Gestión Cultural
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Gestión Cultural
Aportes y Perspectivas para Abordarla
Gestión Cultural

Entendemos a la G.C (en adelante Gestión Cultural) como parte de la planificación política sobre conglomerados poblacionales y territorios y en menor escala: clubes, asociaciones, sindicatos, barrios, agrupaciones, partidos políticos, Instituciones religiosas entre otras acerca del “hacer cultural”

Hay elementos de los que no podemos prescindir; las personas (públicos activos y pasivos) y la ideología entendida como el marco referencial, la ficción orientadora, el eje relacional (que guiará nuestro trabajo y le dará sentido) y luego la expertiz para unir los objetivos de la planificación, nuestras expectativas y la aceptación del público para “producir cultura”

La gestión cultural reproduce cultura, hasta puede recrear nuevas formas e interacciones entre las personas, mediante el uso de las nuevas tecnologías, de allí el cuidado ético que debemos tener para no caer en las formas más fáciles que generan colonialismo y aculturación.

…” Pensando además en tres fases; la de descubrimiento, es el momento previo a la experiencia cuando necesitamos que el público «descubra» nuestro proyecto y, que en la medida de las posibilidades, participe de su diseño e instalación; la fase de la experiencia en sí, diagramando acciones de comunicación a realizar durante el disfrute mismo de la experiencia; y la fase de compartir: que nuestra producción cultural se viralice en las redes sociales es el objetivo de esta etapa para lo cual deberemos facilitar, en la fase de experimentación, formas de registro e interacción tan participativas como sea posible…”***

Es interesante definir lo que entendemos por cultura, dado que luego es loable preguntarse, sí a la cultura se la gestiona o surge naturalmente en un tiempo y un espacio real y espontáneamente genera tradiciones que serán el soporte de la G.C.

Desde la Antropología es casi una novedad que no tiene base en la ciencia hablar al menos de gestión cultural como la entendemos en nuestros días.

La ciencia madre de todas las culturas se arroga ese mote para sí, desconoce a la gestión por restarle base en la ciencia y sostenerse en la propia producción o reproducción de variables culturales que responden a intereses un tanto “espurios y mercantiles”. 

Aunque para la propia disciplina, el estudio de las culturas es el andamiaje de lo que después fue la colonización de las tribus, aldeas y pueblos enteros. La propia antropología es hija del colonialismo y agregaría de la  visón europeizante* o de la Sociología abismal**

Por ello que poco puede hablar la ciencia antropológica por estos días, si solo su bienestar se encuentra radicado en interpretaciones que lejos están de entender, mejorar y hasta aliviar los sufrimientos humanos, escribir desde la “poltrona” sobre una “cultura de laboratorio”.

Esta epistemología eurocentrista recrea un modelo dicotómico entre poblaciones por debajo de la línea de la pobreza y la Europa próspera que sigue viendo de lejos a los nuevos fenómenos que le tocan la puerta: los migrantes, el tráfico de niños, el tráfico de órganos, la explotación de trabajadores de las excolonias ( por ejemplo en  la India  la fabricación para la industria cosmética se basa en el trabajo infantil y de mujeres en las minas de Mica a cielo abierto)  ;  a las minorías que han tomado fuerte presencia y compromiso con nuevas subjetividades, nuevas subculturas  de la propia Europa ,  Y por el otro lado la “europeización de conceptos e ideas como: la madre tierra, la economía azul, las reivindicaciones sociales, los derechos humanos en los países pobres”. Se siguen apropiando de las culturas del “Subdesarrollo” para luego reivindicarlas con conceptos que le siguen siendo “extranjeros”.

Europa y sus sociólogos reinterpretan estos problemas y perspectivas de la América toda, con otros nombres y conceptos como los que utiliza el FMI para hablar de “Economías Emergentes”, “productores de la tierra” y apropiárselos como un nuevo colonialismo semántico.

Por ello la importancia de la Gestión y producción cultural dentro de nuestros países como la respuesta certera y precisa de una política contestaria que se define frente al poder económico sin censuras ni exclusiones.

Mientras que el rostro de Eva Duarte de Perón es el símbolo de la Libertad, del movimiento Peronista y de la Justicia Social, para Europa y para los EE UU es el rostro de una cantante de Broadway o la mujer de Perón que apoyó al Nazismo durante la post guerra.

De allí la importancia de la ideología en la producción de las llamadas “Industrias culturales”.

