo masivo se considera posterior. Se trata de un licor del tipo bitter. Un aperitivo algo dulce, con una graduación alcohólica de unos 26°, poco elevado para una bebida espirituosa. El insumo básico es la cáscara de naranja amarga, un fruto de árboles muy usados en el siglo XIX y parte del XX, para forestar las calles en muchos pueblos y ciudades argentinas.

Dar sombra y recrear la vista con las naranjas brillando al sol entre la hojarasca verde del verano, serían las funciones principales de esas arboledas. Pero alguien pensó en otra utilidad para el cítrico: fue Melville Sewell Bagley. Un joven estadounidense que en 1862 se radicó en nuestro país y comenzó la producción de Hesperidina, con las naranjas de su finca de la localidad de Bernal, al sur del conurbano porteño.

Al principio Hesperidina fue recomendada como un brebaje para proteger el estómago, combatir úlceras gástricas y también como “Antialérgico que se utiliza algunas veces para el tratamiento de la fiebre del heno, porque parece ser que inhibe la producción de histamina”; confesaba una publicidad muy antigua, con ese estilo entre ingenuo y coloquial que marcó toda una época de la comunicación. Pero como sucedería con otros “tónicos”, el avispado paladar criollo descubrió las virtudes etílicas de esa inconfundible botella marrón, en forma de barrilito y con una etiqueta con más aspecto de documento oficial que las que habitualmente identificaban a los productos alimenticios.

Esa forma que caracterizaba botella hasta en pleno siglo XXI, se debe a que M.S.Bagley en su afán por evitar que le copiaran la bebida, mandó imprimir las etiquetas a EE.UU., a la misma empresa que producía el dinero oficial norteamericano. Desde el comienzo se bebió con soda o hielo, limón a gusto, y también “Con caña, fernet o gin… formidable copetín”. Sugería una publicidad de 1962. Y años antes que el fernet con gaseosas cola se transformara en un cóctel ineludible, en particular para los jóvenes, a la Hesperidina algunos ya la mezclaban con bebida cola y hielo, si era verano, o temperatura ambiente durante los meses fríos.

De la rápida popularidad del aperitivo, da cuenta la aparición de imitaciones que obligaron tempranamente a Bagley a buscar protección legal para su marca. Para ello luchó por la creación de una Oficina de Patentes (inexistente por aquellos años) que protegiera las invenciones. Lo pudo lograr en 1876 cuando nació esa repartición y Hesperidina fue la primera marca registrada de la Argentina. Es también en 1864 que comienza la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay, y también Hesperidina integró el botiquín de los médicos militares, para darle uso terapéutico, como indicaban los primeros avisos de la época.

Más allá de esa presunta etapa medicinal que habría cumplido el licor, su uso como bebida alcohólica se instaló fuertemente en Buenos Aires como en otras ciudades y zonas rurales.

Desde la botella “del barrilito” acompañó eternas partidas de naipe o dominó en un laberinto de mesas de cafés porteños. Hasta un tango tuvo la Hesperidina! Se trata de una pieza compuesta por Juan Nirvassed en 1915, que ganó el premio al mejor tango de la Sociedad Sportiva Argentina. Pasado el siglo y medio de existencia, Hesperidina puede enorgullecerse de cruzar la mayor parte de la Historia Argentina, en sus hechos cotidianos, en la literatura, la pintura y sobre todo , en el paladar de los argentinos.

Por Ángel Pizzorno

Temas
Comentarios
Personajes en el Tango
Bohemio

Bohemio

Vagamente ligado a la filosofía del “linyera” de los años Veinte, esa suerte de anárquico individualismo, fue una marca de muchos artistas porteños y que recordaba a los poetas “malditos” franceses.
Textos a la carta
Cartas Entre Perón y Sapag

Cartas Entre Perón y Sapag

Mandar es obligar. Gobernar es persuadir. Y al hombre siempre es mejor persuadirle que obligarle. Servir al Pueblo es un derecho pero cuando, como en nuestro caso, la felicidad del Pueblo está de por medio, servirlo es un deber.
- Central -
Envejecer con Derechos – 2 de 2

Envejecer con Derechos – 2 de 2

El mundo se encuentra ante una oportunidad histórica: transformar la longevidad en un verdadero logro colectivo y aprobar un instrumento internacional que reconozca, de manera clara y exigible, que los derechos humanos no tienen fecha de vencimiento.
Personajes
Jorge Cafrune: Hombre de a Caballo

Jorge Cafrune: Hombre de a Caballo

Lo que más me gustaba era arar. De niño soñaba con esto. Me sé mantener bastante bien a caballo, he domado y me perfeccioné como jinete en el servicio militar, en el Regimiento II de Montaña. Siempre he sido de a caballo.
Bitácora Humana
Violencia Sexual Infantil – Caso: Bolivia

Violencia Sexual Infantil – Caso: Bolivia

El abuso sexual infantil no es un problema nuevo, sino una de las formas de maltrato infantil que acompañó al desarrollo del hombre durante toda su historia, en poblaciones marginales como en todas las culturas y clases sociales.
Columnistas
Más Artículos