Bitácora Humana
Hay que resaltar que cuando un ser humano tiene un autoestima adecuada o equilibrada, es capaz de amar a su país y esto sucede, porque la autoestima le otorga valoración de sí mismo y por extensión de esa valoración, valora a la comunidad que pertenece.

Lo que tu Forma de Amar a tu País Dice de ti
La autoestima y el patriotismo parecen que no se podrían relacionar, sin embargo, ambos tienen muchas cuestiones en común, ya que comparten una palabra muy significativa que es identidad, es decir es el conjunto de características, creencias, valores y pertenencias que nos hacen ser quienes somos y nos diferencian de los demás, es una elección consciente porque puedes rechazar algunos elementos que no son complementos para ti o absorber otros que consideres importante o absorbemos sin darnos cuenta a través de la familia y el entorno.
Por un lado, la autoestima es cómo nos sentimos, valoramos, aceptamos y qué lugar ocupamos en el mundo, y por otro lado el patriotismo es cómo nos sentimos al país que pertenecemos, que llegaría a ser algo más grande.
Hay que resaltar que cuando un ser humano tiene un autoestima adecuada o equilibrada, es capaz de amar a su país y esto sucede, porque la autoestima le otorga valoración de sí mismo y por extensión de esa valoración, valora a la comunidad que pertenece, dicho de otra manera, acepta su país con virtudes, defectos y lo ama, así como es, y de la misma manera se acepta a sí mismo, pero este comportamiento no le impide ser crítico con algunas circunstancias que no funcionan bien y tratar de mejorar.
El problema empieza cuando la autoestima es frágil o está un poco dañada. En ese caso el patriotismo puede convertirse en una especie de apoyo emocional. Si una persona no se siente suficientemente valiosa por sí misma, puede buscar esa valía en la grandeza de su nación. Necesita creer que su país es el mejor, el más poderoso, el de la historia más gloriosa, porque así, por extensión, esa persona se sentirá importante, eso explica por qué a veces la gente reacciona con tanta agresividad cuando alguien critica a su país, aunque sea con razón, no es que defiendan a la patria, es que están defendiendo su propia autoestima, que está sostenida sobre esa idea de superioridad. Cualquier crítica se vive como un ataque personal porque en el fondo su amor propio depende de eso.

Dependiendo como es la autoestima, tendrá consecuencias peligrosas con relación al patriotismo, puede venir acompañado de desprecio hacia lo extranjero, para sentirse bien con lo propio, necesita que lo otro sea peor, es como si el valor de tu casa dependiera de que la del vecino esté en ruinas, pero existe identidad, aunque sea agresiva. Sobre esta base existe algo peor, menospreciar tu cultura, país y valorar lo extranjero, eso se llama negación de la identidad, es no aceptar lo que eres, esto genera vacío existencial y tres comportamientos sumamente negativos:
Para evitar estas consecuencias se debe buscar equilibrios, valorar lo tuyo y respetar otras culturas sin perder tu identidad.
Para lograr ese equilibrio se debe empezar desde la educación de la familia, pero para ello los padres, es decir los adultos deben ser los primeros en desarrollar una buena autoestima y patriotismo, no olvidemos que el adulto es quien educa al niño y al joven, por ello desde las políticas públicas se puede incentivar a los adultos a un empleo digno; emprendimiento; campañas de reconocimiento público a buenos ciudadanos; espacios de participación ciudadana donde las personas sientan que su opinión importa; generación de orgullo a través de la historia. En la familia se puede enseñar la historia, tradiciones familiares y del lugar; valorar símbolos patrios desde que los hijos son pequeños; fomentar respeto a otras culturas sin perder la propia. Por otro lado, en los colegios, enseñar la historia desde la crítica, mostrando aspectos malos, pero sobre todo los buenos; realizar proyectos sociales que conecten a los estudiantes con su comunidad y sus raíces; voluntariados a diferentes grupos sociales, naturales y comunitarios para que conozcan la realidad de su gente y crear sensibilidad.

La autoestima y patriotismo no son conceptos alejados, al contrario, son dos caras de la misma moneda, pero ¿por dónde empezar primero?: obviamente que es por la autoestima que nace desde las formas de crianza, primero aprendemos a querernos a nosotros mismos y desde ahí podemos querer y construir un país… por ese motivo educar sobre la base de valores y humanismo es fundamental ya que los cimientos de un país son sus habitantes, personas educadas y sanas.
…ahí nace el patriotismo, de ti mismo y de estos dos nace tu identidad, si falta alguna de estas dos variables en tu formación, simplemente eres un ser incompleto, una mesa con tres patas.
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