Se corren riesgos de estar siempre en la mira de los colonialismos de toda laya y talla.

Los piqueteros, los movimientos de mujeres empoderadas, las minorías de los colectivos alternos, los jóvenes “frikis” y otras tantas realidades ya no encuentran en la epistemología de las ciencias humanas clásicas, su explicación en esta cultura de la posmodernidad.

El mapa no es el territorio diría el padre de la Semántica Gral. por ello la gestión cultural se despliega en un sin número de espacios y “nuevas aldeas” muchas de ellas globales, que se acercan mejor a lo que podría ser una respuesta concreta para problemáticas arraigadas y sostenidas por tradiciones milenarias para el hombre actual.

Y si no, preguntemos a los chinos como le fue al mundo por estar empecinados en tomar esa sopa extraña de murciélago…

De allí la importancia de la G.C y la intervención “saludable” de llevar a cabo políticas que beneficien a la tribu global.

Ingredientes: (Receta para la G.C)

La gestión es la praxis, es la propia acción orientada hacia un objetivo (no es lo mismo el llevar adelante una acción cultural en un barrio marginal que en un Museo de Arte Moderno, como tampoco es lo mismo llevar adelante la acción en un espacio de atención primaria de la Salud que en una Biblioteca Pública de por ejemplo Basabilbaso en Entre Ríos, además se suma a la acción la gestión: el Cómo se realizara la acción los medios, tiempos, lugares entre otros.

La gestión debe definir al público al que va dirigida: la edad, el sexo, el lugar social que este público tiene, los intereses que lo motivan entre otras variables.

Una vez definido, se deberán realizar las gestiones que se necesiten y que van desde autorizaciones, permisos y certificaciones para que esos mismos organismos intervinientes nos den su merecido aval y en algunos casos nos presten su apoyo digital o en otros nos financien el proyecto hasta la publicidad, difusión y comunicación que es el otro aspecto, nadie quisiera preparar una fiesta y que no asistan sus invitados…

El cómo se comunicará y por qué medios más allá de las redes sociales que (son convocantes)

dependerá del público para quienes va dirigida la acción y el para qué, de allí la importancia de los equipos de trabajo que se pueden diversificar en las tareas y programar los pasos a seguir.

Definiendo dinámicamente el objetivo de la acción (base de nuestra ideología) el para qué y el por qué, luego el cómo y el cuándo. (Reconociendo que algunas de nuestras variables pueden verse modificadas al andar) como escribía Antonio Machado : Al andar se hace camino…y al volver la vista atrás se ve el sendero que nunca se ha de volver a pisar… caminante no hay camino se hace camino al andar… 

De carne somos….

Se trata de los fondos necesarios destinados a llevar a cabo nuestro plan de acción y los medios que necesitamos para su concreción.

No olvidemos que planificar con fechas estipuladas nos ayudará a ordenar las ideas que puedan surgir a borbotones o en caso de no ocurrir esto también debemos pensar que la gente y el mismo público puede ayudar en terreno desconocido, y que si trabajamos con la propia gente del lugar ellos sabrán moverse mejor que nosotros que venimos de afuera.

La gestión cultural se realiza para largo plazo, no es una exposición, una muestra de arte, o una intervención o per formance de actores o actrices, es la suma de todo ello para un interés superior para la comunidad.

Uno de los fines más valiosos de la Gestión cultural es la transmisión de valores sencillos que nos unen como pueblo, como ciudadanos y como co-espectadores en este quehacer cultural que nos es propio y sobre todo nos reafirma como nacionales, argentinos y únicos.

La cultura crea comunidad, nos reafirma en la patria y nos hace echar raíces en nuestra tierra.

Les dejo las palabras e ideas de un colega y amigo de la “casa” para corroborar los planes y las acciones tendientes a la puesta en marcha de proyectos: …” Debemos decir que hay una variable que no hemos mencionado específicamente porque atraviesa toda la cadena de valor hasta el extremo de hacerla sustentable o no: la tecnología.

Analizar cada proyecto cultural y aún las principales actividades propias de esta disciplina nos permitirá asegurar la sustentabilidad de los mismos en el tiempo y el espacio…” ***

Fuentes Biblio digitales:

*** http://que-gestionamos.blogspot.com/ Fernando De Sá Souza
** Descolonizar el saber de  Boaventura De Sousa  Santos
*La Antropología como Ciencia de Llobera

Por María Victoria Bianco
Antropóloga/ hacedora cultural

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